Les voy a relatar una anécdota que me pasó la noche del viernes, y realmente me parece que hay que hacer algo ya que es una situación que se da todos los días y muchos no le prestamos atención.
La cosa comienza así:
El tema es que se organizaba una despedida de año de los compañeros y compañeras de trabajo de mi señora.
Se hacía en la casa de una de ellas y habían comprado un barril de cerveza con picadas y platos varios.
Como una de las compañeras no tenía como trasladarse, vino a mi casa a eso de las 22hs para ir con nosotros (mi señora y yo) en mi auto.
Bueno, llegamos al lugar de la despedida, yo no tomé casi nada ya que tenía que manejar y todo transcurrió normal. Charlas, música y más de uno con unas cuantas copas de más que se ponían a cantar y tocar la guitarra.
En fin, nada raro, pero a eso de las tres de la mañana decidimos volver a casa.
La compañera que habíamos llevado se fue con nosotros, pidiendo que la deje en algún lugar donde pudiera tomar un taxi.
Entonces le pregunté donde vivía y me dio la dirección, que no estaba a más de 15 cuadras de mi casa.
A lo cual le respondí, que la iba a acercar a su casa con el auto, ya que a esa hora no me parecía correcto dejarla en cualquier lugar esperando un remis o taxi.
Y allí me dirigí.
En realidad el barrio en que vive no es para nada peligroso, está entre dos avenidas principales y de vez en cuando paso por ahí de día para cruzar de oeste a este la ciudad ya que es un lugar de acceso muy común entre ambas avenidas.
Aquí viene lo curioso:
Cuando llego más o menos a la dirección, me dice que la deje en la esquina, ya que la calle donde vivía era perpendicular a la calle por donde yo circulaba y además era contramano si yo doblaba a la izquierda, donde estaba su domicilio. Por lo tanto crucé la bocacalle y me estacioné sobre la vereda donde se tenía que bajar.
La sorpresa de los tres, fue que delante nuestro había una camioneta, vieja, destartalada, con un montón de chicos que no pasaban los 9 o 10 años, con el torso desnudo y muchos de ellos mal vestidos (en realidad no había prestado atención a esa situación hasta que me estacioné por detrás).
Los faros de mi auto los iluminaban a todos y veíamos claramente nenes y nenas, la mayoría muy chicos, sentados en el piso de la caja de la camioneta sobre cartones.
Nos miramos todos nosotros preguntándonos ¿Qué hacían a las tres de la mañana esos menores detrás de una camioneta?.
La mujer después de comentar el caso se bajó y se fue caminando a paso rápido hacia su casa. Diría casi corriendo………
En ese mismo instante, se bajó de la camioneta un hombre con un arma en la mano haciendo gala de mafioso del subdesarrollo y me miró como amenazándome. Pensé en ese momento que si me apuntaba, como estaba encandilado con los faros de mi auto y este estaba en marcha, lo iba a pasar por encima ya que no tenía otra alternativa. No podía retroceder ni doblar ni correr para ningún lado
Alguien desde adentro de la camioneta lo llamó, se volvió a subir y arrancaron alejándose a toda velocidad.
No atiné a anotar la matrícula, es más no se si la tenía. Estaba muy sorprendido.
Cuando pasó todo, estábamos con mi señora como perplejos, asombrados y asustados.
Volviendo a casa, comentábamos el asunto y concluimos que eran esos tipos que se dedican a explotar menores. Es decir van distribuyendo chicos en lugares estratégicos para que vendan estampitas, tarjetas de navidad, lapiceras y otros objetos, o simplemente los mandan a pedir monedas para luego pedirles la recaudación. Ya habíamos oído comentarios de la famosa camioneta, que pasa recogiendo a esos chicos una vez que terminaron con su “trabajo”
Digo, si yo que habitualmente no transito por la ciudad a esas horas, pude ver tal situación, donde está la policía, las autoridades, los que tienen que controlar???.
Donde están los organismos gubernamentales, ya sea nacionales, provinciales o municipales responsables?.
Que investigan los periodistas de los distintos medios?. Se dedican a ver que dicen los de Wikileaks solamente?. A los políticos?.
Basta que tomen un automóvil y salgan a la noche o de madrugada a recorrer las calles, allí van a encontrar casos más raros que los documentos secretos de esta organización Wikileaks, que está tanto de moda últimamente.
No hace falta tener espías cibernéticos, solo un vehículo y mover el culo de sus escritorios y salir a percibir la realidad.
La explotación infantil está en su mayor auge, nadie hace nada, nadie nota nada, solo miran para otro lado tanto periodistas, autoridades, la policía y mucha gente que solo se informa con lo que difunden los medios.
Me causa mucha indignación, no soy Julián Assange, ni necesito documentos secretos. Lo vi con mis propios ojos, y sin estar investigando nada…………..
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT),"el trabajo forzoso, la esclavitud y el tráfico criminal de seres humanos en especial mujeres y niños están creciendo en el mundo y adoptando nuevas e insidiosas formas". El reclutamiento obligatorio de niños para conflictos bélicos, considerado como una de las peores formas de trabajo infantil, está también en auge.
Sin palabras....................



