Madera dijo:Les presento un ensayo con el que acabo de encontrarme y recién leí, fue escrito por un conocido mío, profesor de matemáticas de secundaria, y no tiene desperdicio. Me autorizó a postearlo. Totalmente recomendable; si sos muy pajero para leer todo, no me comentés el "soy re careta no leí el post "
agregalo a favs y después miralo. Los quiero a todos
, Madera.
La educación hoy día está totalmente desvalorizada y menospreciada, pero ¿por qué? Bueno creo que es un poco culpa de todos: alumnos, docentes, padres, directivos, gobierno.
Muchas veces en clase se repite la rutina del “no entiendo”, pero ¿cómo reaccionan los profesores a esto? ¿Los alumnos lo dicen luego de intentar comprender el tema? ¿O sólo lo dicen por comodidad para que se les explique como a nenes de jardín? ¿Los directivos frente a esto actúan dándoles su apoyo a los profesores o bajando línea para que el nivel sea alcanzado por todos? ¿Los padres tratan de ayudar a comprender el tema a sus hijos? ¿O recurren a la queja para con el docente? ¿O prefieren resolver todo pagando un profesor particular?
Son muchas preguntas y las respuestas son conocidas para todos, pero ¿por qué pasa esto?
La función de una escuela secundaria sin lugar a dudas tiene que ser educar, en la vida y en lo intelectual. ¿Pero por qué siempre se prioriza más lo primero?
Alguien podrá decir: “porque si no estás educado en la vida es imposible aprehender y desarrollar tu intelecto”, pero yo digo: ¿no se cumple también al revés? Es decir, ¿una persona culta no es educada? Bueno, siempre hay excepciones, pero lo que está claro es que una persona culta siempre tiene más herramientas para saber afrontar la vida y los problemas.
A cualquier persona que le pica el bicho del interés por un contenido le ocurren muchas cosas: querer superar su conocimiento, conocer más sobre el tema, etc. Pero ¿por qué los chicos “estudian” contenidos en la escuela secundaria y después no los saben aplicar en la vida? Quizá es culpa de los docentes que no tienen las herramientas para poder bajar ciertos contenidos teóricos a la vida cotidiana. Pero ¿por qué no las tienen? Tal vez sea porque nunca tuvieron el interés ni la necesidad, pero ¿alguna vez a alguien se le ocurrió incluir en los planes de estudio de profesorados esto?
Volviendo a lo que denominé la rutina del “no entiendo”, ¿los alumnos realmente no entendieron el tema? ¿O nunca pusieron interés en aprenderlo? Puede ocurrir que verdaderamente no hayan entendido, pero en ese caso ¿por qué pasó eso? ¿Los docentes no estimularon el tema? ¿O no lo supieron explicar bien? ¿Tal vez el tema les “quede grande” a los alumnos? ¿Y entonces por qué se incluye en el currículo un tema que “les queda grande”?
Ahora la pregunta que me hago con todo esto es: ¿hay que hacer que los contenidos se adapten al nivel de los alumnos? ¿O que los alumnos se adapten al nivel de los contenidos? Sin lugar a dudas lo último sería lo correcto, pero ¿por qué no llegan al nivel los alumnos? ¿Desde qué año de escolaridad comienza el bache? Hasta es válido el caso en que los chicos no puedan aprender a leer y escribir en primer grado entonces, ¿es culpa del jardín? ¿O es culpa de los padres que nunca incentivaron la lectura ni la escritura?
Tema aparte para el vocabulario y ortografía de los jóvenes. ¿Cómo puede ser que un chico termine el secundario y en un curso de ingreso a la universidad escriba “zero” en lugar de “cero”? Ese es un ejemplo menor, mejor no hablar de la diferencia entre “hay”, “ay” y “ahí”, ni de los tildes, ni del “te cabió”. Si chicos, se dice “te cupo”.
Dejando de lado el dialecto post-msn, vamos a hablar del rol que cumplen los padres en toda esta cuestión. Quizá sos padre/madre, te pregunto: ¿te interesa leer cómo te critican? Si la respuesta es no, cambiá de canal.
Vuelvo al tema de los profesores particulares, o mejor dicho los héroes, los que explican perfecto, los que les tienen paciencia a tus hijos, siempre en el caso en que el nene apruebe sino son los que te roban la plata, los que les leen la carpeta a los chicos, los que tratan mal a tu hijo, ¿no?
La pregunta es ¿algún chico necesita ir a particular? ¿O sería mejor que presten atención en clase? Imaginen que el alumno sí presta atención en clase entonces, ¡imaginen dije! sé que es difícil pero hagan el esfuerzo, el problema pasa a ser del profesor, ¿no?
Pero, ¿nunca se les ocurrió pensar, papis hermosos, que su nene no tiene las capacidades para ese colegio? Ya estás contestando ¿Cómo vas a decir eso?, lo sé. Pero lo digo, porque en ciertos casos es cierto. Al nene que “toda la primaria se sacó S (¡sobresaliente!)” ahora en secundaria ¡¿le hacés llevar la materia?! Sí, ¡porque los hijos nunca se llevan materias, son los profesores los que les dan de tarea para las vacaciones estudiarse todo el manual!
Todos, me incluyo, criticamos el sistema secundario, pero muy pocos son o somos (no sé si incluir mi grano de arena o mejor lo dejo en la playa de La Lucila) los que hacemos algo por cambiarlo. Y ¡aún peor! (Porque acá si dejo a La Lucila sin muchos granos de arena y digo) cuando querés cambiar algo, o por lo menos presentar un proyecto para el cambio, te lo vedan ¿cómo? ¿Por qué? Es fácil, porque los directivos son personas que nacieron hace 4 décadas o más y claramente en su etapa escolar no se vivían las mismas necesidades, inquietudes ni realidades que se viven hoy día. Se me olvidó contestar el cómo, pero eso es aún más sencillo: “no, eso cambiaría la línea histórica del colegio”.
VÁYANSE TODOS A CAGAR. (ATTE. MARTÍN)
Muchas veces en clase se repite la rutina del “no entiendo”, pero ¿cómo reaccionan los profesores a esto? ¿Los alumnos lo dicen luego de intentar comprender el tema? ¿O sólo lo dicen por comodidad para que se les explique como a nenes de jardín? ¿Los directivos frente a esto actúan dándoles su apoyo a los profesores o bajando línea para que el nivel sea alcanzado por todos? ¿Los padres tratan de ayudar a comprender el tema a sus hijos? ¿O recurren a la queja para con el docente? ¿O prefieren resolver todo pagando un profesor particular?
Son muchas preguntas y las respuestas son conocidas para todos, pero ¿por qué pasa esto?
La función de una escuela secundaria sin lugar a dudas tiene que ser educar, en la vida y en lo intelectual. ¿Pero por qué siempre se prioriza más lo primero?
Alguien podrá decir: “porque si no estás educado en la vida es imposible aprehender y desarrollar tu intelecto”, pero yo digo: ¿no se cumple también al revés? Es decir, ¿una persona culta no es educada? Bueno, siempre hay excepciones, pero lo que está claro es que una persona culta siempre tiene más herramientas para saber afrontar la vida y los problemas.
A cualquier persona que le pica el bicho del interés por un contenido le ocurren muchas cosas: querer superar su conocimiento, conocer más sobre el tema, etc. Pero ¿por qué los chicos “estudian” contenidos en la escuela secundaria y después no los saben aplicar en la vida? Quizá es culpa de los docentes que no tienen las herramientas para poder bajar ciertos contenidos teóricos a la vida cotidiana. Pero ¿por qué no las tienen? Tal vez sea porque nunca tuvieron el interés ni la necesidad, pero ¿alguna vez a alguien se le ocurrió incluir en los planes de estudio de profesorados esto?
Volviendo a lo que denominé la rutina del “no entiendo”, ¿los alumnos realmente no entendieron el tema? ¿O nunca pusieron interés en aprenderlo? Puede ocurrir que verdaderamente no hayan entendido, pero en ese caso ¿por qué pasó eso? ¿Los docentes no estimularon el tema? ¿O no lo supieron explicar bien? ¿Tal vez el tema les “quede grande” a los alumnos? ¿Y entonces por qué se incluye en el currículo un tema que “les queda grande”?
Ahora la pregunta que me hago con todo esto es: ¿hay que hacer que los contenidos se adapten al nivel de los alumnos? ¿O que los alumnos se adapten al nivel de los contenidos? Sin lugar a dudas lo último sería lo correcto, pero ¿por qué no llegan al nivel los alumnos? ¿Desde qué año de escolaridad comienza el bache? Hasta es válido el caso en que los chicos no puedan aprender a leer y escribir en primer grado entonces, ¿es culpa del jardín? ¿O es culpa de los padres que nunca incentivaron la lectura ni la escritura?
Tema aparte para el vocabulario y ortografía de los jóvenes. ¿Cómo puede ser que un chico termine el secundario y en un curso de ingreso a la universidad escriba “zero” en lugar de “cero”? Ese es un ejemplo menor, mejor no hablar de la diferencia entre “hay”, “ay” y “ahí”, ni de los tildes, ni del “te cabió”. Si chicos, se dice “te cupo”.
Dejando de lado el dialecto post-msn, vamos a hablar del rol que cumplen los padres en toda esta cuestión. Quizá sos padre/madre, te pregunto: ¿te interesa leer cómo te critican? Si la respuesta es no, cambiá de canal.
Vuelvo al tema de los profesores particulares, o mejor dicho los héroes, los que explican perfecto, los que les tienen paciencia a tus hijos, siempre en el caso en que el nene apruebe sino son los que te roban la plata, los que les leen la carpeta a los chicos, los que tratan mal a tu hijo, ¿no?
La pregunta es ¿algún chico necesita ir a particular? ¿O sería mejor que presten atención en clase? Imaginen que el alumno sí presta atención en clase entonces, ¡imaginen dije! sé que es difícil pero hagan el esfuerzo, el problema pasa a ser del profesor, ¿no?
Pero, ¿nunca se les ocurrió pensar, papis hermosos, que su nene no tiene las capacidades para ese colegio? Ya estás contestando ¿Cómo vas a decir eso?, lo sé. Pero lo digo, porque en ciertos casos es cierto. Al nene que “toda la primaria se sacó S (¡sobresaliente!)” ahora en secundaria ¡¿le hacés llevar la materia?! Sí, ¡porque los hijos nunca se llevan materias, son los profesores los que les dan de tarea para las vacaciones estudiarse todo el manual!
Todos, me incluyo, criticamos el sistema secundario, pero muy pocos son o somos (no sé si incluir mi grano de arena o mejor lo dejo en la playa de La Lucila) los que hacemos algo por cambiarlo. Y ¡aún peor! (Porque acá si dejo a La Lucila sin muchos granos de arena y digo) cuando querés cambiar algo, o por lo menos presentar un proyecto para el cambio, te lo vedan ¿cómo? ¿Por qué? Es fácil, porque los directivos son personas que nacieron hace 4 décadas o más y claramente en su etapa escolar no se vivían las mismas necesidades, inquietudes ni realidades que se viven hoy día. Se me olvidó contestar el cómo, pero eso es aún más sencillo: “no, eso cambiaría la línea histórica del colegio”.
VÁYANSE TODOS A CAGAR. (ATTE. MARTÍN)
Martín Vacas Vignolo.



, Madera.