Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Oktubre (Wormo, 1986) A veinte años de Oktubre (Publicado en 2006) (http://sololascosas.blogspot.com/2006/09/veinte-aos-de-oktubre.html) En estos días cumple veinte años Oktubre, el disco paradigmático de la banda paradigmática del rock argentino –la cultura juvenil por excelencia-, Patricio Rey y sus redonditos de ricota. Condensa la mística de la contracultura en dictadura y una veneración de la autogestión, con un juego estético –de fruto inconfundible- entre una guitarra, una gráfica, una literatura, una voz. Aquí, historia e hipótesis sobre un disco como pocos tan de culto y tan masivo. 1-Sin la pompa agrícola que difundió el lema “granero del mundo”, el rock también ha sido una industria nacional de excelencia internacional, claramente la principal usina latinoamericana, gracias a su origen temprano y a lo amplio de su abanico estilístico. De la pujanza cultural de la clase media local, el rock fue la veta menos institucionalizada, y acaso por eso la que más excedió el destino de dicha clase. Además, el rock se constituyó como el espacio de sociabilización más propiamente juvenil, y, desde hace décadas, como paradigma de arte para generaciones jóvenes, ya no sólo aquí sino en gran parte de Occidente. 2-Oktubre fue el segundo disco ricotero, grabado entre agosto y septiembre del 86, justo en la mitad de la historia del género en Argentina y nueve años después de la formación de la banda (una barbaridad, piénsese por ejemplo que entre el primer y el último álbum beatle pasaron ocho años). Esto habla, por un lado, de la intensidad que se producía en los recitales (tanta que sostenía y acicateaba el sentido del proyecto) y, acaso, de las condiciones de la contracultura artística en Dictadura. La aparición de Oktubre quedaría en la historia como el fin de la etapa más neta de Los Redonditos como vanguardia del under y su condena a la grandeza interminable (a partir de allí todos los lugares fueron quedando chicos, incluso los dos River de 2000). Hoy, un movimiento constantemente actual lo reviste como clásico. ¿Hasta cuándo habrá recuerdo de Los Redondos? ¿Siglos? 3-Si el rock viene siendo el paradigma artístico para varias generaciones jóvenes argentinas, vale considerar que en Patricio Rey, desde 1977, el rock articulaba una máquina compuesta por “una serie de amigos con distintas necesidades expresivas” (palabras de Solari). Conjugaba artes literarias (las letras, los monologuistas), “performances”, artes plásticas y gráficas, una adoración a la danza y un tipo disfrazado de sultán, obeso, gay, que repartía entre la feligresía sus recién cocinados redonditos de ricota. Un circo dionisíaco, que concentraba un conjunto de fuerzas libres – liberadas, por un ratito, de la represión estatal. “En medio de la Dictadura, queríamos demostrar que había vida antes de la muerte”, explicó El Mufercho, otrora presentador de la banda, a la periodista Gloria Guerrero. Cuando nacieron Los Redondos, si se quería vivir de un modo diferente al ofical, había que juntarse y esconderse. Cualquier espacio organizado por otras reglas (Solari hablaba del “principio ordenador del placer”) debía pasar desapercibido, ocultarse bajo tierra y hasta llenarse de misterio bajo el amparo de un personaje ficticio y mágicamente misterioso como Patricio Rey. 4-La decisión de la banda de producir todos sus proyectos en forma independiente fue, poco a poco, transformándose en una llama que atiza incesantemente su popularidad. Las primeras dos mil copias de Gulp (editado en 1985), por ejemplo, fueron distribuidas personalmente por Carmen Castro, La Negra Poli, manager, productora ejecutiva o “ingeniera psíquica” del grupo. Ella constituyó siempre el núcleo esencial de la banda junto a su marido guitarrista Skay Beilinson y el escritor y cantor Carlos Indio Solari, los dos autores de (prácticamente) todos los temas. En la primavera democrática, con su rock que apuntaba a mente y cuerpo, Los Redonditos y eran la contracultura de culto, marginales popularizados de boca en boca, y con la presentación de Oktubre le hace un guiño nada menos que a la dicotomía política fundamental del gran mundo exterior. 5-La tapa, realizada por el artista platense Rocambole (Ricardo Cohen, actual vicedecano de la facultad de Bellas Artes de la UNLP), parece inspirada en Berni y en Eisenstein teñida de dark. Y dentro del librito, la letra que reza “de regreso a Oktubre, sin un estandarte de mi parte te prefiero igual” se acompaña con un dibujo de la catedral de La Plata incendiada por las masas revolucionarias. Los Redonditos y Oktubre logran condensar lo romántico de la resistencia a la represión totalitaria y las luchas contra la injusticia, con la épica de cambiar la vida ya, sin necesitar convencer a nadie, sin conquistar voluntades, sino haciendo una fiesta con espacio para otros; como si habitaran una rayita muy finita y muy delicada entre la fuga de la sociedad y la intervención de cambiar el mundo. Ya en 1978 el Indio cantaba: “Que un sueño acabó, ya te dijeron, pero no que todos los sueñitos, no”. ¿Cómo no van a fascinar unos tipos que hacen su cielo aquí en la tierra y dejan las puertas abiertas? Por esas puertas entrarían luego bandas, miles y miles de bandas de pibes que nada tenían que ver con la extracción sociocultural (artística) de los integrantes del grupo. Los Redondos tendrían la flexibilidad de recibir la futbolización del rock, el paso del público a la hinchada. La cultura del aguante encontró cobijo en la autoafirmación de independencia ricotera. Pero esto era, en 1986, impredecible. 6-La gigantesca trascendencia de Oktubre debe mucho a lo consistente de su propuesta visual. Demás está decir que también se debe al efecto inexplicable que tiene la música en el ser humano, en este caso finos climas de guitarras (ritmos, contrapuntos, la textura palmaria de unos rasgueos, el idálogo entre dos guitarras), el complemento despresurizador y sentimental del saxo, esa voz desgarrada que logra poner todo todo todo en esas letras. Porque en las palabras hay también mucho del arte que, vía Patricio Rey, animó la gloria de una secta bohemia primero y afirmó luego la voz de las masas desangeladas. Con una docena de citas del Indio viven estudiantes de filosofía y rateros enfierrados. Ninguna obra argentina (ni latinoamericana) de letras de rock ha dado tanto que hablar como la del Carlos “Indio” Solari (1949), quien ya escribía antes de formar parte de ninguna banda, y además escribe por fuera de la música (hace añares redacta su novela El sueño americano). Las letras de Solari (todas a un googleo de distancia) despliegan una gran cultura que combina eruditas citas histórico-políticas, artísticas, enciclopédicas, con un fluido lenguaje mundano; imágenes muy claras con composiciones netamente poéticas. “Encriptadas”, se objeta, pero las alusiones, las metáforas que se pierden en su forma y abandonan el referente, más que cerrarlas les dan carácter abierto, indeterminado. Al componerse de elementos bastante universales (prisión, fiebre, demonio, dios, naufragio, gloria, dolor, nada, esclavo, film, reloj, amor, son términos de Oktubre) pero organizados de modos inusuales, las letras quedan disponibles para recibir un sentido de la lectura. Es un obra fluida, acoplable a muchas situaciones, marcos referenciales, preocupaciones, lo cual ha de haber ayudado no poco a su éxito. Con letras de las que nunca podía “entenderse del todo qué querían decir”, pero en las que siempre era evidente que algo se decía, Solari enturbie el referente pero hace más clara la intensidad del acto enunciativo puro, del hecho mismo de decir. Voz: Indio Solari Guitarra: Tito Fargo D´aviero y Skay Beilinson Bajo: Semilla Bucciarelli Batería: Piojo Ábalos Saxofón: Willy Crook Invitados: Daniel Melero (teclados), Claudio Cornelio (percusión). Técnico de grabación: Osvel Costa. Producción Ejecutiva: Poli. Producción Artística: Patricio Rey. Producción fonográfica: Del Cielito. Arte de tapa: Rocambole. Grabado en Estudios Panda de Buenos Aires entre agosto y septiembre de 1985. Temas 01 - Fuegos de octubre 02 - Preso en mi ciudad 03 - Música para pastillas 04 - Semen Up 05 - Divina TV Führer 06 - Motor Psico 07 - Ji ji ji 08 - Canción para naufragios 09 - Ya nadie va a escuchar tu remera Interpretaciones Fuegos de Oktubre (Beilinson-Solari) El título es una reminiscencia de la revolución más trascendente del siglo 20:la de Octubre de 1917 en Rusia, en la cual toman definitivamente el poder los soviets, ya caído el zarismo desde Marzo de ese mismo año. La canción es precisamente la que abre el disco, por eso en la grabación pirata del recital de Palladium (el de Octubre del 86; no los anteriores, en los cuales también tocaron varios temas del disco, aunque sin presentarlos "oficialmente" ) donde se presentó oficialmente "Oktubre" por parte de la banda, se puede escuchar en la apertura del espectáculo como música de fondo, a la "Obertura 1812" de Tchaikovsky, creada para homenajear la victoria del pueblo ruso frente a las tropas napoleónicas. Y también obviamente esta canción es la que marca la temática general del disco, el arte de tapa con las banderas negras y rojas del anarcosindicalismo, la Catedral de La Plata en llamas, etc. De regreso a Octubre (desde Octubre) Evoca y rinde tributo a la revolución rusa de Octubre de 1917; pero lo hace desde el mismo mes de la actualidad (entendiendo como "actualidad" a Octubre de 1986, mes y año en que se lanzó oficialmente el disco) Sin un estandarte de mi parte... Te prefiero igual ¡Internacional! Impresionante el poder de síntesis del Indio en estas dos frases: se refiere a que si bien él no se embandera ni política ni ideológicamente con la revolución rusa de 1917 ("sin un estandarte de mi parte" ); sí comparte ("te prefiero igual" ) los postulados internacionales de hermandad proletaria que la misma propugnaba; y por eso la homenajea.Esos postulados son "internacionales" porque datan de la I Internacional (que es la Asociación Internacional de Trabajadores inaugurada por Karl Marx y Friedrich Engels en Londres en 1864); y también de la II Internacional (que es el Congreso Internacional de Trabajadores reunido en París en 1889 con el propósito de unir a todos los partidos socialistas, laboristas y social-demócratas europeos). También con lo de "Internacional" se refiere a la marcha "La Internacional", que es el himno obrero que cantaba el pueblo ruso de Petrogrado sublevado.El pueblo (obreros, campesinos, estudiantes y soldados desertores del ejército zarista) cantaba esa marcha para diferenciarse de las tropas leales al Zar que cantaban el tradicional himno ruso impuesto por la dinastía Romanoff. El Indio canta dos veces la estrofa y eso no es casual; sino que tiene un significado simbólico digamos: la canta dos veces porque sí comparte los postulados de la I y II Internacional; pero no así los de la III Internacional (que es el Congreso de Moscú donde Lenin pone a todos los partidos comunistas del mundo bajo la órbita del partido comunista ruso), y tampoco los de la IV Internacional (reunida por Trotsky en París en 1938). Preso en mi ciudad (Beilinson-Solari) El título alude a que el rock está por esa época (los años 80s) como “aprisionado en su ciudad”. Hubo un súbito avance del pop sobre el rock a partir de la reinstauración de la democracia en nuestro país en el año 1983. El rock en nuestro país (como cultura, en todos sus géneros y variantes) era un poco el refugio (refugio cultural y espiritualmente hablando, se entiende) de todos contra la dictadura militar feroz e implacable que asolaba a la Argentina, el último bastión de libertad que había en nuestro país digamos... De pronto viene la democracia en los 80s, y el rock, acostumbrado a "pelear", a resistir, se queda de golpe sin tener contra quién “pelear”. Para colmo de males, el gobierno de Alfonsín empieza con la costumbre de patrocinar "festivales de rock", o sea "oficializa" el rock (de manera hipócrita claro, para usarlo en su beneficio). Por eso el Indio escribe que el rock está "preso en mi ciudad, atrapado en libertad", se da cuenta de la trampa que el sistema le está tendiendo al rock: al oficializarlo, el sistema pretende quitarle su rebeldía, motor de todo. Tan genialmente perceptivo es el Indio (¿tendrá el “Tercer Ojo” de Ouspensky?), que él se da cuenta de todo eso que se venía mucho antes de que pase efectivamente; no es que se dió cuenta de golpe y por eso escribió esta letra... Si uno se pone a pensar, aquel dogma redondo de "solos y de noche" no era simplemente un capricho del Indio obedeciendo a una estrategia marketinera o a un impulso de superego o vedettismo como se lo quiere hacer aparecer en algunos ámbitos; al contrario, era su forma de defensa, era como decir "Los Redondos no vamos a entrar en lo que seguramente van a entrar dentro de poco todas las demás bandas, esa de asociarse y convivir con el orden sistémico que se viene). Particularmente, creo que el Indio se dió cuenta de la situación que se venía en breve, en aquel famoso recital de Excursionistas en el 82, que fué la única excepción que el Indio hizo a la regla de "solos y de noche" y de la cual aún hoy se arrepiente ( cuando después Poli firma el contrato para actuar en el Miniestadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, el Indio dice "no" y no transa, no va a cantar; y por eso ese día actúa Luca Prodan como cantante en Los Redondos). Una vez le hice el amor a un drácula con tacones: era un "pop" violento que guió el gran estilo siniestro. Recurre a una figura metafórica: la de un “drácula con tacones”, porque asimila al pop con un vampiro que le “chupa la sangre” al rock, es decir, lo despoja en cierto modo de su esencia. Está calzado “con tacones” porque en ese momento el pop está “alto”, está en “la cima” (el orden sistémico lo puso ahí) ; y tiene un “estilo siniestro” porque su vida y su perdurabilidad se basan en el debilitamiento de la cultura rock, en su momentáneo “desconcierto”, en la caída de sus banderas e ideales. Ahora ya no llora... ¡Preso en mi ciudad! Casi ya no llora, ¡atrapado en libertad!. El rock “ya no llora”, es decir, ha dejado de ser contestatario, rebelde, está desorientado e inerme frente a ese avance del pop que parece arrollador. En esas circunstancias coyunturales, está el rock “preso en su ciudad” ; por eso, paradójicamente –aunque parezca un contrasentido- está “atrapado en libertad”. Practicamos tiro al pichón y un test para ir al espacio con mi delicioso campeón y el rock como todo llanto El pop “practica tiro al pichón”, es decir se presenta como si fuera letal, mortal; pero en realidad no mata a nadie, es música “pour la gallerie” y nada más, solamente se limita a tirarle a un blanco (“tiro al pichón” ); y la tremenda difusión que el orden sistémico le da, lo sitúa en la cúspide en la venta de discos, en audiencia en las radios, en la tele, en todo (“test para ir al espacio”, es decir, a lo más alto, allá “arriba” ). Frente a esa situación, sólo queda como contestario del sistema; el rock, el único que –aunque “adormecido”, como “atontado”, desorientado, medio “groggy”- sigue dándole “pelea” al orden sistémico; por más que tenga que convivir con el “ganador” supuesto (“mi delicioso campeón” ) : el pop Ahora ya no llora... ¡Preso en mi ciudad! Casi ya no llora, ¡atrapado en libertad! Reitera esa estrofa ya interpretada Fue un esclavo sensible y chillón y fácil para el gatillo atrapó un beso bienhechor con ojos al rojo vivo. Ahora ya no llora (casi ya no llora...) Durante muchísimo tiempo, en los años 60s, 70s y principios de los 80s; el rock en nuestro país tuvo que desenvolverse en un ámbito regido por dictaduras militares, eran años de tiranía. Durante esos años, el rock no fue un “esclavo pasivo” frente a esa situación de fuerza; sino un “esclavo sensible y chillón”, es decir, se opuso a ese orden tiránico y despótico imperante. Y a su modo –y con distintos matices y modalidades- algunos de sus cultores integraron o alentaron distintas corrientes guerrilleras combativas en los hechosmás allá de las palabras (“fácil para el gatillo” ). No obstante ello, al advenir –felizmente- la democracia, al rock en cierto modo le costó identificar al “nuevo orden sistémico” contra el cual debía luchar. En esa “batalla” la posta se la tomó el pop, que enseguida supo con quién debía identificarse en beneficio propio (“un beso bienhechor con ojos al rojo vivo” refiriéndose irónicamente a la erupción de la onda “reviente” acompañando al pop, con drogas nuevas; ya no era el pito de un porro o tomarse una pepa, como una experiencia no ordinaria de vida, no; era el darse con crack o éxtasis hasta quedar con los “ojos al rojo vivo” ). Entonces en ese contexto de cosas, “ahora” –es decir en los 80s ya con la democracia instalada- el rock “ya no llora”, ya no combate, ya no se queja, ya no se opone a un orden sistémico porque no acierta a identificarlo a ese orden sistémico. Pero es al mismo tiempo una estrofa que termina esperanzadora, porque trascartón a “ahora ya no llora” dice “(casi ya no llora) ” ; como diciendo “guarda, no es que ya no llora del todo, aún hay alguien que llora”, como dando a entender que aún en ese contexto desfavorable, no todo “está podrido en Dinamarca”, no todo está perdido para el rock; hay aún alguien que sí “llora”, que sigue luchando, como por ejemplo ellos, Los Redondos. Música para pastillas (Beilinson - Solari) El título es una asociación de ideas entre las pastillas de anabólicos esteroides, una sustancia sintética derivada de la hormona masculina testosterona, utilizada en hombres y mujeres (en este caso específco:en mujeres) para incrementar la masa muscular de manera rápida y artificial, mejorando la apariencia estética y la autoestima de quien recurre a este método; pero con consecuencias nocivas para la salud física y sobre todo mental; y lo que el Indio entiende como estancamiento o franca decadencia de la música rock, que en lugar de condenar todo eso; se convierte en pasatista y lo acompañay lo celebra. Flacas gimnastas de América. Secas, austeras soviéticas, muchachitas fatales en blancos zoquetes chinos... ... son todas joyas, patricias de amor. Mujeres delgadas, a la moda, con físicos cultivados en gyms; que para el Indio son "joyas patricias de amor".La metáfora que usa el Indio, tiene la virtud de situarnos en un contexto determinado en tiempo, espacio y circunstancias.El espacio donde transcurre la cosa es un barrio bacán, por eso son "patricias", es decir adineradas, de nivel social alto.Y son "joyas patricias" en alusión irónica a su poca valía pese a su origen social alto (Un mito de la historia argentina atribuye a las "patricias" haber vendido sus joyas para donar la plata necesaria para crear y pertrechar el ejército de la lucha por la independencia.Durante muchísimo tiempo la "historia oficial" nos mintió sobre eso, y después el revisionismo demostró que era todo verso, que las "patricias" no habian vendido un carajo de nada sus joyas, y que la guita para el ejército de la independencia argentina salió de las donaciones de las clases sociales más humildes, de la gente pobre; no de los ricos).Y son "patricias de amor" porque son las "precursoras" ("patricio" viene del latín "patres, patria", es decir los fundadores de una "patria", los primeros ciudadanos que imponen usos, costumbres y maneras a todo el resto) de una moda, en este caso una forma banal y trivial de entender la vida y el amor, basada en la apariencia física y en convencionalismos sociales tontos. La más hermosa niña del mundo puede dar sólo lo que tiene para dar. Esa "patricia joya de amor" puede ser todo lo hermosa que quieras, puede ser una modelo de gran belleza; pero ahí se agota, sólo tiene su hermosura para dar; por lo demás es igual a cualquier otra mujer; o quizá peor, porque es hueca, vacía, una "joya de amor" y nada más... Música para pastillas (¡rápido!) y mucha cuchillería. Las pastillas de anabólicos esteroides sirven para crear "rápido" un físico en apariencia perfecto; pero son terriblemente nocivas para la salud.Eventualmente puede conseguirse (a través del consumo de pastillas) un cuerpo perfecto, y a través de la cirugía plástica ("mucha cuchillería" ) una cara hermosa; pero todo eso es artificial, y a la larga, pernicioso.El Indio va esbozando la idea que quiere dar:la de una música representativa de ese tiempo de boludez generalizada, de vivir de apariencias e idioteces.El rock va acompañando (para mal) esos "cambios" aparentes que se viven en determinadas capas de la sociedad; y él condena eso, lo critica. ¡Pará, mi amor, esto está muy Shangai! Es una expresión-modismo que se usó en Brasil para representar algo medio inquietante, quizá peligroso; pero a la vez interesante para contemplarlo.El Indio le está diciendo a alguien imaginario ("mi amor" ), que "pare un poco", que él quiere ver como termina todo eso que "está muy shangai", es decir que quiere contemplar como termina esa moda de boludeces y trivialidades... Roqueros bonitos, educaditos. Con grandes gastos, educaditos. Se está dirigiendo a quienes desde los postulados de la cultura rock, debieran dedicarse a criticar todo eso, a condenarlo; y en lugar de ello están transando, se están convirtiendo en "bonitos" como las chuchis de los barrios bacanes con cuerpos logrados a base de pastillas y caras de cirugía plástica, y en "educaditos" en una disciplina dictada por el sistema. Emboquen el tiro libre, Les exige salir del letargo, de la abulia y del pasatismo; les reclama que crezcan, que se hagan cargo de crear algo que sea un golazo, algo nuevo, una cultura superadora; y para ello apela a una metáfora futbolera, les pide que "emboquen el tiro libre". que los buenos volvieron, y están rodando cine de terror. Les reclama la creación de una cultura nueva en forma inmediata, urgente.La urgencia, lo perentorio del pedido que les hace, es porque él percibe que"volvieron los buenos", es decir se volvió a un estado similar al que había antes de la irrupción del rock, con músicos estereotipados, no contestarios, complacientes; y esos "buenos" son los que "están rodando cine de terror", es decir están convirtiendo nuevamente a la sociedad en una película de miedo. Semen Up (Beilinson - Solari) En el título hace un juego de palabras entre la marca de gaseosa "seven up" y un orgasmo masculino -eyaculación- muy potente en cuanto a la fuerza con que sale hacia arriba (up) el líquido seminal (semen).El contexto es un chabón echándose un feroz polvo con una mina que lo tiene loco. Ella tiene una forma de hacerme creer que es para mí la mejor manzana Alude a la cita bíblica de la serpiente tentando a Adán y Eva a comer del fruto prohibido (popularmente representado con una manzana), que les costaría la expulsión del Paraíso Terrenal."Ella" es la mina que más lo tienta, que más lo atrae, la que sexualmente más lo complace. su estilo desprecia mi soñar La onda, el estilo, que tiene la mina esa; no es el de la mujer que él idealizó; pero no se puede resistir, ella lo atrae mucho con ella soy rico, gratis. Caundo está fifando con ella, no necesita nada más, ella es toda su riqueza. La veo casi como un demonio Otra asociación de ideas con la cita bíblica de Adán y Eva y el demonio de la tentación que incita al pecado.Él la ve "casi" como un "demonio que lo tienta". y rasco la alfombra por su amor Está enloquecido por fifársela Saludable y católica no le gusta que ande solo Una nueva alusión a la cita bíblica en la que Dios dice que "no es bueno que el hombre esté solo"; entonces crea a la mujer. se ha montado en mi nariz La mina esa le invadió los sentidos, la tiene "montada en la nariz" aludiendo a que la "ve" en todo momento como si la tuviera en realidad montada en la nariz frente a sus ojos. y es para mí la mejor fruta. la mejor fruta = el mejor "pecado", él es feliz cuando se la trinca La veo casi como un demonio y rasco la alfombra por su amor Cierra la canción con esa suerte de estribillo Divina T.V. Führer (Beilinson-Solari) En el título, el Indio hace aparecer a la televisión como “dirigiendo” las mentes de la gente, manipulando la información, deformándola, y orientando los gustos y preferencias de la gente hacia donde convenga a los intereses del orden sistémico que ejerce el poder. En ese contexto, la asimila con la figura de un “fürher” (un fürher es en la lengua alemana un “conductor”, un “salvador”, un líder mesiánico que supuestamente guía al pueblo alemán hacia un destino de grandeza y preeminencia a las cuales cree tener derecho por un supuesto pasado de míticas glorias). El Indio le pone “divina” aludiendo metafóricamente a que el poder de la televisión es comparable a un poder divino, es decir, emanado de Dios; tal cual también lo es el poder del fürher, quien por “disposición divina”, producirá el “milagro”, conducirá al pueblo alemán a su “destino de gloria inmortal”. Toda la letra es una alusión a la obra literaria más difundida de George Orwell: su genial novela “1984”, una feroz crítica al totalitarismo en la cual da una descripción aterradora de la vida de los ciudadanos que gimen bajo el yugo de un megaestado totalitario en una nación que denomina “Oceanía”. El estado está simbolizado en la novela de Orwell en un personaje: “The Big Brother”, El Gran Hermano que todo lo vigila y controla a través de la tecnología de las “telepantallas”, que no solamente son capaces de captar imágenes (de modo de vigilar a la población); sino también de emitirlas, con lo cual el estado, simbolizado en el “Gran Hermano”, proyecta constante propaganda del “Partido” sobre la población, publicidad con la cual ocupa las mentes de los ciudadanos. ¡Me estoy por ahogar! ¡Me voy a pique! ¡Glu-glu! ¡Me está por hundir mi fiel fantasma ¡Bu-Buuu! Si no me protege el empleado mayor (que proyecta todo el tiempo mi televisor) seré promovido para Navidad ¿Cómo no se nos ocurrió? Describe el estado de ánimo de alguien de nuestra propia sociedad, alguien que está hastiado, abatido, harto (“me estoy por ahogar!...me voy a pique… me está por hundir…”); comparándolo con el de Winston Smith, el personaje de la novela de Orwell que va a enfrentarse al orden de cosas establecido por el Partido, va a enfrentarse al Gran Hermano (“el empleado mayor”, asimilando al ejecutivo principal, el presidente o gerente general –o como se le dice ahora: el CEO-. de un megamedio televisivo; con el Hermano Mayor de la novela “1984”, que es para Winston el “fantasma” que más miedo le infunde –“Bu-Buuu!” escribe el Indio como onomatopeya del ruido con que imaginariamente nos espanta un fantasma). El Indio escribe “si no me protege…” en un sentido claramente irónico, porque en la novela de Orwell, el Gran Hermano “protege” a todos; y si tortura a alguien ferozmente –como lo hará con Winston- es también para “protegerlo” de sus “malos pensamientos”, para “redimirlo” de ellos; lo tortura “por su bien”, es decir para “protegerlo” de la libertad a la que aspira y que es -esa ansia libertaria- la que lo va a “hundir”, a “mandarlo a pique” (“glu glu” escribe el Indio como onomatopeya de estar hundido, tragando agua). A través de esa tortura a que someterá a Winston, el Gran Hermano logrará “reasimilar” a Winston para el Partido, lo “salvará” de ser “vaporizado”, es decir, muerto, desaparecido. Y compara a la TV con las telepantallas a través de las cuales el Gran Hermano vigila y controla a la población en la novela “1984” (“que proyecta todo el tiempo mi televisor” ). Lo de “seré promovido para Navidad ¿Cómo no se nos ocurrió?” es una frase mordaz del Indio que la repetirá como una muletilla a lo largo de toda la letra. Se refiere a que si logra evitar que el Gran Hermano lo “proteja” –es decir, que lo torture ferozmente- conseguirá la libertad (compara la libertad con un ascenso obtenido en el trabajo: antes de la globalización y la consiguiente caducidad de la legislación laboral en los países periféricos como el nuestro, es decir cuando aún existía cierta estabilidad laboral para la gente y leyes que protegían esa estabilidad; era una costumbre oficinesca anunciar los ascensos y promociones en la última semana del año, la semana previa a Año Nuevo, es decir la semana de Navidad; si tenías esa suerte, el jefe te llamaba y te anunciaba que ibas a obtener un ascenso con el consiguiente aumento de sueldo). Pero la frase encierra a la vez una significación metafórica muy personal para el Indio, ya que con ella también se está refiriendo a una circunstancia coyuntural suya: Para la fecha en que grabó el disco “Oktubre”, el Indio había renunciado definitivamente a su trabajo estable (trabajaba de secretario en un hogar de niños: el Hogar Falcón); con lo cual estaba un poco jugándose su propia suerte en lo económico en un futuro inmediato, a lo bien o mal que pudiera irles a Los Redondos con el disco. El Indio lógicamente tenía las mejores esperanzas de que les vaya bien y el disco se vendiera masivamente, lo cual esperaba que ocurriera cerca de fin de año (“Oktubre” fue lanzado precisamente en el mes de Octubre de 1986, por lo cual el Indio para la fecha de Navidad, esperaba tener ya un pantallazo claro de cómo le iba a ir con ese proyecto). Voy a exagerar, mi fiebre no es tan alta Acá se está refiriendo a un pasaje en particular de la novela de Orwell: en esa parte de la novela Winston asiste a una sesión obligatoria del Partido: los “Dos minutos de odio”, en la cual todos los ciudadanos de Oceanía debían obligatoriamente contemplar colectivamente reunidos ante una telepantalla durante dos minutos diarios, imágenes proyectadas de Emmanuel Goldstein, el archienemigo del Partido, y debían abuchearlo e insultarlo, gritando a la vez su incondicional adhesión hacia el Gran Hermano. En una de esas sesiones, Winston cree percibir que un alto funcionario del Partido, O´Brien; le hace un guiño con el cual quiere significarle que él también es enemigo del Gran Hermano, que está en contra del Partido y hastiado de él al igual que Winston (todo eso en la imaginación de Winston). De allí lo de “Voy a exagerar, mi fiebre no es tan alta”, refiriéndose a que después de todo, Winston piensa que no está tan loco como él mismo creía; piensa que encontró en O´Brien a un aliado, alguien que odia al Gran Hermano tanto como él. Esta es la peor cita (es una cita a ciegas) Otro pasaje de la novela: en esa parte Winston ve cada vez más a menudo a una persona que trabaja con él en el Miniver –el Ministerio de la Verdad en la novela de Orwell-: Julia. Al principio Winston desconfía de Julia, le parece que es una espía del Partido que lo va a delatar al Gran Hermano; pero un día se cruzan en un pasillo, Julia tropieza y se cae, y Winston la ayuda a levantarse y ella le desliza un papel en la mano donde le escribe “Te amo” (en una actitud claramente “subversiva” hacia el Partido, ya que en Oceanía el Amor está prohibido; el único amor permitido y alentado es el que todos deben obligatoriamente sentir hacia el Gran Hermano). A partir de ese incidente, convienen en encontrarse fuera del alcance de las telepantallas, para que el Partido no los detecte en esa actitud “subversiva”. Pero Winston no está seguro respecto a Julia, tiene dudas, tiene temores, sigue pensando aterrado en la posibilidad de que Julia lo traicione; por eso el Indio escribe lo de “Esta es la peor cita (es una cita a ciegas)”. Lo paradójico es que como se verá después en el transcurso de la novela, Julia no traiciona a Winston sino que Winston traiciona a Julia, cuando ambos caen prisioneros de la Policía del Pensamiento. ¡Al planeta un bombazo le vamos a dar! (Para que no nos moleste nunca, nunca más) En la novela, la nación imaginada por Orwell como regida por un megaestado totalitario, se llama Oceanía; y Oceanía (que es Inglaterra) comparte el planeta con otros dos megaestados: Eurasia (que es todo el resto de Europa y la parte de Asia que estaba bajo la influencia de la URSS), y Asia Oriental (que es el Oriente propiamente dicho, es decir China, Japón, etc.); con los cuales Oceanía está en una suerte de guerra permanente por el dominio del mundo, de ahí lo de “¡Al planeta un bombazo le vamos a dar!” aludiendo a la guerra contra los otros dos megaestados en la que se embarca Oceanía. Seré promovido para Navidad ¿cómo no se nos ocurrió? Reitera esa frase ya interpretada a la cual usa de estribillo en toda la letra ¿No vas a esperar que enfríen a tu amigo? Alusión a otro pasaje de la novela “1984”, uno en el cual Winston es detenido por la Policía del Pensamiento, la cual lo encierra en una celda del Ministerio del Amor. Allí se entera de que también apresaron a Parsons –un vecino de Winston denunciado al Partido por su propia hija por ser un “crimental” (o sea, en el idioma “ingsoc” –inglés-socialismo- que imagina Orwell en su novela se habla en Oceanía; Parsons es para el Partido un criminal que comete un “delito de la mente”). De allí lo de “¿No vas a esperar a que enfrién a tu amigo?”, que es una pregunta que en la imaginación del Indio, Winston prisionero en su celda le hace a O´Brien que lo va a torturar salvajemente, refiriéndose con lo de “tu amigo” a que Parsons era un individuo acérrimamente fiel al Partido, y sin embargo lo detienen lo mismo y lo van a “vaporizar”, es decir lo van a matar y desaparecer. si ya conocés la forma novedosa A través de esta frase, en la imaginación del Indio, O´Brien le responde a Winston su pregunta respecto de qué van a hacer con él. Es como que le está diciendo “ya sabés lo que te espera”, que no es otra cosa que torturas horribles a las que será sometido; y sobre todo, lo que más pavor le infunde a Winston: La “Celda 101”, que es el castigo peor que una persona pueda jamás imaginar, y que no es para todos lo mismo, ya que varía en función del miedo más recónditamente oculto que cada individuo tenga en su mente. En el caso de Winston su miedo peor es una fobia a las ratas, por lo cual O´Brien, luego de golpearlo y torturarlo ferozmente con descargas eléctricas, le dice a Winston que en la Celda 101 será sometido al castigo de que las ratas le devoren la cara. Esa, la Celda 101, es la “forma novedosa” que tiene el Partido para “curar y reabsorber” a quienes cometen el “delito” de pensar en la Libertad oponiéndose al Gran Hermano. ¡Divina TV Führer mi amor! (donde quiera que vaya, Eveready estará...) En esta estrofa, el Indio cierra el esbozo de la situación que pinta en la letra: La televisión es el orden que emana de lo “divino”, es el “fürher” que nos llevará a la Felicidad, la Verdad y la Libertad; asimilando ese concepto con un Winston ya “curado” por el Partido, “reabsorbido” para el sistema (la novela de Orwell termina con Winston en “libertad” –una libertad aparente, obvio-, O´Brien lo libera luego de que Winston le ruega que el castigo de la Celda 101 de que las ratas le devoren la cara no se lo apliquen a él sino a Julia. La “moraleja” de la letra –y de la novela “1984”- es que tan omnipotente es el sistema (el Partido), que no hay nada por encima de él; por eso Winston pide que le apliquen al ser que más ama sobre la tierra (Julia) el castigo antes de que se lo apliquen a él; o sea , antepone al amor de verdad que siente por Julia; el amor y la lealtad hacia el Gran Hermano. En ese instante O´Brien comprende que Winston ya está “curado”, es decir, ya no representa un peligro para el sistema, y por eso lo “libera”. "Donde quiera que vaya Eveready siempre estará" era una famosísima propaganda de las pilas marca Eveready abundantemente difundida en la tele. En este caso el Indio utiliza esa famosa propaganda asimilándola con la presencia inevitable del Gran Hermano: donde quiera que vaya Winston ahí estará presente el Gran Hermano, The Big Brother es omnipresente al igual que las pilas marca Eveready. Pero el Indio en su genialidad, hace una pequeña “trampita”: a la propaganda de Eveready le “quita” la palabra “siempre”; en la letra no la incluye. Está mandando simbólicamente un mensaje esperanzador a pesar de lo crudo y pesimista de la temática de la novela de Orwell, al sacar la palabra “siempre” está a la vez significando que siempre hay una luz de esperanza para la Libertad, la de que no “siempre” haya un Gran Hermano. Seré promovido para Navidad ¿cómo no se nos ocurrió? El Indio termina la letra con esa muletilla/estribillo, a la cual ahora además de las dos significaciones que llevaba implícitas la metáfora, le agrega una tercera: La novela de Orwell concluye con un Winston que es finalmente “promovido”: Un día mientras va hacia su trabajo, le disparan un balazo en la nuca y lo matan, es decir, el Partido resuelve “vaporizarlo” definitivamente. Pero lo terrible del final (“¿cómo no se nos ocurrió?”), es que Winston se va de la vida con sus últimos pensamientos concebidos en la forma de un amor incondicional hacia el Gran Hermano, lo cual no es ciertamente un mensaje esperanzador; por el contrario, es un final “triste”, claramente pesimista; en contraposición a la lucecita de esperanza que dejó latente el Indio con la supresión de la palabra “siempre” en la frase alusiva a la propaganda de las pilas Eveready. Motorpsico (Beilinson-Solari) Sin pretender entrar en ningún debate religioso ni mucho menos ofender las creencias de nadie, doy mi modesta interpretación de motorpsico. Para mí es una especie de "diálogo-protesta" entre un agnóstico y Dios. Siempre tengo a mi lado a mi dios (así me das más) un susurro muy especial... (así me das más) El chabón no tiene fé, no cree en Dios; pero tampoco descree, o sea: no sabe, tiene dudas; pero lo real es que siempre lo tiene a su lado, por más que él no quiera pensar en eso (en su psiquis, la idea de Dios, a pesar de que él no sabe si creer o no, le viene a cada rato.Y lo de "así me das más" se refiere a que con fé -una fé que él no tiene- todo le sería más fácil (así le "dan más" ) motorpsico: el mercado de todo amor juega con la idea común a todas las religiones de que Dios es la única fuente capaz de amor inconmensurable, de amor así en abstracto. lo que debes, como puedes quedártelo ahí le protesta a Dios, lo increpa, le quiere decir a Dios que si existe, entonces por qué no se le manifiesta claramente, por qué no le da una prueba de su existencia, por qué se queda con su misterio, por qué le "debe" -no le paga la deuda, "se queda" con lo que no es de Él- de decirle taxativamente si existe o si por el contrario, él puede estar seguro de que Dios no existe, y que entonces Dios "no lo joda" desde su psiquis -el motorpsico- trayéndole esa idea-duda que lo carcome junto a la hemoglobina me fuí ya no sangro más. me parece que se quiere referir a que cuando él se muera -deje de sangrar-, por fin se le va a despejar la duda y va a saber si Dios existía o no De la nada a la gloria me voy (así me das más) él es simplemente una persona, un ser humano, y se siente una "nada" frente a un Dios que -si existe-, es el "todo", entonces cuando él muera va a ir desde su nada hasta la gloria del todo, va a saber por fin la verdad Voy fichando de acuerdo al dolor (jugando de más...) mi dios no juega dados quizás...esté a mi favor se refiere a que a medida que es más intenso el sufrimiento de vivir; más a menudo le viene desde su psiquis la idea de Dios y de atribuirle a Dios todo lo que de malo le pase en la vida, y tiene temor de estar "jugando de más", es decir:alternando entre creer en Dios cuando tiene dolor o sufrimiento; y no creer en Dios cuando no tiene penas ni dolor, y así sucesivamente; y tiene miedo de eso, de abusar de ese "juego" que no puede evitar.Pero enseguida se consuela volviendo a la "racionalidad":piensa que si Dios existe, es omnipotente, y entonces no va a andar "jugando a los dados con el universo" -ahí parafrasea a Einstein-, es decirios no va a andar jugando con un pobre mortal como él; entonces a lo mejor -quizás-, Dios le va a perdonar su duda y sus titubeos, va a estar a favor de él, que es simplemente un ser humano. Ji ji ji (Beilinson-Solari) jijiji es la onomatopeya de una risa maligna; así como jajaja es una risa franca, alegre; jejeje es una risa irónica; jijiji es una risa medio perversa, como si alguien estuviera riéndose de una circunstancia adversa para algún otro, como si estuviera gozando con algo malo que le pasa a otro... En este caso el Indio la aplica a un chabón que está muy dado vuelta por la cocaína, y en ese estado de drogadicción le entra la paranoia de que lo están persiguiendo. Por supuesto al tipo nadie le cree que lo estén persiguiendo, todo el mundo piensa que es sólo una fantasía del chabón que está reduro por la merca; pero hete aquí que el hecho de que el tipo sea falopero y esté paranoico; no necesariamente significa que sea una fantasía suya que lo estén persiguiendo. Es posible que al tipo realmente lo estén persiguiendo, independientemente de su paranoia, y por eso la risa perversa de alguien que se ríe del pobre chabón, que jura y perjura que lo persiguen y nadie le cree. En una nota que le hace la revista Rolling Stone, el Indio dice esto a propósito de Ji-ji-ji: Indio: Para mí es un poco la paranoia de la droga. No lo llamaría de la experiencia con las drogas -que en este caso tiene otra pretensión- sino que está hablando simplemente de cuando alguien está a la deriva dentro de esa situación.Independientemente de lo que la gente haya interpretado para mí se trata de la paranoia, aunque recordemos que "cuando uno está paranoico" no quiere decir que no te estén siguiendo.No lo soñée..., En este film... habla como de una película, parece el típico psicópata que está viendo la película de él mismo en circunstancias en que todos los valores, el prestigio poético de cada palabra, tienen que ver con el estado de paranoia que te dá la cocaína, un estado muy reconocible por otra parte.Y sobre el título... para mí el título es muy significativo. Porque Ji-ji-ji es una risa medio perversa, marca una bidimensionalidad, es como que todo lo que está diciendo no es ninguna afirmación. Porque si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo, no es bueno ni es malo; la cocaína es una cosa, no es la culpable de nada..Yo estoy hablando de la psicopatía, de la paranoia, de todos esos males del promedio de la cultura rock. Porque esta cultura ha pasado por diferentes etapas como cualquier cosa que nace, se desarrolla, crece... se remata. Hubo momentos de plenitud, de euforia, de politización, de bajón, de introspección. Todo eso ha pasado casi como un pulso vital y yo creo que las canciones que uno hace -aunque no quiera o aunque lo haga mal- dan como una pintura de cómo se vivían ciertas cosas en cada momento.Suele decirse que ésa es una sensación característica de una etapa de la década de los 80 en la Argentina, durante la cual tomar cocaína, al menos en ciertos círculos, resultó casi una exigencia social. Justamente, al comienzo de la cultura de las drogas ésta era una experiencia no ordinaria, inusual, que después pasó a ser todo lo contrario. Hoy mismo, no hay nada menos inusual que tomar falopa; es como una cosa para entretenerte en una disco, por ejemplo. No tiene nada de la significación que tenía a fines de los 60 y principios de los 70, cuando había una pretensión de descubrir algo, de encontrarse a sí mismo. La gente lo sentía así, por más romántico y cursi que pueda sonar esto actualmente En este film velado en blanca noche el hijo tenaz de tu enemigo el muy verdugo cena distinguido una noche de cristal que se hace añicos. Empieza describiendo las circunstancias que originan la paranoia del tipito, con frases elípticas y metafóricas, como en toda la letra. El chabón viene de una noche de intenso consumo de cocaína, es una noche de cristal que se hace añicos refiriéndose a los cristales de merca que se zampó encima.Está reduro por la falopa, y en ese estado le agarra la paranoia y se hace la película -film velado en blanca noche- de que hay un enemigo que lo persigue para acabar con él -el muy verdugo. Pero no es cualquier enemigo; sino un enemigo mortal, potenciado; a quien el Indio describe acertadamente como el hijo tenaz de tu enemigo refiriéndose a que el chabón lo percibe como alguien letal para él, enconado contra él de una manera feroz, de rencor perdurable -tenaz. El tipo lo ve a su enemigo como alguien infinitamente superior en fuerza a él mismo, alguien contra quien no tiene la más mínima chance de librarse de lo malo que pueda hacerle, alguien que puede darse el lujo de cenar distinguido y esperar tranquilamente el momento en que lo va a hacer percha No lo soñé... se enderezó y brindó a tu suerte No lo soné... y se ofreció mejor que nunca No mires por favor! y no prendas la luz... La imagen te desfiguró. El chabón afirma que no lo soñó;que realmente lo están persiguiendo.Asegura que vió a su enemigo enderezarse y brindar a su suerte -su enemigo estaba cenando distinguido, y ahora se levanta de la mesa, se endereza y brinda a la suerte del pobre chabón; pero lo del brindis es irónico; en realidad está muy lejos de brindar por la suerte del chabón drogado, sino que está brindando porque lo va matar, es algo así como el dicho popular de brindo por la puñalada que va a dejar tendida tu osamenta.... Y en el medio de su terror, el chabón le dice a un interlocutor imaginario que no mire y no prenda la luz. Le dice eso porque quiere autoconvencerse de que se trata sólo de una pesadilla, de algo que no está sucediendo en la realidad; y tiene miedo de que si alguien prende la luz, él perciba que no se trata de una pesadilla, que se convierta en algo real. Este film da una imagen exquisita esos chicos son como bombas pequeñitas el peor camino a la cueva del perico para tipos que no duermen por la noche. El tipo en el estado en que está, cree ver todo claramente, con absoluta nitidez; como si la película que se está haciendo en el coco le suministrara una imagen totalmente fiel de lo que ocurre. Asegura que ahora lo persiguen un montón de chicos que son como bombas pequeñitas. Y en esa alucineta, dice que ese es el peor camino a la cueva del perico, o sea al cofre de su mente en que se guardan sus miedos más íntimos y espeluznantes.Pero también en el medio de su alucinación, él sabe que es un tipo que no duerme por la noche -o sea, sabe que él es un drogadicto y que la falopa no lo deja dormir-, y quiere autoconvencerse de que todo es producto de su imaginación, despertada por el excesivo consumo de cocaína. No lo soñé... Ibas corriendo a la deriva No lo soñé... Los ojos ciegos bien abiertos. Insiste en vano en que no lo soñó, que realmente hay alguien que lo persigue; y por supuesto nadie le cree. Alguien le responde que no, que todo está en su imaginación solamente, que está paranoico por la droga y que en esa imaginación él va sin rumbo -a la deriva- y con los ojos ciegos bien abiertos -la característica más notable del cocainómano es que tiene las pupilas muy dilatadas; pero sin ver, al estar drogado en exceso, no percibe claramente las cosas, está estupidizado por la falopa; por eso el Indio lo pinta como con los ojos ciegos bien abiertos- El montaje final es muy curioso es en verdad realmente entretenido vas en la oscura multitud desprevenido tiranizando a quienes te han querido. Acá el Indio deja abierta la posibilidad de que después de todo el chabón no estuviera equivocado al pensar que lo perseguían; por eso el montaje final es muy curioso, porque el hecho de que el chabón esté paranoico no implica la seguridad de que no lo persigan. Y quizás esa paranoia que sufre el tipo sea a la vez su mejor defensa, porque si no estuviera atravesando esa paranoia, iría totalmente indefenso -en la oscura multitud desprevenido-; en cambio así paranoico por lo menos está alertado de que hay un enemigo que lo persigue; sea éste real o irreal... Olga Sudorova... Vodka de Chernobyl Pobre la Olga! Crepó! Hay un hecho anecdótico acerca de esta estrofa (que no está “oficialmente” incluída en la letra) de Olga Sudorova y el vodka de Chernobyl: El Indio comenzó a cantar estas frases, a partir de la serie de recitales ricoteros que se hicieron en Palladium durante 1986, a partir de Mayo de ese año; y lo hizo con una particularidad: en el recital del 16.05.86 las canta en idioma ruso original, en ruso de verdad digamos, no simulando cantar en ruso; y en el recital del 18.10.86, las canta en castellano, tal como figuran acá en la transcripción de la letra. Fueron las dos únicas veces en que esta canción tuvo un final distinto al editado en el disco. No obstante ello, en la grabación pirata del recital del 16.05.86, en el cual el Indio canta el final en ruso; yo no percibo en ningún momento que pronuncie las palabras Olga Sudorova ni Chernobyl. La estrofa se refiere a una campesina ucraniana imaginaria, a quien el Indio "bautiza" como Olga Sudorova -"Olga" por ser el nombre femenino más comúnmente difundido en Rusia, y Sudorova porque el Indio la imagina como una campesina esforzada, sudorosa por los rudos trabajos del campo; y a la vez la ve a Olga como una mujer lógicamente rústica, que no se depila, con las axilas peludas, por eso también la ve sudorosa, transpirada, de ahí lo de Sudorova. Esa pobre Olga Sudorova palmó, crepó -es decir murió- debido a las horribles mutaciones genéticas y tumores que se desarrollaron en la población de Chernobyl como consecuencia de la radiación nuclear dispersa en el ambiente a raíz de la explosión de la central nuclear.El gobierno ruso -por ese entonces Gorbachov- se aprovechó de la circunstancia de que los pobladores de Chernobyl eran todos campesinos y obreros incultos y supersticiosos, entonces difundió entre ellos la idea de que los tumores y las mutaciones genéticas se debían a virus que podían combatirse mediante la ingesta abundante de vodka -todavía más del que habitualmente consumían ya de por sí los campesinos y obreros ucranianos.Esa pobre gente, en su ignorancia, le hizo caso al gobierno ruso y bebía vodka en cantidades indescriptibles con tal de librarse del "virus" que los iba a matar; con el previsible resultado de que se morían igual -obviamente-, encima todo agravado por el hecho de que aquel que de pedo zafaba de los efectos secundarios de la radiación nuclear, se moría de cirrosis alcohólica. Terrible... Canción para naufragios (Beilinson-Solari) El título alude a naufragio en la acepción que se le daba a este término a fines de los 60s/principios de los 70s: en esa época, en el ambiente de la bohemia, se le decía “naufragar” a pasarse las noches sin dormir, yirando por muchos lugares, divagando, dejando volar libremente la imaginación. Era la bohemia creativa digamos… En este caso en particular, se refiere a una noche de naufragio del Indio con el periodista amigo suyo Alfredo Rosso, en la cual se la pasaron divagando acerca de cine. La periodista Gloria Guerrero afirma que al Indio le voló la cabeza una película del cineasta ruso Andrei Tarkovsky: El sacrificio, estrenada en 1986, y que fue la obra póstuma de Tarkovsky, ya que la filmó en el exilio cuando irremediablemente se estaba muriendo de cáncer. En esa película, el protagonista principal de la misma es Alexander, un ex actor y escritor que vive con su familia: su mujer y un hijo pequeño al cual adora y a quien llama el hombrecito; en una remota isla de Suecia, en una pequeña comunidad, en contacto con la naturaleza y alejado del resto de la humanidad. Pero un día –coincidiendo con la fecha del cumpleaños de Alexander- llegan a visitarlos la hija de Alexander y su esposo Viktor (un médico descreído, cínico y brutalmente racional). Un extraño cartero (Otto), personaje sumamente ilustrado e informado -lo cual sorprende a Alexander, que no esperaba que un simple cartero exhiba semejante caudal de conocimientos-, le trae a Alexander telegramas de salutación de sus ex compañeros de teatro; y a partir de allí empiezan a suceder cosas extrañas: hay temblores, se escuchan aterradores sonidos de fondo; hasta que Alexander y su familia ven en la televisión la noticia de que se ha desatado una guerra nuclear. En ese momento, se corta la luz y todo otro servicio; y Alexander, desesperado, implora a Dios que haga cesar el conflicto nuclear y le ofrece a cambio cualquier sacrificio. El cartero Otto le dice a Alexander que la única manera es que acceda a hacer el amor con María (otro de los personajes de la película, una empleada que vive cerca de la parroquia), y Alexander sigue sus indicaciones, va a ver a María y le ruega que tenga relaciones con él. Al final, el conflicto nuclear, como por arte de magia cesa, todo vuelve a la normalidad como si nada hubiese ocurrido, como si se hubiera tratado sólo de una pesadilla; y Alexander se apresta a cumplir con el sacrificio pactado con Dios: incendiar su casa. La película termina con el pequeño hijo de Alexander regando un árbol seco, sin vida; y con Alexander contemplando cómo se quema su casa, mientras una ambulancia viene a llevárselo para encerrarlo por demencia. El Indio partir de esa idea e influído por la película, armó Canción para naufragios englobando en el mismo tema todo: su intención de homenajear a los pioneros de la cultura rock en Argentina y hacernos pensar un cacho en la posibilidad de que un par de tarados con poder en el mundo aprieten un botoncito, desaten una guerra nuclear y a la mierda todo el planeta… Es tan chiflado y obnubilado que puede ser... Tan caprichoso y novedoso que puede ser... Es una estrofa irónica, aludiendo a la compulsión autodestructiva del ser humano. Se refiere que es tan inimaginadamente loca la idea de una guerra nuclear, que precisamente por eso; de tan loca, de tan chiflada la concepción de esa posibilidad; que lo obnubila. Él teme que pueda llegar a ser cierta, que pueda transformarse en algo real… Bombas de aquí para allá Puede ser, es... irreal La hipótesis de que dos potencias -recordar que el disco Oktubre que contiene esta canción es de 1986, época en la cual aún estaba en discusión si los EE.UU.. eran más poderosos que la URSS o al revés- comiencen a intercambiarse bombazos nucleares es tan aterradora, que él la imagina como real -puede ser, dice-; y enseguida la desecha espantado, quiere autoconvencerse de que no, de que no puede ser, que seguramente es irreal esa posibilidad Ya no estás solo Estamos todos en naufragar Son seis minutos y nuestra "mami" va a contestar "Mami" elimina el error de que vos sos capaz. Lo de ya no estás solo… es una de las escenas de la película, parte de un diálogo entre el cartero Otto y Alexander. La estrofa esta en general alude a quién toma primero la delirante decisión de iniciar una guerra nuclear -en la imaginación del Indio, quien lo hace es la URSS-; y a la respuesta inmediata de la otra potencia -EE.UU.-, replicando de idéntico modo. Seis minutos era el tiempo que en los 80s se creía tardaba un MBI -Misil Balístico Intercontinental- en llegar atravesando el Polo Norte desde Rusia a EE.UU. y viceversa. La mami son los yanquis -aparentemente, en la jerga de la KGB, la agencia rusa de inteligencia; se le decía así a Yanquilandia-; y lo de elimina el error se refiere al contraataque nuclear norteamericano, que va a buscar eliminar a los rusos por el error en que incurrieron al iniciar la guerra nuclear; aunque eso cueste la desaparición del planeta. La metáfora de los seis minutos tiene un doble sentido, porque el Indio también la aplica para referirse a un primer plano-secuencia de la película de Tarkovsky –uno de los más largos en la historia de la cinematografía- que dura eso: seis minutos. Es tan chiflado y obnubilado que puede ser... Vuelve a aterrarse ante la sola idea de semejante desastre, de que tan delirante posibilidad pueda ser cierta, y alude de paso al final de la película de Tarkovsky, en la cual una ambulancia viene a llevarse al protagonista para encerrarlo por loco (es tan chiflado) Tan caprichoso y tan sonado que puede ser... Reminiscencia de la teoría freudiana de que el ser humano lleva la autodestrucción en sí mismo. Le parece que si esa idea ya cruzó por la mente de algunas personas que imaginaron que semejante desastre pueda ocurrir efectivamente, que si es tan sonado; eso va a terminar materializándose tarde o temprano. Teme entonces que obedeciendo a un impulso loco -caprichoso-, algún tarado en algún lugar del mundo apriete un botoncito y dé comienzo a una guerra nuclear Rayos de aquí para allá Se imagina lo que sería el intercambio de misiles nucleares entre uno y otro punto del planeta, hasta la destrucción total Que linda calma, tan... Frase irónicamente conformista. Se refiere -otra vez: situarse en los 80s, donde las superpotencias eran la URSS y los EE.UU.; no como ahora que quedó con ese status sólo EE.UU. luego del colapso de la URSS- a que si bien el mundo no andaba de lo mejor, a que si bien había quilombos y guerras en varias partes del mismo; por lo menos las superpotencias de ese entonces, estaban –solamente en lo formal- en paz”, no se estaban bombardeando entre sí con misiles nucleares; entonces prefiere, lógicamente, esa paz aparente -linda calma-; a una guerra nuclear que termine con el mundo.Y otra vez apela a una metáfora de doble significación: también la usa para referirse con lo de Que linda calma, tan..., a las escenas finales de la película de Tarkovsky, donde Alexander ve a su esposa calmada, a su hijo "el hombrecito" corriendo por el parque de la casa, y a él mismo con su terror ya disipado, y sin imaginarse que en un rato más, una ambulancia se lo va a llevar por loco. Ya nadie va a escuchar tu remera (Beilinson-Solari) Esto es efímero Ahora efímero Como corre el tiempo! Tic... Tac efímero Luces efímeras (Pero te creo...) Es casi hipnótico (El tic no alcanza a tac) Ni me moja el paladar El ritmo efímero! El grito efímero! (Pero te creo...) Un último secuestro no! El de tu estado de ánimo, no! Tu aliento vas a proteger En este día y cada día. Al reloj lo del reloj! Y alrededor del reloj tu estado de ánimo! Esta letra no comunica mucho, es una simple alusion (el titulo, fundamentalmente) al furor y al corto plazo que dura el exito musical. sabremos que era la epoca en que los redonditos de ricota despegaban del submundo y aca nos dice que la masividad y "pegar musicalmente" es algo efimero, que no se puede ni degustar (mojar el paladar). El Indio y la mistica de la banda enfrenta esa politica del "hitazo" y te insite a que protejas a la banda que te pone de buen humor... aunque "Ya nadie vaya a escuchar tu remera", tu pasion, tu estandarte. Analisis por juank_quemero y el de "Ya nadie va a escuchar tu remera" por panrayado1 Desde los foros de htt
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