El Templo de Kukulkán, principal estructura de Chichén Itzá demuestra los profundos conocimientos de matemáticas, geometría, acústica y astronomía que los mayas poseían. Al ser una sociedad inicialmente agrícola, los mayas observaron con detenimiento el comportamiento de las estaciones, las variaciones de las trayectorias del Sol y las estrellas, y combinando sus conocimientos, lograron registrarlos en la construcción del templo dedicado a su dios Kukulkán..
La cultura maya utilizó un calendario agrícola solar al que llamaban Haab, el cual cuenta con 18 meses o uinales, cada uinal tiene 20 días o kines. De esta forma el calendario comprende 18 x 20 = 360 días regulares o kines, más cinco días adicionales, considerados como nefastos, llamados uayeb.
El templo de Kukulkán cuenta con cuatro escalinatas, cada una de ellas tiene 91 escalones, de esta forma suman 364 y considerando la plataforma superior del templo tenemos un total 365 unidades que representan los días del Haab.
El segundo calendario utilizado por los mayas, llamado Tzolkin o calendario sagrado, consta de 13 meses y cada mes tiene 20 días, de tal forma que éste cuenta con 260 días.9 Los ciclos del Tzolkin y el Haab se fusionaron en una rueda calendárica de tal suerte que la combinaciones de ambos se repiten cada 18,980 días (mínimo común múltiplo de 260 y 365)10 equivalentes a 52 años, lo que quiere decir que cada 52 ciclos del calendario Haab comienza a repetirse la combinación de ambos calendarios.
Curiosidades del templo de Kukulcan.
El templo de Kukulkán cuenta con cuatro escalinatas, cada una de ellas tiene 91 escalones, de esta forma suman 364 y considerando la plataforma superior del templo tenemos un total 365 unidades que representan los días del Haab, muy curioso ¿verdad? Concuerda con el calendario usado actualmente, el gregoriano.
Los números 18 (uinales), 20 (kines), 5 (uayeb), 52 (ciclos), pueden descifrarse de manera más compleja en la pirámide de Kukulkán. El templo tiene 9 niveles o basamentos, si se observa de forma frontal cualquiera de las fachadas, al tener al centro de la vista la escalinata, se puede multiplicar el número de basamentos x 2, dando como resultado el número 18, correspondiendo así a los 18 uinales del Haab. En el templete superior de la pirámide existían 5 adornos o almenas en cada fachada, de esta manera se tenían 20 almenas que representan los 20 días o kines de cada uinal. En cada fachada, en el peralte de cada basamento se encuentran paneles en bajorrelieve, en el nivel más alto son solamente dos paneles, y los otros ocho basamentos cuentan con tres paneles, de tal forma que 3 x 8 = 24 + 2 = 26 paneles, que sumados a los otros 26 paneles del lado opuesto de la escalinata nos dan un gran total de paneles por fachada de 52, es decir representan los 52 ciclos del Haab en la rueda calendárica. Como ornamentación el edificio tiene 260 cuadrángulos que coinciden con el número de días de el calendario Tzolkin.
Hacia finales del siglo XX el turismo en Chichén Itzá se incrementó y fue cuando accidentalmente los guías de turistas descubrieron un efecto acústico que se produce en la escalinata NNE de la pirámide. Si una persona aplaude de forma frontal a la escalinata, el sonido del aplauso se propaga hacia el peralte de los escalones y rebota en forma de eco distorsionado, es decir la reflexión del sonido se escucha diferente a la fuente (aplauso), provocando un chirrido semejante al canto de un quetzal.
Es algo que pude presenciar y es en verdad impresionante.
Técnicamente esto se debe a que el sonido producido por la fuente se propaga de forma simultánea para chocar con los escalones inferiores y superiores de la escalinata, el sonido llega primero a los más cercanos es decir los inferiores, y una fracción de milisegundo después a los superiores. Esta fracción de tiempo es suficiente para crear interferencias con las ondas de reflexión y producir el peculiar eco. Solo los sonidos de baja frecuencia como el aplauso producen el efecto.
Al atardecer de los equinoccios de primavera y otoño, se observa en la escalinata NNE de la pirámide de Kukulcán una proyección solar serpentina, consistente en siete triángulos isósceles de luz invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio durante el ocaso. En Chichén Itzá el fenómeno se ve en todo su esplendor y la imagen de la serpiente de triángulos de luz y sombra es proyectada a la alfarda NNE; conforme avanza el tiempo parece descender del templo una serpiente y el último reducto de luz se proyecta en la cabeza de la serpiente emplumada que se encuentra en la base de la escalinata. Este fenómeno ocurre en marzo y septiembre, y puede observarse aproximadamente durante un período de cinco días en las fechas más próximas a los equinoccios, la duración del efecto comienza aproximadamente 3 horas antes del ocaso, al principio de estas horas se puede ver en la balaustrada una forma de luz ondulada que poco a poco se va cerrando para formar 7 triángulos isósceles, los cuales solo pueden verse durante 10 minutos, después comienzan a desaparecer paulatinamente. Los mayas realizaban una serie de preparaciones durante cuatro días y el quinto era motivo de gran celebración. Aparentemente era en la lengua de la serpiente donde se colocaban diversas ofrendas al dios Kukulcán.
Desde la última década del siglo XX, los arqueólogos comenzaron a observar los fenómenos de luz y sombra que ocurren en los solsticios de verano e invierno, pero solo hasta junio de 2007 se realizaron estudios minuciosos del tema. Astrónomos del Instituto Tecnológico de Mérida e investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia corroboraron que durante los primeros minutos del amanecer20 del solsticio de junio (verano hemisferio norte) y durante un período de 15 minutos, la pirámide de Kukulcán es iluminada en las fachadas NNE y ESE por los rayos del sol, mientras que las fachadas ONO y SSO permanecen en total oscuridad. En otras palabras un 50% de la pirámide permanece iluminada y un 50% permanece en la oscuridad marcando con este simbolismo el momento exacto del solsticio.
Como llegar y costo.
Chichen Itza se encuentra en la localidad de Piste en el estado de Yucatán y se puede llegar desde la capital del estado la ciudad de Mérida (conocida como la blanca Mérida) en autobús o automóvil con una duración del trayecto de 1 hora 30 minutos aproximadamente (120Km), el autobús tiene un costo de $110.00 Pesos Mexicanos o $9 Dolares Americanos y desde la ciudad turística de Cancun de igual forma en autobús con una duración de 2 horas aproximadamente (180Km) y un costo de $150.00 Pesos Mexicanos o $12 Dolares Americanos, la entrada a la zona arqueológica tiene un costo de $125MXN para nacionales y $180 MXN o $14 USD para extranjeros, un guía de turista cobra aproximadamente $100MXN o $8 USD por persona y es algo realmente recomendado y económico, y por ultimo podrán comprar recuerdos con precios muy accesibles desde $50 MXN o $4 USD.
Para el equinoccio de este 21 de Marzo se espera la llegada de 40,000 personas.
Como pueden ver es muy económico y un viaje inolvidable por lo que vale la pena hacer el ahorro para el viaje.
Y claro si alguien quiere venir la hospitalidad de los Yucatecos es única.
Por ultimo si alguien quiere conocer Chichen Itza con gusto tienen a un amigo que le podrá ayudar en lo que necesiten para su viaje y orientarlos y si el trabajo lo permite guiarlos.
Espero que les guste mi post.
Gracias por pasar.