VOS PODES SALVAR
LOS ESTEROS DEL IBERA
LOS ESTEROS DEL IBERA
Envia un mail ahora al responsable del terraplen ilegal y al Gobernador de Corrientes. Exigi que se cumpla ya la sentencia del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes que es muy clara:
¡EL TERRAPLEN ES PELIGROSO, ILEGAL Y DEBE SER DEMOLIDO!
¿Qué es un terraplén y qué impacto produce?
Un terraplén es un macizo de tierra elevado para hacer una defensa, un represamiento, un “polder” para desecar un humedal, un camino sobreelevado en un área inundada, u otra obra semejante.
En el caso del terraplén construido por la empresa Forestal Andina en Iberá, la obra mide aproximadamente 1,5 metros de alto, por 6 metros de ancho y cuenta con unos 24 kilómetros de longitud, distribuidos en un ramal principal y tres secundarios. Aunque Forestal Andina argumenta que su terraplén es utilizado por la empresa como camino interno para recorrer sus campos, el diseño de la obra no responde al de un camino, pues no respeta las curvas de nivel y el proyecto inicial no preveía puentes o alcantarillas. Probablemente se trate más bien de un “polder”, es decir, aislar mediante barreras artificiales áreas inundables para luego, a través de relleno o bombeo de agua, mantenerlas secas para manejo agropecuario.
Los impactos de los terraplenes en cuencas de llanura como Iberá
En condiciones normales, el agua del Iberá - que proviene principalmente de las lluvias locales - se infiltra hacia las napas o escurre lentamente por la cuenca recorriendo esteros, bañados, ríos y canales naturales, para terminar en el río Corrientes.
Pero este delicado equilibrio hídrico puede ser alterado por obras ilegales como el terraplén construido por Forestal Andina, que obstruye transversalmente el drenaje de un tercio de la cuenca.
En Iberá el agua fluye muy lentamente, ya que la pendiente del terreno es de apenas unos 40 centímetros cada 10 kilómetros. En estas condiciones, un terraplén funciona como un paredón infranqueable que retiene las aguas de lluvia por más tiempo del que normalmente permanecería. Al quedar el agua estancada, las napas se saturan y el exceso de líquido genera una circulación subterránea por debajo de las lomadas arenosas, arrastrando consigo parte de las pequeñas partículas de arena. El vacío que se produce por el arrastre de arena debajo de la napa, produce un hundimiento en superficie, generando hoyos circulares, que son las lagunas que caracterizan todas las lomadas del noroeste correntino. Una vez que estas lagunas se forman, quedan allí para siempre, restando superficie productiva a los campos.
Cuando aumenta la retención de agua en Iberá, el escurrimiento subterráneo por debajo de los cordones arenosos crece, originando un encadenamiento de las lagunas que comienzan a
tomar aspecto de cañadas. (Proceso denominado “esterización”).
Debido a la construcción de rutas mal diseñadas que bloquean el escurrimiento de la cuenca, durante los últimos 25 años 140.000 hectáreas de cordones arenosos han quedado bajo gua.
Actualmente, unas 150.000 hectáreas más presentan síntomas claros de esterización por encadenamiento de lagunas que parten irreversiblemente los cordones y lomadas arenosas.
Como consecuencia del terraplén construido por Forestal Andina, al largo plazo, Iberá perdería miles de hectáreas de tierras altas, ya sea por inundación directa o hundimiento del suelo (a modo de lagunas redondeadas).
Al perder tierras altas y heterogeneidad en el paisaje, disminuiría la capacidad de una gran extensión del humedal de sustentar animales terrestres y acuáticos, ya que desaparecerían los sitios de refugio, descanso y lugares de reproducción en general. Esto causaría una disminución de la biodiversidad en una de las zonas más exuberantes de Iberá.
En términos sociales, las 14 familias de campesinos que habitan el paraje Yahaveré - ubicado 1 kilómetro aguas arriba del terraplén – sufrirían la anegación de las escasas tierras altas en donde tienen sus hogares y alimentan a su ganado.
¿Quién construyó el terraplén y para qué?
Al terraplén lo comenzó a construir en el año 2005 una empresa que por aquel entonces se llamaba Forestal Andina S.A. En el año 2007 esta empresa pasó a denominarse Haciendas San Eugenio S.A., siendo en esencia la misma empresa con distinto nombre.
La firma posee domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y entre sus directivos figuran el Sr. Eduardo Macchiavello y el Sr. Santiago Daniel Fernández Madero. El representante legal de la empresa en Corrientes es el Dr. Carlos Alberto Gazpoz.
A los objetivos de difusión de esta página, seguiremos denominando a esta empresa Forestal Andina S.A., nombre ya instalado en la opinión pública.
Los objetivos de la construcción según Forestal Andina S.A.
En una conferencia de prensa brindada por Forestal Andina el 15/11/2007, su representante legal, Dr. Carlos Gazpoz, manifestó que en el 2005 la empresa compró campos en la Reserva Natural del Iberá con el objeto de realizar producción ganadera a gran escala. Como la dinámica natural del humedal no se los facilitaba, la empresa construyó “caminos” elevados a 1,5 metros por cierto) para comunicar los campos y realizar dormideros para el ganado.
Por otra parte, según afirmaron representantes de la firma, el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) estaba al tanto de las obras.
En otras palabras, con el aparente guiño del ICAA y alegando un objetivo de producción ganadera a gran escala, Forestal Andina se tomó la licencia de quebrantar todo el marco legal que protege a la reserva del Iberá, así como los dictámenes de la Justicia. Este capricho no sólo perjudica a la naturaleza del Iberá, sino también a una comunidad de lugareños que por generaciones ha sobrevivido de la ganadería a pequeña escala.
El paredón de tierra construido por Forestal Andina terminará anegando las tierras altas en las que las familias de Yahaveré tienen sus viviendas y su ganado, redundando en el perjuicio de quienes han aprendido a producir en Iberá respetando su delicada dinámica natural.