InicioOfftopicEl payaso que asesinó a 30 niños y su macabra historia

El payaso que asesinó a 30 niños y su macabra historia

Offtopic12/10/2016
El payaso que asesinó a 30 niños y su macabra historia





Aunque lo parezca, esto no es un mito urbano, sino un crimen que pasó a la historia por el espeluznante número de víctimas, la forma en que se escondieron los cadáveres y la ironía, el cinismo y la crueldad del asesino: John Wayne Gacy Jr, también conocido como “Pogo”, el payaso, para sus vecinos y amigos. Todos los que conocían a Gacy decían que les parecía un hombre agradable. Era encantador con las ancianas, colaborador en la comunidad y cálido con la gente nueva. Era católico y un gran negociante, y hasta tenía una foto con la Primera Dama de la época, Rosalynn Carter.





De pequeño, Gacy era un niño callado, que se mantenía ocupado con trabajos de medio tiempo y actividades de los Boy Scouts. Su padre era un alcohólico violento que abusaba fisicamente de toda la familia, Gacy, su madre y sus dos hermanas. Dolores en el pecho que jamás pudieron ser certeramente diagnosticados le impedían hacer actividad física en la escuela, convirtiéndolo en un paria.


A los 20 años, se escapó a Las Vegas, donde trabajo por tres meses en una funeraria y aprendió a embalsamar gente muerta.





Volvió a la casa de su familia para estudiar negocios y tras graduarse, trabajó por un corto tiempo en una zapatería. Durante este periodo, conoció a la que sería su primera esposa, Marlynn Myers. Los padres de Myers tenían varios restaurantes de la cadena Kentucky Fried Chicken en Iowa y lo pusieron a cargo.


Él y su esposa tuvieron dos hijos. Al negocio le iba bien. Participaba activamente en la comunidad. Había rumores sobre él, pero nadie les prestaba atención: John Wayne Gacy era un buen hombre, trabajador— ¡Era Pogo el payaso! ¿Cómo iba a ser cierto que había abusado sexualmente de tantos jóvenes?


John Wayne Gacy Jr. fue condenado a 10 años de cárcel en 1968, pero le dejaron en libertad a los 18 meses por “buen comportamiento”. Marlynn se divorció de él mientras estaba tras las rejas y se llevó a los niños.





Una vez en libertad, Gacy re-hizo su vida. Encontró trabajo como chef, pidió ayuda a su madre para comprar una casa pequeña, se hizo amigo de sus vecinos con su encanto usual y finalmente encontró una segunda esposa adecuada: Carole Hoff. Una mujer recién divorciada con dos hijas, emocionalmente vulnerable y sumisa.


En apariencia, eran una familia feliz. Invitaban a cenar a sus vecinos todas las semanas, pero alguien siempre se quejaba del olor de la casa. Lillie Grexa, dueña de la casa inmediata a la de los Gacy, estaba convencida de que algún animal había sido enterrada bajo el suelo de madera y le insistía a Gacy que arreglara esa situación. Gacy alegaba que la casa tenía un problema de humedad que causaba el olor. Bromeaba que por eso le había salido tan barata.


En 1974, Gacy abrió una empresa de pintura y arreglos varios para casas en la que sólo contrataba adolescentes, excusándose en que podía pagarles menos.


Para 1975, su matrimonio se estaba cayendo a pedazos. Su esposa encontró material pornográfico que incluía no sólo hombres, sino que algunos jóvenes muy menores, y Gacy admitió que era suyo. El 2 de marzo de 1976 dejaron de ser marido y mujer.





En diciembre de 1978, un socio de Gacy organizó una fiesta de navidad para la que contrató a una vidente llamada Florence Branson. Florence relató eventualmente que la fiesta fue muy amena y la pasó tan bien viendo las suertes como los invitados… hasta que Gacy se sentó frente a ella. Relató haberse sentido enferma mientras ponía las cartas sobre la mesa y ni siquiera miró las figuras, sino que inventó algo trillado y lo dejó ir. Una vez hubo abandonado el lugar, se acercó rápidamente a la dueña de casa y le dijo que John Wayne Gacy Jr. era un hombre “perverso y violento”, y que debía cuidarse de él. Que tenía una maldad adentro que no podía describir.


La desaparición de Robert Piest de 15 años fue la gota que provocó la inundación.


Robert había quedado de reunirse con su madre después de trabajar para Gacy. Pasadas tres horas de esperarlo, la señora Piest contactó a la policía. Uno de los oficiales interrogó a Gacy sólo como el jefe del chico, pero algo le pareció raro sobre él y decidió investigarlo. Encontró la información sobre su arresto por sodomía y eso fue suficiente para registrar su casa… pero no estaba preparado para lo que hallaron.





Varios artículos que saltaban a la vista: Anillos de diferentes tamaños en diferentes partes de la casa, una cantidad considerable de marihuana, libros de pornografía infantil, ropa demasiado pequeña para Gacy, entre muchas otras cosas.


Gacy tenía un buen abogado y sólo pudieron retenerlo por la marihuana, pero los oficiales percibía que habían dado con algo mucho más terrible que la desaparición de un solo joven: Uno de los anillos había sido identificado por la familia de John Szyck, un joven desaparecido un año antes.


La policía presionó a Gacy con lo que sabían y por fin el monstruo se desmoronó: Admitió haber matado a alguien, pero alegó que fue en defensa propia y que estaba enterrado bajo su garaje.


Esa misma tarde, el Doctor Robert Stein, superviso la operación en la casa entera, procurando meticulosamente que los cadáveres no fueran dañados.





El 22 de Diciembre de 1978, los oficiales informaron a Gacy que estaba cavando bajo su casa y Gacy decidió confesar, pensando, con una perspectiva difícil de imaginar, que obtendría clemencia por su voluntad de confesar que había asesinado al menos 30 personas. Que los esposaba, violaba y asesinaba, muchas veces durante el mismo acto.


Quizá aún más terrible, no pudo declarar un número exacto de víctimas porque no lo sabía con claridad. No todos los cuerpos estaban enterrados bajo su casa. La policía tuvo que buscar en diferentes lugares de la localidad y comparar casos, marcas como la edad, la forma de sus muertes y su posible relación con Wayne Gacy, para llegar a la cifra de 33. Robert Piest fue el último en ser encontrado, hundido en el río Illinois, en abril de 1979.


Su defensa alegó que Gacy había cometido cada crimen en un estado de mente alterado, irracional e impulsivo, sin ser capaz de controlar sus acciones.





Además de los familiares de sus víctimas, dos jóvenes a los que había abusado testificaron en su contra.


El abogado Terry Sullivan declaró,


“John Gacy ha causado una devastación similar a una catástrofe terrenal, pero uno debe temblar. Yo tiemblo cuando pienso cuán cerca estuvo de salirse impune con ella”.



Gacy fue condenado a muerte.





Mientras esperaba su hora, se dedicó a pintar cuadros de “Pogo”. Algunos de ellos se vendieron en más de 20.000 dólares. Algunos fueron comprados para ser quemados por la comunidad de Naperville, Illinois.





Finalmente, el 9 de mayo de 1994, John Wayne Gacy Jr, el payaso asesino, dejó de existir.

Otro de los abogados fiscales declaró, “tuvo una muerte mucho mejor que cualquiera de sus víctimas”.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
16visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

-
-_Gaston_-🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts109
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.