Una fotógrafa rusa engañó sin saberlo a la muerte, y se dio cuenta de ello mucho después, cuando revisaba sus fotos y descubrió que estaba siendo acechada por uno de los animales más peligrosos del mundo.
Todo ocurrió cuando se detuvo junto a un lago para fotografiar el paisaje. Y como se puede contemplar en la foto, el lugar no presenta nada insólito, solo un típico paisaje tropical. Sin embargo, escondido en la espesa vegetación algo observaba atentamente todos los movimientos de la fotógrafa: un cocodrilo del Nilo, uno de los depredadores más mortales para el hombre.
Estos animalotes pueden alcanzar hasta 6 metros de largo y habitan en pantanos, ríos y lagos en el África subsahariana.
