Mi razón de ser
Nathalia Diavel
Soy travesti de clóset que a veces sale a coquetear con la vida, me visto desde los 8 años, comencé cuando me llamaban la atención las prendas femeninas de mi tía, mi prima, mi mamá y todas las mujeres de la casa con las que crecí, la primera vez que salí tenía 16 años y fue la experiencia más hermosa de mi vida ser tratada como una señorita en todos lados y experimentar el portar prendas femeninas de una chica de mi edad, ahora lo hago con gusto igual, aunque me es más difícil porque con el tiempo he engrosado mis rasgos y aunque tengo mil técnicas para feminizarme, no puedo disimular mi ancha espalda.
Me gusta vivir la dualidad de tener todo un universo de posibilidades a mis pies, tengo la opción de ser un hombre con todo lo que esto conlleva, al mismo tiempo al cantar de mis sentimientos, despierta a plenitud mi lado femenino y salgo luciendo como una fémina las ropas que me gustan y me hacen sentir como realmente es esa parte femenina de mi, soy uno en todo y todo en uno, soy un ser humano, soy hombre y soy mujer así simplemente me visto como me siento por dentro en el momento, eso me hace estabilizarme y no volverme loc@ con mi dualidad.
Mis preferencias son sencillas, cuando soy hombre me gustan las mujeres y cuando soy mujer… bueno me gustan hombres y mujeres, me siento una chica admirando la belleza del ser humano en general independientemente de su sexo biológico o mental e independientemente de esto, admiro de sobremanera la belleza y forma femenina plasmada en una mujer biológica o en una chica transexual, travesti o transgénero.
Yo estoy feliz con mi cuerpo, gracias a la tecnología en prendas del 2016, existen fajas y otros instrumentos de tortura que ayudan a feminizar mi cuerpo y en cuanto me las quito dejo de ser la bella Nathalia, para volver a ser un chico común y corriente que incluso llega a tener novia formal.
Mis nombres: A lo largo de mi vida como chica travesti, he tenido varios nombres, según me llamaban la atención, el primero fue Shermie, era una chica extremadamente sexy de un videojuego (King of figthers ’97) que me inspiraba muchísimo, después de jugarlo corría a intentar disfrazarme de ella, posteriormente me llamé Andrea, inspirada en una niña de mi salón que para mi era muy hermosa y femenina e incluso llegó a ser mi novia, después ya a los 23, compartí con una novia mi afición por feminizarme e incluso salimos juntas a la zona rosa, ella me bautizo como Rosa, pero a mi nunca me gustó, así que lo cambié por Mercedes, se me hacia un nombre elegante y de abolengo, hasta que comenzaron a decirme Meche y ya no me gustó, mi nombre actual de chica es Nathalia Diavel y espero que así se quede, Nathalia se me hace un nombre muy sexy y bello dicho sea de paso que conozco una Natalia que refleja lo que a mi me gustaría ser como chica e incluso compré una peluca con el color de cabello y corte que ella tiene porque me encanta, así que en secreto le plagié su nombre y lo usé para mi chica interior y Dia vel, por que se me hace un nombre también atrevido y está inspirado en la Ducati Diavel, la moto de mis sueños.
Esa soy yo, ese es mi origen, mi razón de ser y mi dualidad, con cariño para todo ser humano que me lea.
Nathalia Diavel
Soy travesti de clóset que a veces sale a coquetear con la vida, me visto desde los 8 años, comencé cuando me llamaban la atención las prendas femeninas de mi tía, mi prima, mi mamá y todas las mujeres de la casa con las que crecí, la primera vez que salí tenía 16 años y fue la experiencia más hermosa de mi vida ser tratada como una señorita en todos lados y experimentar el portar prendas femeninas de una chica de mi edad, ahora lo hago con gusto igual, aunque me es más difícil porque con el tiempo he engrosado mis rasgos y aunque tengo mil técnicas para feminizarme, no puedo disimular mi ancha espalda.
Me gusta vivir la dualidad de tener todo un universo de posibilidades a mis pies, tengo la opción de ser un hombre con todo lo que esto conlleva, al mismo tiempo al cantar de mis sentimientos, despierta a plenitud mi lado femenino y salgo luciendo como una fémina las ropas que me gustan y me hacen sentir como realmente es esa parte femenina de mi, soy uno en todo y todo en uno, soy un ser humano, soy hombre y soy mujer así simplemente me visto como me siento por dentro en el momento, eso me hace estabilizarme y no volverme loc@ con mi dualidad.
Mis preferencias son sencillas, cuando soy hombre me gustan las mujeres y cuando soy mujer… bueno me gustan hombres y mujeres, me siento una chica admirando la belleza del ser humano en general independientemente de su sexo biológico o mental e independientemente de esto, admiro de sobremanera la belleza y forma femenina plasmada en una mujer biológica o en una chica transexual, travesti o transgénero.
Yo estoy feliz con mi cuerpo, gracias a la tecnología en prendas del 2016, existen fajas y otros instrumentos de tortura que ayudan a feminizar mi cuerpo y en cuanto me las quito dejo de ser la bella Nathalia, para volver a ser un chico común y corriente que incluso llega a tener novia formal.
Mis nombres: A lo largo de mi vida como chica travesti, he tenido varios nombres, según me llamaban la atención, el primero fue Shermie, era una chica extremadamente sexy de un videojuego (King of figthers ’97) que me inspiraba muchísimo, después de jugarlo corría a intentar disfrazarme de ella, posteriormente me llamé Andrea, inspirada en una niña de mi salón que para mi era muy hermosa y femenina e incluso llegó a ser mi novia, después ya a los 23, compartí con una novia mi afición por feminizarme e incluso salimos juntas a la zona rosa, ella me bautizo como Rosa, pero a mi nunca me gustó, así que lo cambié por Mercedes, se me hacia un nombre elegante y de abolengo, hasta que comenzaron a decirme Meche y ya no me gustó, mi nombre actual de chica es Nathalia Diavel y espero que así se quede, Nathalia se me hace un nombre muy sexy y bello dicho sea de paso que conozco una Natalia que refleja lo que a mi me gustaría ser como chica e incluso compré una peluca con el color de cabello y corte que ella tiene porque me encanta, así que en secreto le plagié su nombre y lo usé para mi chica interior y Dia vel, por que se me hace un nombre también atrevido y está inspirado en la Ducati Diavel, la moto de mis sueños.
Esa soy yo, ese es mi origen, mi razón de ser y mi dualidad, con cariño para todo ser humano que me lea.