
La influencer italiana es la encarnación del sueño millennial
Si tienes más de 35 años, te la suda la moda o te sale urticaria solo con escuchar la palabra "influencer", puede que no hayas escuchado el nombre Chiara Ferragni en la vida. Pero, gracias a su blog The Blonde Salad se ha convertido en una figura clave en la moda actual. Así lo avalan sus 7.3 millones de followers en Instagram .

Italiana, 29 años, y actualmente residente en Los Ángeles, la historia de Chiara es el sueño cumplido de cualquier chavala que a la pregunta "¿Profesión?" responda "Bloguera".

Siete años después de abrir su blog, Chiara se ha convertido en mucho más que una celebrity internetera.
Ferragni, que ha alcanzado el éxito gracias a compartir y enamorar con las fotos de sus outfits, ha aparecido en la lista Forbes "30 under 30" dos veces, ha protagonizado 55 portadas y es estudiada en la Escuela de Negocios de Harvard.

Además, tiene su propia línea de moda de bolsos, mochilas, sudaderas y zapatos adornados con su característico logo de ojos.
Al mismo tiempo que se define como "figura pública" en su bio de Instagram , no duda en aclarar que su "yo de las redes" y su "yo del cara a cara" son iguales.

"Soy igual dentro y fuera de las redes sociales. La gente siempre se sorprende al ver que soy maja y graciosa cuando me conocen en la vida real, siempre esperan que vaya a ser una zorra", explica en un reciente entrevista en The Guardian.
"Empecé como bloguera, pero ya no es eso para nada, hago mucho más. He creado una plataforma inspiracional".

"Trabajamos muchísimo la parte de comercio, los proyectos, la parte administrativa... Pero la mayoría de beneficios casi siempre vienen de proyectos relacionados conmigo".
Hija de un dentista y una escritora, Ferragni cree saber exactamente porqué es tan popular: "A la gente le gusta mi historia de mujer hecha a sí misma. Eso es algo muy poco común en Italia. Mucha gente de mi generación ni si quiera tiene un trabajo. Ni si quiera sé realmente cómo lo hice".

Al hablar de los productos y las marcas que, previo pago, muestra en sus fotografías, Ferragni también tiene claro su planteamiento, "Tiene que sentirse natural y transparente. Para mí la selección lo es todo, tiene que ser algo que mis seguidores vayan a estar contentos de conocer. No puedo perder mi credibilidad. No se le puede poner un precio a eso".
Si tienes más de 35 años, te la suda la moda o te sale urticaria solo con escuchar la palabra "influencer", puede que no hayas escuchado el nombre Chiara Ferragni en la vida. Pero, gracias a su blog The Blonde Salad se ha convertido en una figura clave en la moda actual. Así lo avalan sus 7.3 millones de followers en Instagram .

Italiana, 29 años, y actualmente residente en Los Ángeles, la historia de Chiara es el sueño cumplido de cualquier chavala que a la pregunta "¿Profesión?" responda "Bloguera".

Siete años después de abrir su blog, Chiara se ha convertido en mucho más que una celebrity internetera.
Ferragni, que ha alcanzado el éxito gracias a compartir y enamorar con las fotos de sus outfits, ha aparecido en la lista Forbes "30 under 30" dos veces, ha protagonizado 55 portadas y es estudiada en la Escuela de Negocios de Harvard.

Además, tiene su propia línea de moda de bolsos, mochilas, sudaderas y zapatos adornados con su característico logo de ojos.
Al mismo tiempo que se define como "figura pública" en su bio de Instagram , no duda en aclarar que su "yo de las redes" y su "yo del cara a cara" son iguales.

"Soy igual dentro y fuera de las redes sociales. La gente siempre se sorprende al ver que soy maja y graciosa cuando me conocen en la vida real, siempre esperan que vaya a ser una zorra", explica en un reciente entrevista en The Guardian.
"Empecé como bloguera, pero ya no es eso para nada, hago mucho más. He creado una plataforma inspiracional".

"Trabajamos muchísimo la parte de comercio, los proyectos, la parte administrativa... Pero la mayoría de beneficios casi siempre vienen de proyectos relacionados conmigo".
Hija de un dentista y una escritora, Ferragni cree saber exactamente porqué es tan popular: "A la gente le gusta mi historia de mujer hecha a sí misma. Eso es algo muy poco común en Italia. Mucha gente de mi generación ni si quiera tiene un trabajo. Ni si quiera sé realmente cómo lo hice".

Al hablar de los productos y las marcas que, previo pago, muestra en sus fotografías, Ferragni también tiene claro su planteamiento, "Tiene que sentirse natural y transparente. Para mí la selección lo es todo, tiene que ser algo que mis seguidores vayan a estar contentos de conocer. No puedo perder mi credibilidad. No se le puede poner un precio a eso".
