El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d'Asturies; en eonaviego, Principao d'Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el norte de España ocupa un espacio de 10.603,57 km², en el que habitan 1.081.487 personas (INE, 2011).3 Fronteriza al oeste con Galicia, al norte con el mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León (Castilla y León). Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título de Príncipe de Asturias. Su capital es la ciudad de Oviedo, mientras que Gijón es su ciudad más poblada.
Llanes
Asturias coincide históricamente con la antigua comarca de las Asturias de Oviedo, contigua a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la comarca de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, absorbiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana, e integrándose la mayor parte de estas últimas en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.
Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerada comunidad histórica en su artículo 1. Posee un órgano de autogobierno medieval llamado Junta General del Principado fundado en el año 1388, como consecuencia de su transformación en Principado por orden de Juan I de Castilla. También posee una lengua propia, el asturiano o bable, lengua que, aún no siendo considerada lengua oficial, posee un estatus jurídico similar al de oficialidad.
El territorio que ocupa la Comunidad Autónoma de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especifidad cultural.
Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una población que supera ligeramente el millón de habitantes. Es la Comunidad Autónoma más montañosa de España y una de las que más de Europa. Se encuentra en la denominada España Verde.
Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad más poblada es Gijón, con 280.462 hab., seguida de la capital autonómica, Oviedo, con 224.090 hab. y de Avilés, que tiene 84.242 hab. Otros municipios o concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.491 hab.), Langreo (45.668 hab.) y Mieres (44.992 hab.). Los datos son del INE, a 1 de enero de 2007. También cabe citar otros concejos cuyas capitales son muy importantes para vertebrar el territorio Astur: Cangas del Narcea como capital Suroccidental, Navia y Luarca en el Noroccidente, Grado como bisagra entre el centro y Occidente de la región, Arriondas en el interior Oriental y Llanes como núcleo dinámico de la costa Oriental.Ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior, durante el superior Asturias se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense; a continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce Final Atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construirían y habitarían en castros. Estas poblaciones evolucionarían localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que percibirían a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondería con la realidad, ya que difícilmente esas comunidades mantendrían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.
La conquista romana entre 29 y 19 a. C. hizo entrar a Asturias en la Historia. Durante este período romano destacan las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decaería en los siglos II-III d. C., en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces. El otro esquema complementario de estos momentos serían las explotaciones agropecuarias villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos fortificados como Gegio (Gijón).
Imagen de la cara anterior de la Cruz de la Victoria.
Tras varios siglos sin presencia extranjera, tras una pobre romanización, los suevos y visigodos ocuparon el territorio durante el siglo VI, que terminaría a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga a partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comienza a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporando bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero, creando durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León, dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca, que aún consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla.
En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.
El 8 de mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declara la guerra a Francia y se proclama soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se forman cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de enero de 1820, el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo), se subleva en Cádiz proclamando la Constitución de 1812.
A partir de 1830 comienza la explotación sistemática del carbón, iniciando la revolución industrial en la comunidad, especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecerían potentes industrias siderúrgicas en La Felguera, Mieres y Gijón en el siglo XIX, y en Avilés en la segunda mitad del XX, además la industria naval desde el XIX.
El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocada al no admitir los revolucionarios la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España y su lider Jose Maria Gil Robles era considerado por muchos como el «Hitler» español. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal.
Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de las Cuencas, Oviedo queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros edificios, el de la Universidad, atacado por los revolucionarios, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor, en este caso incendiado por la fuerzas gubernamentales. La Cámara Santa en la Catedral, fue dinamitada, aunque se salvaron milagrosamente sus joyas.
La Guerra Civil produjo la división de Asturias en dos bandos, al sumarse Oviedo al levantamiento el 19 de julio. El 25 de agosto de 1937 se proclama en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte.
Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intenta potenciar hoy en día sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico.
La música y la danza son variadas y propias siendo la más famosa la llamada Danza Prima. El instrumento más característico es la gaita asturiana, caracterizada por constar de tres tubos: uno de insuflación (soplete) y dos sonoros (roncón y punteru), que se utiliza en numerosos bailes populares como saltón, xiringüelu, muñeira y jota, pudiendo ir acompañada por el tambor, aunque también por otros instrumentos como el acordeón, el clarinete, la zanfona y el rabel (llamado
en Asturias)
El canto tradicional más representativo del Principado es la tonada en sus múltiples variantes. En este campo destaca la labor de Joaquín ''Pixán'', también conocido por ser un gran tenor, si bien hay toda una red de concursos y festivales del ramo dentro de la comunidad, con una amplia nómina de cantantes amateurs y semiprofesionales.
Las formaciones musicales más abundantes son las que representan las diferentes tendencias expresivas en torno a la música folk: gaiteros tradicionales como Xuacu Amieva o Vicente Prado "El Pravianu", cantantes renovadores de la tonada como Anabel Santiago y Héctor Braga, grupos de la llamada música celta (Llan de Cubel o Felpeyu como los más conocidos), numerosas bandas de gaitas, el Colectivu Muyeres, o la fusión que representa Hevia, sin faltar los cantautores como Víctor Manuel o el showman Jerónimo Granda, así como el dúo Nuberu. No obstante, el Principado de Asturias es también prolífico en grupos de rock, tanto en lengua asturiana como castellana, destacando Los Berrones, Dixebra, Ilegales, Warcry, Fe de Ratas, Avalanch o Stukas (cuyo tema "Atrapado" fue elegido en 2007 por la TPA como el mejor de la historia de Asturias). En los circuitos comerciales, han gozado de éxito recientemente Melendi, cuyo estilo va desde la rumba al rock más bueno, pasando por todo tipo de estilos (tangos, pop, flamenco..., o El Sueño de Morfeo, mientras que en la década de los 80 destacó Tino Casal, uno de los más conocidos miembros de la movida madrileña.
A principios de la década de 1990, un movimiento de música alternativa, muy relacionado con el género indie que empezaba a surgir en el resto de España y conocido como Xixón Sound, trajo incorporaciones destacables como Australian Blonde o Manta Ray. Este semillero no ha dejado de aportar nuevos nombres, como Mus, Nosoträsh o el cantautor Nacho Vegas, antiguo componente de Manta Ray.
En Asturias se han creado leyendas que desde muy antiguo se han hecho populares, llegando hasta nuestros días los más conocidos:
Les Xanes
Son ninfas de cabello rubio y muy hermosas que viven cerca de las fuentes. Visten túnicas de lino blanco y cautivan con su voz. Son caprichosas, en general temibles, pues atraen a los mozos para ahogarlos en las fuentes de los ríos. No pueden dar de mamar a sus hijos, que se crían desmedrados, y a veces los cambian por los hijos más rollizos de los mortales. Pueden producir malos hechizos. También pueden regalar manejas o estatuas de oro.
El Trasgu
Es un personaje pequeño, cojo y con un gorro encarnado. Le gusta hacer travesuras. Entra en las casas cambiandolo todo de sitio. Para que no vuelva se le pide que haga cosas que no puede y al no poder, por vergüenza no vuelve.
El Nuberu
Es el genio conductor de la nube y la tormenta y es el equivalente en la mitología asturiana del Zeus griego o el Júpiter Romano, suele representarse como un anciano fornido de larga barba y cabellos blancos cubierto con un manto y sombrero de color gris y una vara en la mano
La Güestia
Según la mitología asturiana, la Güestia es una sombra alta vestida con una capa larga y negra que vaga de noche por caleyas oscuras y pueblos pequeños. Porta un cayao [bastón] con una lámpara y tras ella lleva la llamada "Santa compaña" un conjunto de almas en pena, la última de estas porta otro cayao igual al de la Güestia. Este ser mitológico se dedica a llamar a las puertas de las casas de los pueblos a partir de la media noche, modificando la voz para imitar la de una persona querida por los habitantes de esa casa para que así le abran la puerta y robar las almas de los que allí viven, la única manera de librarse de ella es no abrir la puerta y gritar desde el otro lado "¡Largo!, ¡se de sobra que yes la Güestia!" ["¡Largo!, ¡se de sobra que eres la Güestia!"]. También se la puede encontrar por los caminos por la noche, donde roba las almas de los viajeros a no ser que estos dibujen un círculo en el suelo y se metan dentro mientras rezan tres Padre Nuestro. También te puedes librar de la güestia si trazas en el suelo un círculo que te rodee y a veces una cruz dentro de un círculo y es muy importante no aceptar nada de lo que la güestia te ofrezca. Las almas robadas pasaban a formar parte de la Santa Compaña, pasando a portar la última alma robada el cayao del final.
El Cuélebre
Es una gran serpiente alada (equivalente al mito del dragón) que vive en lo más profundo de las cuevas guardando tesoros.
Les Ayalgues
Son hermosas, pero menos que las Xanas. Su belleza es terrena sin nada diabólico. En definitiva, pertenecen al grupo de mujeres encantadas obligadas a vivir en misteriosos palacios llenos de grandes riquezas, guardados por horrorosos cuélebres (enormes culebras con alas) que parecen escapados del amplio catálogo de los reptiles prehistóricos.
Las Lavanderas
Son también de la misma familia de los Nuberos. Su físico es desagradable; son viejas de rostro reseco y anguloso, que contrasta extrañamente con una cabellera abundante y blanca, semejante a una desflecada cola de espuma. Los ojos agudos se entornan turbiamente, con mirada huidiza. Voz monótona y herrumbrosa. Viven en las orillas de los ríos o bajo las aguas espumosas. Toda su aparente decrepitud desaparece al agitarse febril y regocijadamente, mezclándose con los remolinos de las aguas en las crecidas.
Las Almas en Pena
Muy frecuentes son estas apariciones que con sus quejumbrosas peticiones de misas o reparación de faltas, etc., aterrorizan a los familiares. Los relatos sobre almas en pena suspendían el ánimo, inevitablemente, en las reuniones invernales al amor del hogar.
El Busgosu
Muy frecuente en los bosques que rodean a Siero. Se le puede observar ayudando a los leñadores de la zona o a propios animales del ambiente. Es un ser pacífico. Hombre de aire cansado pero infatigable, alto, de aspecto enjuto, con pequeños ojos hundidos y con barba.
Llanes
Asturias coincide históricamente con la antigua comarca de las Asturias de Oviedo, contigua a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la comarca de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, absorbiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana, e integrándose la mayor parte de estas últimas en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.
Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerada comunidad histórica en su artículo 1. Posee un órgano de autogobierno medieval llamado Junta General del Principado fundado en el año 1388, como consecuencia de su transformación en Principado por orden de Juan I de Castilla. También posee una lengua propia, el asturiano o bable, lengua que, aún no siendo considerada lengua oficial, posee un estatus jurídico similar al de oficialidad.
El territorio que ocupa la Comunidad Autónoma de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especifidad cultural.
Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una población que supera ligeramente el millón de habitantes. Es la Comunidad Autónoma más montañosa de España y una de las que más de Europa. Se encuentra en la denominada España Verde.
Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad más poblada es Gijón, con 280.462 hab., seguida de la capital autonómica, Oviedo, con 224.090 hab. y de Avilés, que tiene 84.242 hab. Otros municipios o concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.491 hab.), Langreo (45.668 hab.) y Mieres (44.992 hab.). Los datos son del INE, a 1 de enero de 2007. También cabe citar otros concejos cuyas capitales son muy importantes para vertebrar el territorio Astur: Cangas del Narcea como capital Suroccidental, Navia y Luarca en el Noroccidente, Grado como bisagra entre el centro y Occidente de la región, Arriondas en el interior Oriental y Llanes como núcleo dinámico de la costa Oriental.Ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior, durante el superior Asturias se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense; a continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce Final Atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construirían y habitarían en castros. Estas poblaciones evolucionarían localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que percibirían a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondería con la realidad, ya que difícilmente esas comunidades mantendrían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.
La conquista romana entre 29 y 19 a. C. hizo entrar a Asturias en la Historia. Durante este período romano destacan las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decaería en los siglos II-III d. C., en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces. El otro esquema complementario de estos momentos serían las explotaciones agropecuarias villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos fortificados como Gegio (Gijón).

Imagen de la cara anterior de la Cruz de la Victoria.
Tras varios siglos sin presencia extranjera, tras una pobre romanización, los suevos y visigodos ocuparon el territorio durante el siglo VI, que terminaría a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga a partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comienza a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporando bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero, creando durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León, dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca, que aún consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla.
En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.
El 8 de mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declara la guerra a Francia y se proclama soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se forman cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de enero de 1820, el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo), se subleva en Cádiz proclamando la Constitución de 1812.
A partir de 1830 comienza la explotación sistemática del carbón, iniciando la revolución industrial en la comunidad, especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecerían potentes industrias siderúrgicas en La Felguera, Mieres y Gijón en el siglo XIX, y en Avilés en la segunda mitad del XX, además la industria naval desde el XIX.
El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocada al no admitir los revolucionarios la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España y su lider Jose Maria Gil Robles era considerado por muchos como el «Hitler» español. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal.
Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de las Cuencas, Oviedo queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros edificios, el de la Universidad, atacado por los revolucionarios, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor, en este caso incendiado por la fuerzas gubernamentales. La Cámara Santa en la Catedral, fue dinamitada, aunque se salvaron milagrosamente sus joyas.
La Guerra Civil produjo la división de Asturias en dos bandos, al sumarse Oviedo al levantamiento el 19 de julio. El 25 de agosto de 1937 se proclama en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte.
Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intenta potenciar hoy en día sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico.
La música y la danza son variadas y propias siendo la más famosa la llamada Danza Prima. El instrumento más característico es la gaita asturiana, caracterizada por constar de tres tubos: uno de insuflación (soplete) y dos sonoros (roncón y punteru), que se utiliza en numerosos bailes populares como saltón, xiringüelu, muñeira y jota, pudiendo ir acompañada por el tambor, aunque también por otros instrumentos como el acordeón, el clarinete, la zanfona y el rabel (llamado
en Asturias)
El canto tradicional más representativo del Principado es la tonada en sus múltiples variantes. En este campo destaca la labor de Joaquín ''Pixán'', también conocido por ser un gran tenor, si bien hay toda una red de concursos y festivales del ramo dentro de la comunidad, con una amplia nómina de cantantes amateurs y semiprofesionales.
Las formaciones musicales más abundantes son las que representan las diferentes tendencias expresivas en torno a la música folk: gaiteros tradicionales como Xuacu Amieva o Vicente Prado "El Pravianu", cantantes renovadores de la tonada como Anabel Santiago y Héctor Braga, grupos de la llamada música celta (Llan de Cubel o Felpeyu como los más conocidos), numerosas bandas de gaitas, el Colectivu Muyeres, o la fusión que representa Hevia, sin faltar los cantautores como Víctor Manuel o el showman Jerónimo Granda, así como el dúo Nuberu. No obstante, el Principado de Asturias es también prolífico en grupos de rock, tanto en lengua asturiana como castellana, destacando Los Berrones, Dixebra, Ilegales, Warcry, Fe de Ratas, Avalanch o Stukas (cuyo tema "Atrapado" fue elegido en 2007 por la TPA como el mejor de la historia de Asturias). En los circuitos comerciales, han gozado de éxito recientemente Melendi, cuyo estilo va desde la rumba al rock más bueno, pasando por todo tipo de estilos (tangos, pop, flamenco..., o El Sueño de Morfeo, mientras que en la década de los 80 destacó Tino Casal, uno de los más conocidos miembros de la movida madrileña.
A principios de la década de 1990, un movimiento de música alternativa, muy relacionado con el género indie que empezaba a surgir en el resto de España y conocido como Xixón Sound, trajo incorporaciones destacables como Australian Blonde o Manta Ray. Este semillero no ha dejado de aportar nuevos nombres, como Mus, Nosoträsh o el cantautor Nacho Vegas, antiguo componente de Manta Ray.
En Asturias se han creado leyendas que desde muy antiguo se han hecho populares, llegando hasta nuestros días los más conocidos:
Les Xanes
Son ninfas de cabello rubio y muy hermosas que viven cerca de las fuentes. Visten túnicas de lino blanco y cautivan con su voz. Son caprichosas, en general temibles, pues atraen a los mozos para ahogarlos en las fuentes de los ríos. No pueden dar de mamar a sus hijos, que se crían desmedrados, y a veces los cambian por los hijos más rollizos de los mortales. Pueden producir malos hechizos. También pueden regalar manejas o estatuas de oro.
El Trasgu
Es un personaje pequeño, cojo y con un gorro encarnado. Le gusta hacer travesuras. Entra en las casas cambiandolo todo de sitio. Para que no vuelva se le pide que haga cosas que no puede y al no poder, por vergüenza no vuelve.
El Nuberu
Es el genio conductor de la nube y la tormenta y es el equivalente en la mitología asturiana del Zeus griego o el Júpiter Romano, suele representarse como un anciano fornido de larga barba y cabellos blancos cubierto con un manto y sombrero de color gris y una vara en la mano
La Güestia
Según la mitología asturiana, la Güestia es una sombra alta vestida con una capa larga y negra que vaga de noche por caleyas oscuras y pueblos pequeños. Porta un cayao [bastón] con una lámpara y tras ella lleva la llamada "Santa compaña" un conjunto de almas en pena, la última de estas porta otro cayao igual al de la Güestia. Este ser mitológico se dedica a llamar a las puertas de las casas de los pueblos a partir de la media noche, modificando la voz para imitar la de una persona querida por los habitantes de esa casa para que así le abran la puerta y robar las almas de los que allí viven, la única manera de librarse de ella es no abrir la puerta y gritar desde el otro lado "¡Largo!, ¡se de sobra que yes la Güestia!" ["¡Largo!, ¡se de sobra que eres la Güestia!"]. También se la puede encontrar por los caminos por la noche, donde roba las almas de los viajeros a no ser que estos dibujen un círculo en el suelo y se metan dentro mientras rezan tres Padre Nuestro. También te puedes librar de la güestia si trazas en el suelo un círculo que te rodee y a veces una cruz dentro de un círculo y es muy importante no aceptar nada de lo que la güestia te ofrezca. Las almas robadas pasaban a formar parte de la Santa Compaña, pasando a portar la última alma robada el cayao del final.
El Cuélebre
Es una gran serpiente alada (equivalente al mito del dragón) que vive en lo más profundo de las cuevas guardando tesoros.
Les Ayalgues
Son hermosas, pero menos que las Xanas. Su belleza es terrena sin nada diabólico. En definitiva, pertenecen al grupo de mujeres encantadas obligadas a vivir en misteriosos palacios llenos de grandes riquezas, guardados por horrorosos cuélebres (enormes culebras con alas) que parecen escapados del amplio catálogo de los reptiles prehistóricos.
Las Lavanderas
Son también de la misma familia de los Nuberos. Su físico es desagradable; son viejas de rostro reseco y anguloso, que contrasta extrañamente con una cabellera abundante y blanca, semejante a una desflecada cola de espuma. Los ojos agudos se entornan turbiamente, con mirada huidiza. Voz monótona y herrumbrosa. Viven en las orillas de los ríos o bajo las aguas espumosas. Toda su aparente decrepitud desaparece al agitarse febril y regocijadamente, mezclándose con los remolinos de las aguas en las crecidas.
Las Almas en Pena
Muy frecuentes son estas apariciones que con sus quejumbrosas peticiones de misas o reparación de faltas, etc., aterrorizan a los familiares. Los relatos sobre almas en pena suspendían el ánimo, inevitablemente, en las reuniones invernales al amor del hogar.
El Busgosu
Muy frecuente en los bosques que rodean a Siero. Se le puede observar ayudando a los leñadores de la zona o a propios animales del ambiente. Es un ser pacífico. Hombre de aire cansado pero infatigable, alto, de aspecto enjuto, con pequeños ojos hundidos y con barba.
Y ahora unas cuantas fotos para que os hagais una mejor idea de mi tierra 









Ahi teneis a Fernando Alonso que es de aquí, al igual Que Villa


Surfear con el agua entre 4 y 8 grados de temperatura en invierno y entre 20 y 26 en verano... hay que tenerlos bien puestos jajaja
Bueno pues espero que os haya gustado y en especial a mi gran amigo deathmen