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Encarnando en cuestionamientos anteriores donde se podía llegar a entrever un mas entreverado desenlace, uno podría aliviar la falta de alivio con un poco de cianuro extraído de uno de los más enroscados y más fatigados filósofos; el "loco" Emil Cioran:
"La necesidad de probar una afirmación, de cazar argumentos a diestro y siniestro, presupone una anemia del espíritu, una inseguridad de la inteligencia, pero también de la persona en general. Cuando un pensamiento nos invade poderosa y violentamente, surge de la sustancia de nuestra existencia; probarlo, cercarlo con argumentos significa debilitarlo y dudar de nosotros. Un poeta o un profeta no demuestran nada porque su pensamiento es su ser; la idea no se diferencia de su existencia.
El método y el sistema son la muerte de la razón. "
Un paranoico con tendencias suicidas no debería jamás aproximarse a semejante lío de paradojas filosóficas.
Tampoco un cuerdo, pero vamos igual.
Dice el hombre en cuestión:
"La necesidad de probar una afirmación, de cazar argumentos a diestro y siniestro, presupone una anemia del espíritu, una inseguridad de la inteligencia, pero también de la persona en general. "
En esta segunda entrega sobre "Respuesta y existencia" va a tomarse una pala de punta para tratar de cavar un poco más (Tomasito, el esquizoide pesimista me dice que voy a tener éxito, pero que no se trata de tener o no una victoria sino de experimentar...)
Los filósofos viven de forma paralela a las ideas; no están nunca dentro de ellas.
En la necesidad de cimientar una afirmación se devela una flaqueza espiritual, una notable falta de seguridad del ser todo, ya que estaría buscando la tan anhelada aprobación ajena. Ésta no trae más que desventura, o en todo caso una satisfacción que nunca llegaría a satisfacer.
Es decir que un hombre bien plantado, siendo águila y no gusano, no tiene necesidad de imponer (tanto a los demás como a sí mismo) ningún tipo de argumento ni afirmación.
El hambre por eternizarse del hombre es la propulsora de prácticamente todo obrar.
En caso de que su hipotálamo haya sufrido una sobrecarga, y que por consecuencia de ésto su cabello esté en llamas, puede optar por ver este hermoso paisaje o escuchar la música:
Mire hacia atrás al salir del post, y cuidado con las escaleras.