Para muchos fue un dictador, para otros un héroe...
José de la Cruz Porfirio Díaz Mori (Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 15 de septiembre de 1830 - París, Francia, 2 de julio de 1915) fue un militar mexicano, que ejerció el cargo de presidente de México en siete ocasiones; la primera, del 24 de noviembre de 1876 al 6 de diciembre de 1876 (después del triunfo de la Revolución de Tuxtepec, desempeñando el cargo de forma interina); y la segunda vez, del 17 de febrero de 1877 al 5 de mayo de 1877. Nuevamente, ejerció el cargo en forma interina del 5 de mayo de 1877 al 30 de noviembre de 1880 (después de haber sido elegido presidente).
Posteriormente, ejercería la presidencia del país de manera ininterrumpida entre 1884 y 1911.
México consiguió un importante progreso económico, entre otros logros, aumentaron las inversiones de capital extranjero, lo que favoreció la construcción y expansión de la red de ferrocarriles,
incrementó el desarrollo de la minería de plata, se instaló la primera línea telefónica, se exhibió el fonógrafo y nació la Universidad Nacional de México.
Se fundaron algunos bancos, se organizaron las finanzas del gobierno, se regularizó el cobro de impuestos y, poco a poco, se fueron pagando las deudas; la agricultura progresó espectacularmente en Yucatán, en Morelos y en La Laguna, con vastas producciones de henequén, caña de azúcar y algodón.
Además, se creó dos monumentos que actualmente resultan emblemáticos en la Ciudad de México, el Palacio de Bellas Artes, construido para celebrar el Centenario de la Independencia de México, comenzó a construirse en 1904 y se inauguró en 1934.
En el mismo marco, también se edificó la escultura hoy conocida como Ángel de la Independencia, inaugurada en 1910, además el ámbito intelectual se vio enriquecido y fuertemente influenciado por las corrientes europeas.
Se dice que en sus últimos días de vida, el ya viejo hombre Porfirio Díaz pronunciaba repetidamente el nombre de su hermana Nicolasa.
El 2 de julio, finalmente, ya había perdido la palabra y la noción del tiempo. Su médico de cabecera fue llamado al mediodía, y a las seis de la tarde con treinta y dos minutos —hora de Francia—, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori falleció a la edad de ochenta y cuatro años.
Fue enterrado en la iglesia de Saint Honoré l'Eylau, y el 27 de diciembre de 1921 sus restos fueron trasladados al cementerio de Montparnasse en París.
