Museo de la Inquisición
El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, se estableció en 1571 era encargada de mantener la creencia y fe católica entre los indígenas, abarcaron desde vigilar las costumbres de la vida diaria, las diversiones, las creaciones científicas y literarias, hasta evitar las criticas al sistema de gobierno. Las órdenes religiosas que encargaron de esta tarea fueron las de los franciscanos, los dominicos y los agustinos.
Para interrogar a los reos, la Inquisición hizo uso de la tortura, pero no de forma sistemática. Se aplicó sobre todo contra los sospechosos de judaísmo y protestantismo, a partir del siglo XVI.
La tortura era siempre un medio de obtener la confesión del reo, no un castigo propiamente dicho. Se aplicaba sin distinción de sexo ni edad, incluyendo tanto a niños como a ancianos. La Inquisición estimulaba el miedo y la desconfianza entre vecinos.
Los procedimientos de tortura más empleados por la Inquisición fueron la «garrucha», la «toca» entre otros, pero en lo personal he de decir que no se me hizo posible memorizar todos los nombres de los procedimientos utilizados. Sin embargo hubieron varios que llamaron mi atención como cuando al sospechosos le ataban sus extremidades a una rueda que se manejaba manualmente y jalaba todo su cuerpo al tiempo que cuando el cuerpo bajaba se quemaba por una pequeña hoguera que se encontraba debajo y muy cerca de dicha rueda.
Otro procedimiento fue cuando los tobillos de los pies los colocaban con un marco de madera que tenia las cavidades para colocarlos, le sujetaban las manos con una soga y para obligarle a confesar le ponían manteca de animal en las plantas de los pies y le acercaban fuego así se le ocasionaban terribles quemaduras y era efectivo para que confesara.