CANCELAN DE MANERA DEFINITIVA EL BPM FESTIVAL
México es un país maravilloso, lleno de gente maravillosa, un pueblo orgulloso de su cultura, amigable y sonriente, cercano y solidario. Aunque nunca hayáis tenido la oportunidad de visitarlo, seguro que conoceréis a alguien que os ha hablado maravillas, que ha vuelto enamorado de la esencia mexicana. Por desgracia incluso en el paraíso la sombra de Caín es alargada. La violencia en México es una lacra que, sobre todo, sufren los mexicanos a diario, y cuyos motivos no logramos entender desde la comodidad de nuestra oficina al otro lado del Atlántico. La violencia irracional afectó de forma contundente la pasada madrugada del lunes en el BPM Festival, donde cinco personas fallecieron en un tiroteo producido en Playa del Carmen.
(cabe destacar que tres de ellos fueron extranjeros miembros de seguridad junto a un colombiano asistente del evento y una mujer de nacionalidad mexicana arrollada por la estampida en el momento del tiroteo.)
Tras sacudirnos el shock inicial, nos imaginábamos las consecuencias. Cristina Torres Gómez, alcaldesa de Solidaridad, Quintana Roo, hizo pública la medida de prohibir de manera definitiva el BPM y todos los eventos de esta índole. Diez años de éxito, de alegría desmedida, de ingresos para los negocios locales, diez años de una organización impecable a manos de Craig Pettigrew y Philip Pulitano se acaban por culpa de una violencia que nada tiene que ver con el clubbing. Seguramente saldrá algún iluminado afirmando que las fiestas de música electrónica son las causantes de este tipo de atrocidades, pues estos defensores de la decencia no se dan cuenta de que si existieran más eventos de este tipo, el mundo sería un lugar mucho mejor.
Según el fiscal General del Estado, Miguel Ángel Pech Cen, las primeras investigaciones apuntaban a que los disparos los realizó una persona a la que le fue negada la entrada a la discoteca Blue Parrot. Hoy nos llegan noticias más inquietantes y que revelan la verdadera tragedia. La pasada madrugada en la colonia Ejidal, apareció una de las llamadas «narcomantas», en la que supuestos integrantes del cártel de ‘Los Zetas’ se jactan de la matanza y lanzan advertencias contra grupos de narcotraficantes locales. «Esto es una muestra de que ya estamos aquí. Fue por no aliniarte, PHILLIP -BPM. Es el inicio, vamos a cortar las cabezas de Golfos, PELONES y Chapulines. Atte: el FAYO Z de la vieja ESCUELA».
Una vez más la música electrónica es el chivo expiatorio de la violencia irracional del ser humano. Ante una tragedia de estas características, en vez de señalar a los culpables se toman medidas prohibitivas y que generan aún más miedo. Las autoridades no han tardado ni 48 horas en prohibir el festival. Sin embargo, el causante de las muertes aún sigue en libertad. ¿El problema es el festival? En Europa hemos sufrido ataques terroristas y matanzas en espectáculos de masas, tras la devastadora carnicería de Bataclan a nadie se le pasó por la cabeza prohibir los conciertos de rock. Desde Vicious queremos mandar todo nuestro apoyo a las familias y a los amigos de los fallecidos, pero también queremos enviar amor a raudales al pueblo mexicano, la verdadera víctima de esta infame situación, ya que tienen que vivirla día a día.