A pesar de la riqueza de Sodoma y Gomorra, las dos ciudades se volvieron llenas de corrupción, adulterio, fornicación y homosexualidad. A causa de estos pecados, Dios dijo: “los destruiré”.
Los ciudadanos de esas ciudades fueron advertidos por el siervo de Dios Abraham que se arrepientan y retornen a Él, pero no le creyeron y no quisieron escuchar. Se sentían que eran invulnerables y que ni siquiera Dios mismo los podía tocar.
Abraham intercedió ante Dios para que perdonase a Sodoma y Gomorra (Génesis 18:23-33). Dios le dijo a Abraham que si él pudiera encontrar sólo 10 personas justas delante de su presencia, que no destruiría las ciudades, pero Dios no podía encontrar ni siquiera diez justos en ese lugar.
.Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra
Dios no considera la homosexualidad como un derecho humano, sino como una abominación que traerá Su ira y juicio. A pesar que otros digan lo contrario.
No quisieron arrepentirse de sus caminos inmorales, por lo tanto, ellos fueron juzgados y destruidos. No tienes que creer la palabra de Dios la cual es la Biblia, todo lo que tienes que hacer es desafiarlo e ignorarlo y obtendrás los mismos resultados que generaciones anteriores obtuvieron, por ignorar y desafiar a Dios.
Aunque no todos los desastres naturales son el juicio de Dios, de acuerdo a la naturaleza de la Biblia, Dios la ha usado en varias ocasiones como una de sus principales armas para juzgar naciones impías, es decir: Sodoma y Gomorra; el diluvio en los días de Noé.
