Una llamativa publicación del periodista Raúl Costes, del municipio de Salvador Mazza, generó malestar en habitantes salteños por la poca reciprocidad en las relaciones con el país Boliviano. Ocurre que a través de una fotografía se conoció que al pasar al vecino país, a los turistas les sellan el pasaporte con la inscripción de “Prohibido Trabajar y Estudiar” en el tiempo que dure la visita.
Mediante esta medida, todo visitante quedaría exceptuado para realizar cualquier tipo de estudios y de realizar actividades que colaboren con el sustento económico. A esta decisión se suman las medidas pasadas de no vender combustible a los viajantes, cuestión que fue superada luego del reclamo de autoridades argentinas.