La vez que me cagaron los de Scrypt.cc
En aquel tiempo recién comenzaba con la cosa esta de los bitcoins. Había adquirido el "Creadores" en Taringa! hacía poco y quería rentabilizar los bits que ganaba allí. Generar ingresos pasivos y dentro de 20 años retirarme a vivir en una casa de oro.

Ah... era tan ingenuo y estaba tan esperanzado. Era un pichón con todas las letras.
En el constante buscar una inversión que me asegure ingresos sin hacer una mierda me encontré con Scrypt.cc. La página supuestamente era de minado en la nube.
Vos invertías plata para "alquilar" equipos de minado y en cierto tiempo recuperabas la inversión y simplemente comenzabas a ganar satoshis diarios sin hacer nada. Incluso podías automatizar para que compre mas capacidad de minado al mejor precio.
Ya solamente era cuestión de acumular, cobrar e irse de putas. Demasiado bueno para ser cierto, verdad?

Así es como Scrypt nos mostraba todo lo que ibamos "minando" actualizado en tiempo real para que sepamos que nuestro dinero estaba seguro. Si, como no...
Al principio todo iba bien. Uno invertía y podía retirar sin problemas. Me sentía el lobo del bitcoin y con los sentidos inflamados invertía cuanto dolar me llegaba del posteo gracias a Taringa! y a las faucet de bitcoin que frecuentaba. Invertí mis ahorros de faucet que había juntado en varios meses. Algo asi como 15 usd.
En total, llegué a meter como 50 usd si no me equivoco. Era el niño maravilla. Llovían satoshis.
Entonces, de un día para otro empezó a haber problemas. Que habían hackeado la página, que no podían pagarnos, que la página estaba caída...Uff!
Comenzaron a correr los rumores de que los mencionados equipos de minado simplemente no existían y que el dueño de la página lo que hacía era que se muevan los numeritos y generar credibilidad hasta que todos nos confiemos y metamos guita a lo loco... para entonces fugarse con lo recaudado. O en otras palabras, hacer la gran Ponzi.

Durante un tiempo muchas personas en la web daban vueltas en los sitios del palo buscando respuestas sobre que mierda iba a pasar con la plata.
A todo esto, el tal Marcelo (dueño de la página) prácticamente no aparecía y cuando lo hacía generaba mas dudas que certezas.
Tras insistir diariamente durante algunos meses y tras leer una y otra vez que el tal Marcelo nos había cagado desde arriba de un puente, llegó el momento en el que me rendí y simplemente dejé de reclamar. Así como muchos otros.
En mi caso, no fue tanta guita, pero si que me había costado conseguirla. La maquinaria perversa de los negocios en la red me había succionado y drenado sin que yo pudiera hacer nada.
El bitcoin es anónimo. No lo regula ningún estado. ¿A quien iba a reclamarle?
En otras palabras: Marcelo me bailó sabroso.
La moraleja es que no sean pelotudos. Si hay algún negocio referido a bitcoin que da demasiados beneficios en relación a los demas es porque los van a cagar desde arriba de un puente.