Amigos de T!, durante casi 10 años fui propietario de un ciber café en un pueblo de Colombia. Inicialmente mi negocio lucía de esta manera, pues realmente empecé con las uñas como decimos aquí: Luego de unos meses pude invertir más dinero y las cosas empezaron a cambiar un poco: Ofrecía varios servicios, tenía 6 computadores con internet, digitaba textos, vendía algo de útiles escolares, vendía llamadas nacionales e internacionales, fax, escáner, impresión en color y láser y mantenimiento y reparación de PC. Durante aproximadamente siete años el ciber fue un negocio muy lucrativo, solo tenía que contratar un par de empleados para que no se hiciera tan tedioso ese turno desgastante de 8 de la mañana a 9 de la noche y poder descansar un poco. Sin embargo era un sacrificio bien remunerado, pues el ciber dejaba de utilidad mensual aproximadamente unos 600 dólares al mes (lo convierto a dólares para que todos me entiendan), o unos $1.800.000 pesos colombianos, lo que es una utilidad más que decente teniendo en cuenta que durante 9 años fui mi propio jefe. Sin embargo, la masificación de servicios como el Whatsapp, el auge de los smartphones y la rebaja en los costos del servicio de internet para los hogares empezaron a hacer mella en el ingreso diario no solo de mi negocio, supongo que de todos los cibercafés en el mundo. La ganancia mensual empezó a disminuir de manera drástica, y los servicios como la venta de minutos a móvil y las llamadas internacionales empezaron a decaer de forma extrema. Así que, luego de generar buenas ganancias durante casi 7 años, mi ciber empezó a devengar cifras irrisorias, que por nada del mundo justificaban las largas jornadas diarias de trabajo. Incluso la reparación y mantenimiento de los PC empezó a decaer, supongo que por la cantidad de tutoriales que existen en la red, además de la facilidad que traen los nuevos sistemas operativos de hacer el famoso recovery sin necesidad de tener mucha idea de formatear o instalar. Hace tres meses tomé la decisión de cerrar, y luego de poner en venta todo el local, tuve que empezar a vender cosa por cosa porque no pude encontrar un cliente que comprara el montaje completo, al parecer ya la gente le ha perdido la fe a esta clase de negocios que alguna vez fueron de lo más lucrativo. Creo que fui uno de los que más aguantó la situación, pues por lo menos en mi ciudad el 80% de los ciber cafés fueron cerrados entre 2012 y 2015 en promedio. Estas son las últimas fotos de lo que quedó de mi negocio: Es una lástima que el avance de la tecnología también acabe con el proyecto de muchas personas. Aunque lo entiendo, la tecnología no parará de avanzar y debemos acomodarnos a esa realidad. Se que muchos aquí entenderán mi situación y habrán pasado por circunstancias similares, y creo que habrá otros que todavía se las arreglan para seguir con su negocio, que irremediablemente está destinado a la extinción.
El triste final de mi ciber café
Datos archivados del Taringa! original
296puntos
1,932visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
5visitas
0comentarios
Dar puntos: