La historia que a continuación se va narrar aquí fue publicada en la revista The New York Times Magazine hace varios años. El periodista Andrew Blanchtt Kensington nos introduce de lleno en la época de la Guerra Civil, describiendo la tragedia que vivió la sociedad española del siglo XX[/quote]

Data de la época en la que España se vio envuelta en la Guerra Civil, también llamada Alzamiento Nacional o Rebelión Fascista. El mundo ve a España como un país atrasado y tercermundista. Regido desde 1931 por una república, en febrero de
1936
las urnas dan la victoria al Frente Popular; cambia el gobierno trayendo con sigo nuevos ideales y confrontación de opiniones. Comienzan las huelgas generales, los delitos y asesinatos. En definitiva “orden y contra orden igual a desorden”.


18 de Julio del
1936
estalla el conflicto, comienzan las escaramuzas y el país se divide de forma irreconciliable. Dividida en dos la nación, las ciudades mas importantes comienzan una batalla que durara tres años. La población en edad militar es llamada a filas. La guerra ha comenzado.

En pleno conflicto se escribió esta carta, nadie sabe como se llamaba el soldado, ni donde vivía, ni si la familia volvió a saber de él. Lo único que sabemos es que la madre a la que iba dirigida la carta jamás la recibió.


[/align]Esa carta sirvió de inspiración para esta linda cancion:
Aqui esta la misma cancion pero cantada por una linda mujer:
Esta es la letra de la canción:Caminando por el campo
en el suelo ví que había
una carta ensangrentada
de cuarenta años hacía.
Era de un paracaidísta
de la octava compañía
que a su madre le escribía
y la carta así decía:
"Madre anoche en las trincheras
bajo el fuego de metralla
ví el enemigo correr
la noche estaba cerrada.
Apunté con mi fusil
al tiempo que disparaba
y una luz iluminó
el rostro que yo mataba.
Clavó su mirada en mí
con los ojos ya vacíos
madre sabe quien yo maté
no era un soldado enemigo.
Era mi amigo José
compañero de la escuela
con quien tanto yo jugué
a soldados y trincheras.
Ahora el juego era verdad
y a mi amigo ya lo entierran
madre yo quiero morir
ya estoy harto de esta guerra.
Y si te vuelvo a escribir
tal vez sea desde el cielo
donde encontraré a José
y jugaremos de nuevo.
Dos claveles en el agua
no se pueden marchitar,
dos amigos que se quieren,
no se pueden separar.