Este post es para el que está muy enojado, muy dolido, muy indignado y hasta con una sensación de “injusticia”.
Te sentís estafado por una mujer. Sentís que alguien te quitó algo que “te pertenecía”…sentís que no puede haber hecho lo que hizo y salir indemne.
Posiblemente hasta tengas ganas de vengarte o de lastimarla y no solo emocionalmente sino también “físicamente”.
Ok…como verás puedo llegar a comprender al menos un poco lo que sentís y por eso quiero ayudarte.
Amigo…es momento de parar la pelota y levantar la cabeza. Es momento de pensar. Porque para algo los seres humanos tenemos la posibilidad de razonar. De lo contrario no seriamos personas sino otra cosa.
En principio, y por favor no tomes a mal esto que voy a decirte, ella no era de tu propiedad. Ella es un ser que nació libre y merece seguir siéndolo, por lo tanto tiene el pleno derecho de realizar sus elecciones.
“Pero ella me decía que me amaba…ella me prometió tal cosa” me podrás decir. Y sí…tenés razón. Pero también hay que entender que a veces el enamoramiento o las distintas circunstancias nos pueden hacer decir o prometer cosas que luego con el correr del tiempo no podemos cumplir. Y eso no nos hace merecedores de un castigo. Ni a nosotros ni a ella.
Vengarte no va a hacer que ella te quiera. Amenazarla no va a hacer que ella vuelva a tu lado…y hacerle daño físicamente sería rebajarte de la condición humana, sería dejar de ser un “hombre” para pasar a ser algo muy inferior.
Dejarte llevar por tus impulsos de dañar físicamente a esa mujer que te dañó emocionalmente, solo puede traer más dolor y más problemas a tu vida y a la vida de las personas que te rodean.
Si tu enojo es muy grande…si ella se portó realmente mal con vos, ok….mandala a la reputísima madre que la parió si tenés ganas, pero jamás y bajo ninguna circunstancia le toques un pelo.
Esa mujer por la que tan defraudado te sentís podría ser tu hermana, tu amiga, tu madre… ¿Tendría alguna lógica que alguien las lastimara a ellas? ¿Sería “justo”? ¿Sería “humano”?
Yo tengo la seguridad de que no. Y estoy seguro de que si vos te serenás un poco y te ponés a pensar, vas a estar de acuerdo conmigo.
Si sentís ese impulso de lastimarla, no te quedes solo. Pedí ayuda. Hablalo con la gente que te quiere. Acudí a un psicólogo. Seguramente vas a encontrar la salida al sufrimiento que estás sintiendo.
Querete! Ponete en primer lugar! No termines preso y lamentando el resto de tu vida una acción irracional e impulsiva que no podrá deshacerse jamás.
Un hombre digno, un hombre con pelotas, cuando es defraudado por una mujer simplemente se da media vuelta y se va. Y sigue adelante con su vida. Porque no nacimos predestinados a estar por siempre con determinada persona. Somos libres, al igual que ella, de elegir nuestro destino.
Te repito: Pará la pelota. Levantá la cabeza. Fijate cual es la jugada que más te conviene para tener una vida feliz.
La violencia no es buena en NINGUNA circunstancia. Y la violencia hacia una mujer es un acto inhumano y degradante. Y definitivamente, quien ejerce ese tipo de actos no es un HOMBRE con todas las letras.
Y estoy seguro que vos sí lo sos.
Un abrazo y fuerza!
Te sentís estafado por una mujer. Sentís que alguien te quitó algo que “te pertenecía”…sentís que no puede haber hecho lo que hizo y salir indemne.
Posiblemente hasta tengas ganas de vengarte o de lastimarla y no solo emocionalmente sino también “físicamente”.
Ok…como verás puedo llegar a comprender al menos un poco lo que sentís y por eso quiero ayudarte.
Amigo…es momento de parar la pelota y levantar la cabeza. Es momento de pensar. Porque para algo los seres humanos tenemos la posibilidad de razonar. De lo contrario no seriamos personas sino otra cosa.
En principio, y por favor no tomes a mal esto que voy a decirte, ella no era de tu propiedad. Ella es un ser que nació libre y merece seguir siéndolo, por lo tanto tiene el pleno derecho de realizar sus elecciones.
“Pero ella me decía que me amaba…ella me prometió tal cosa” me podrás decir. Y sí…tenés razón. Pero también hay que entender que a veces el enamoramiento o las distintas circunstancias nos pueden hacer decir o prometer cosas que luego con el correr del tiempo no podemos cumplir. Y eso no nos hace merecedores de un castigo. Ni a nosotros ni a ella.
Vengarte no va a hacer que ella te quiera. Amenazarla no va a hacer que ella vuelva a tu lado…y hacerle daño físicamente sería rebajarte de la condición humana, sería dejar de ser un “hombre” para pasar a ser algo muy inferior.
Dejarte llevar por tus impulsos de dañar físicamente a esa mujer que te dañó emocionalmente, solo puede traer más dolor y más problemas a tu vida y a la vida de las personas que te rodean.
Si tu enojo es muy grande…si ella se portó realmente mal con vos, ok….mandala a la reputísima madre que la parió si tenés ganas, pero jamás y bajo ninguna circunstancia le toques un pelo.
Esa mujer por la que tan defraudado te sentís podría ser tu hermana, tu amiga, tu madre… ¿Tendría alguna lógica que alguien las lastimara a ellas? ¿Sería “justo”? ¿Sería “humano”?
Yo tengo la seguridad de que no. Y estoy seguro de que si vos te serenás un poco y te ponés a pensar, vas a estar de acuerdo conmigo.
Si sentís ese impulso de lastimarla, no te quedes solo. Pedí ayuda. Hablalo con la gente que te quiere. Acudí a un psicólogo. Seguramente vas a encontrar la salida al sufrimiento que estás sintiendo.
Querete! Ponete en primer lugar! No termines preso y lamentando el resto de tu vida una acción irracional e impulsiva que no podrá deshacerse jamás.
Un hombre digno, un hombre con pelotas, cuando es defraudado por una mujer simplemente se da media vuelta y se va. Y sigue adelante con su vida. Porque no nacimos predestinados a estar por siempre con determinada persona. Somos libres, al igual que ella, de elegir nuestro destino.
Te repito: Pará la pelota. Levantá la cabeza. Fijate cual es la jugada que más te conviene para tener una vida feliz.
La violencia no es buena en NINGUNA circunstancia. Y la violencia hacia una mujer es un acto inhumano y degradante. Y definitivamente, quien ejerce ese tipo de actos no es un HOMBRE con todas las letras.
Y estoy seguro que vos sí lo sos.
Un abrazo y fuerza!