Pensamos que elegimos pero, realmente elegimos o elegimos entre lo que las clases dominantes nos imponen?
Personalmente pienso que hacemos en este mundo, ¿para que venimos? ¿hacia donde vamos? Somos en realidad algo o simplemente mera imaginacion de un ser supremo e infinitamente superior. ¿Tiene sentido la vida? ¿El mundo esta en su peor momento o solo esto se ve multiplicado por la existencia de los medios de comunicacion masiva? Nos manipulan, si estos autores se adelantaron a su epoca e incluso visto desde la realidad actual se nota que estos escritores(britanicos ambos) tenian razon.
The Brave New World/Un mundo Feliz
En esta novela, escrita en 1931 Aldous Huxley describe un mundo futuro donde el sexo es libre sin compromiso, nadie se reaciona profundamente son nadie, todo es artificial se compra y se tira, no tienen nocion del arte de la religion, del Amor y son presos de sus placeres.
El protagonista de la historia es John un salvaje que vive fuera de la reserva y llega a ella por medio de Bernard Marx que, en una visita a la reserva que habia hecho con Lenina Crown encuentran a #Jhon el salvaje" y lo llevan a la reserva para que sea objeto de estudio. En dicho lugar las personas viven presas de sus placeres.
John se enamora de Lenina y no entiende como ella no entabla una relacion con el. Se va del lugar donde vive porque su madre se acuesta con todos y eso esta mal visto.
Su madre era una beta menos que se en una excursion se fue con el director de predestinacion que resulta ser el padre de John.
El choque cultural que resulta cuando el «salvaje» es llevado a la sociedad del «Mundo Feliz», como lo llama inicialmente, provee un conducto para que Huxley compare los valores de la sociedad con los nuestros y señala los mayores defectos de la sociedad del Mundo Feliz.
El punto clave de carácter moral del libro gira alrededor de dos problemas diametralmente opuestos. El primero, y el más obvio, es que para asegurar una felicidad continua y universal, la sociedad debe ser manipulada, la libertad de elección y expresión se debe reducir, y se ha de inhibir el ejercicio intelectual y la expresión emocional. Los ciudadanos son felices, pero John el Salvaje considera que esta felicidad es artificial y «sin alma». En una escena crucial discute con otro personaje, el Interventor Mundial de Europa Occidental Mustafá Mond, sobre el hecho de que el dolor y la angustia son parte tan necesaria de la vida como la alegría, y que sin ellos, poniéndolo en perspectiva, la alegría pierde todo significado.
El segundo problema presentado en la novela es que la libertad de elección, la inhibición de la expresión emocional y la búsqueda de ideas intelectuales resultan en la ausencia de la felicidad. Este problema se muestra en principio a través del personaje de Bernard, pero también a través del comportamiento de John en las fases finales de la novela. Incapaz de suprimir por completo su deseo hacia Lenina, que considera inmoral, y preso del remordimiento por ser incapaz de expresar su dolor ante la muerte de su madre, busca aislarse de la sociedad.
En el último capítulo, Bernard Marx y su amigo Helmholtz Watson van al exilio en las islas, pero no se le permite al Salvaje ir con ellos. En cambio, encuentra un viejo faro en la zona rural de Inglaterra y se establece allí. Intenta iniciar una nueva vida como un ermitaño, incluyendo un régimen de mortificación de la carne y autoflagelación. Desafortunadamente, al ser ahora una celebridad, es acosado constantemente por los paparazzi. Finalmente, después de un vídeo de él autoflagelándose, los visitantes llegan en mayores cantidades, entre ellos Lenina, y sucumbe a una orgía de sexo y soma. La mañana siguiente, presionado por el dolor, el remordimiento y la desesperación, se suicida.
En otros temas, el libro ataca la producción del ensamblaje en línea como humillante, la liberación de la moral sexual calificándola como una afrenta contra el amor y la familia, el uso de eslóganes, el concepto de un gobierno centralizado, y el uso de la ciencia para controlar los pensamientos y acciones de la gente. Huxley ataca a la sociedad consumista y capitalista: en la novela, el fundador legendario de la sociedad fue Henry Ford, el fabricante de coches y creador del sistema de la cadena de montaje, de hecho Ford es el dios de esta sociedad. La letra T (una referencia al Modelo T de Ford) ha reemplazado la Cruz cristiana como un símbolo casi religioso.
El título del libro es una cita de Miranda en el acto V de la obra La Tempestad de Shakespeare, cuando ella conoce por primera vez otra gente diferente a su padre. John el Salvaje es un fuerte fanático de Shakespeare, lo que lo ubica en un rango superior a la mayoría de la distópica humanidad de Huxley. Al igual que la mayoría del pasado artístico y logros culturales, las obras de Shakespeare son archivadas y desconocidas en esta sociedad, excepto por los controladores mundiales.
1984 de George Orwell
1984 (en su versión original en inglés: Nineteen Eighty-Four) es una novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948 y publicada el 8 de junio de 1949. La novela introdujo los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la notoria habitación 101, de la ubicua policía del Pensamiento y de la neolengua, adaptación del inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado.
Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de 1984, sugiriendo que estamos comenzando a vivir en lo que se ha conocido como sociedad orwelliana,1 una sociedad donde se manipula la información y se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. El término «orwelliano» se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela fue un éxito en términos de ventas y se ha convertido en uno de los más influyentes libros del siglo XX.
Se le considera como una de las obras cumbre de la trilogía de las distopías de principios del siglo XX (también clasificadas como ciencia ficción distópica), junto a la novela de 1932 Un mundo feliz (Brave New World en inglés), de Aldous Huxley, y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (publicada originalmente en 1953).
La novela se desarrolla en el año 1984 y siguientes en un futuro Londres, parte de una región llamada Franja Aérea 1, que "... alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania"2 integrada, a su vez, en un inmenso estado colectivista: Oceanía.
La sociedad de Oceanía está dividida en tres grupos. Los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente, o círculo interior del partido, y una masa de gente a la que el Partido mantiene pobre y entretenida para que no puedan ni quieran rebelarse, los proles.
Los miembros "externos" constituyen la burocracia del aparato estatal (de ahí la necesidad de la estricta vigilancia), viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente. El estado suprime todo derecho y los condena a una existencia poco más que miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejámenes espantosos, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo. Solo con fervor fanático se puede escapar a la omnipresente vigilancia de la policía del pensamiento.
La novela se desarrolla en el año 1984 y siguientes en un futuro Londres, parte de una región llamada Franja Aérea 1, que "... alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania"2 integrada, a su vez, en un inmenso estado colectivista: Oceanía.
La sociedad de Oceanía está dividida en tres grupos. Los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente, o círculo interior del partido, y una masa de gente a la que el Partido mantiene pobre y entretenida para que no puedan ni quieran rebelarse, los proles.
Los miembros "externos" constituyen la burocracia del aparato estatal (de ahí la necesidad de la estricta vigilancia), viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente. El estado suprime todo derecho y los condena a una existencia poco más que miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejámenes espantosos, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo. Solo con fervor fanático se puede escapar a la omnipresente vigilancia de la policía del pensamiento.
Les dejo esto para reflexionar, también hay una distopia muy buena pero esta da risa, igual cuidado si estas mucho en Taringa! vamos camino a esto:
En uno los seres humanos viven presos de sus placeres, en el otro mundo los seres humanos viven presos de sus miedos. No estos en pleno siglo veintiuno en la era de la comunicación quizás mas incomunicados que antes? No somos cada vez mas dependientes de las maquinas para subsistir?
No son las redes sociales un lugar de manejo casi ilimitado de nuestra informacion personal acerca de uestros gustos, habitos y demás? Reflexionemos todos
Personalmente pienso que hacemos en este mundo, ¿para que venimos? ¿hacia donde vamos? Somos en realidad algo o simplemente mera imaginacion de un ser supremo e infinitamente superior. ¿Tiene sentido la vida? ¿El mundo esta en su peor momento o solo esto se ve multiplicado por la existencia de los medios de comunicacion masiva? Nos manipulan, si estos autores se adelantaron a su epoca e incluso visto desde la realidad actual se nota que estos escritores(britanicos ambos) tenian razon.
The Brave New World/Un mundo Feliz
En esta novela, escrita en 1931 Aldous Huxley describe un mundo futuro donde el sexo es libre sin compromiso, nadie se reaciona profundamente son nadie, todo es artificial se compra y se tira, no tienen nocion del arte de la religion, del Amor y son presos de sus placeres.
El protagonista de la historia es John un salvaje que vive fuera de la reserva y llega a ella por medio de Bernard Marx que, en una visita a la reserva que habia hecho con Lenina Crown encuentran a #Jhon el salvaje" y lo llevan a la reserva para que sea objeto de estudio. En dicho lugar las personas viven presas de sus placeres.
John se enamora de Lenina y no entiende como ella no entabla una relacion con el. Se va del lugar donde vive porque su madre se acuesta con todos y eso esta mal visto.
Su madre era una beta menos que se en una excursion se fue con el director de predestinacion que resulta ser el padre de John.
El choque cultural que resulta cuando el «salvaje» es llevado a la sociedad del «Mundo Feliz», como lo llama inicialmente, provee un conducto para que Huxley compare los valores de la sociedad con los nuestros y señala los mayores defectos de la sociedad del Mundo Feliz.
El punto clave de carácter moral del libro gira alrededor de dos problemas diametralmente opuestos. El primero, y el más obvio, es que para asegurar una felicidad continua y universal, la sociedad debe ser manipulada, la libertad de elección y expresión se debe reducir, y se ha de inhibir el ejercicio intelectual y la expresión emocional. Los ciudadanos son felices, pero John el Salvaje considera que esta felicidad es artificial y «sin alma». En una escena crucial discute con otro personaje, el Interventor Mundial de Europa Occidental Mustafá Mond, sobre el hecho de que el dolor y la angustia son parte tan necesaria de la vida como la alegría, y que sin ellos, poniéndolo en perspectiva, la alegría pierde todo significado.
El segundo problema presentado en la novela es que la libertad de elección, la inhibición de la expresión emocional y la búsqueda de ideas intelectuales resultan en la ausencia de la felicidad. Este problema se muestra en principio a través del personaje de Bernard, pero también a través del comportamiento de John en las fases finales de la novela. Incapaz de suprimir por completo su deseo hacia Lenina, que considera inmoral, y preso del remordimiento por ser incapaz de expresar su dolor ante la muerte de su madre, busca aislarse de la sociedad.
En el último capítulo, Bernard Marx y su amigo Helmholtz Watson van al exilio en las islas, pero no se le permite al Salvaje ir con ellos. En cambio, encuentra un viejo faro en la zona rural de Inglaterra y se establece allí. Intenta iniciar una nueva vida como un ermitaño, incluyendo un régimen de mortificación de la carne y autoflagelación. Desafortunadamente, al ser ahora una celebridad, es acosado constantemente por los paparazzi. Finalmente, después de un vídeo de él autoflagelándose, los visitantes llegan en mayores cantidades, entre ellos Lenina, y sucumbe a una orgía de sexo y soma. La mañana siguiente, presionado por el dolor, el remordimiento y la desesperación, se suicida.
En otros temas, el libro ataca la producción del ensamblaje en línea como humillante, la liberación de la moral sexual calificándola como una afrenta contra el amor y la familia, el uso de eslóganes, el concepto de un gobierno centralizado, y el uso de la ciencia para controlar los pensamientos y acciones de la gente. Huxley ataca a la sociedad consumista y capitalista: en la novela, el fundador legendario de la sociedad fue Henry Ford, el fabricante de coches y creador del sistema de la cadena de montaje, de hecho Ford es el dios de esta sociedad. La letra T (una referencia al Modelo T de Ford) ha reemplazado la Cruz cristiana como un símbolo casi religioso.
El título del libro es una cita de Miranda en el acto V de la obra La Tempestad de Shakespeare, cuando ella conoce por primera vez otra gente diferente a su padre. John el Salvaje es un fuerte fanático de Shakespeare, lo que lo ubica en un rango superior a la mayoría de la distópica humanidad de Huxley. Al igual que la mayoría del pasado artístico y logros culturales, las obras de Shakespeare son archivadas y desconocidas en esta sociedad, excepto por los controladores mundiales.
1984 de George Orwell
1984 (en su versión original en inglés: Nineteen Eighty-Four) es una novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948 y publicada el 8 de junio de 1949. La novela introdujo los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la notoria habitación 101, de la ubicua policía del Pensamiento y de la neolengua, adaptación del inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado.
Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de 1984, sugiriendo que estamos comenzando a vivir en lo que se ha conocido como sociedad orwelliana,1 una sociedad donde se manipula la información y se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. El término «orwelliano» se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela fue un éxito en términos de ventas y se ha convertido en uno de los más influyentes libros del siglo XX.
Se le considera como una de las obras cumbre de la trilogía de las distopías de principios del siglo XX (también clasificadas como ciencia ficción distópica), junto a la novela de 1932 Un mundo feliz (Brave New World en inglés), de Aldous Huxley, y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (publicada originalmente en 1953).
La novela se desarrolla en el año 1984 y siguientes en un futuro Londres, parte de una región llamada Franja Aérea 1, que "... alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania"2 integrada, a su vez, en un inmenso estado colectivista: Oceanía.
La sociedad de Oceanía está dividida en tres grupos. Los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente, o círculo interior del partido, y una masa de gente a la que el Partido mantiene pobre y entretenida para que no puedan ni quieran rebelarse, los proles.
Los miembros "externos" constituyen la burocracia del aparato estatal (de ahí la necesidad de la estricta vigilancia), viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente. El estado suprime todo derecho y los condena a una existencia poco más que miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejámenes espantosos, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo. Solo con fervor fanático se puede escapar a la omnipresente vigilancia de la policía del pensamiento.
La novela se desarrolla en el año 1984 y siguientes en un futuro Londres, parte de una región llamada Franja Aérea 1, que "... alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania"2 integrada, a su vez, en un inmenso estado colectivista: Oceanía.
La sociedad de Oceanía está dividida en tres grupos. Los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente, o círculo interior del partido, y una masa de gente a la que el Partido mantiene pobre y entretenida para que no puedan ni quieran rebelarse, los proles.
Los miembros "externos" constituyen la burocracia del aparato estatal (de ahí la necesidad de la estricta vigilancia), viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente. El estado suprime todo derecho y los condena a una existencia poco más que miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejámenes espantosos, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo. Solo con fervor fanático se puede escapar a la omnipresente vigilancia de la policía del pensamiento.
Les dejo esto para reflexionar, también hay una distopia muy buena pero esta da risa, igual cuidado si estas mucho en Taringa! vamos camino a esto:
En uno los seres humanos viven presos de sus placeres, en el otro mundo los seres humanos viven presos de sus miedos. No estos en pleno siglo veintiuno en la era de la comunicación quizás mas incomunicados que antes? No somos cada vez mas dependientes de las maquinas para subsistir?
No son las redes sociales un lugar de manejo casi ilimitado de nuestra informacion personal acerca de uestros gustos, habitos y demás? Reflexionemos todos