

BAGGIO ES LO MÁS CERCANO A UNA DEIDAD DE LA CANCHA.

Puede que históricamente hayan habido futbolistas más importante que
Roberto Baggio
, pero seguramente ninguno ha sido más elegante y más dueño de una propia mística que el nacido en Codogno un 18 de febrero de 1967. Como dice el conductor del podcast de football de The Guardian, James Richardson (quien conoció Baggio cuando trabajó en
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), "Baggio tenía un aura". De Baggio se decía que "los ángeles cantaban en sus piernas" y que era el "Raffaello del calcio". Conocido mayormente como "Il Divino Codino", el de la divina cola de caballo, Baggio es amado por tifosi de todos los colores en
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, ya que pasó por los clubes más importantes, sin identificarse con alguno de manera excluyente, si bien se le recuerda más por su paso en la Fiorentina, el club en el cual se consagró.(En su primer partido de regreso en Florencia, ya jugando con la Juve, Baggio se rehusó a tirar un penal, pidió su cambio en ese momento y se colocó la bufanda de la "fiore" al salir de la cancha). Baggio como San Francisco de Asís es un "santo" que le pertenece a todo
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. A diferencia de lo que ha ocurrido en otros países, cuando Baggio falló el penal final de la Copa del Mundo de '94, todo
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lloró con él y su popularidad se incrementó (si bien al principio hubieron algunas reacciones agresivas). Y es que Baggio es la efigie de la compasión. Y de la clase.
Baggio ha sido deificado en la mente de sus seguidores. Se le han compuesto poemas, canciones, operas e incluso un videojuego dedicado exclusivamente a él.
Este pasado 18 de febrero Roberto Baggio cumplió 50 años, y esta es la excusa perfecta para recordar su magnífica presencia en la cancha y fuera de ella. Ver sus goles es un atisbo de una gracia única, de uno de los jugadores más completos de la historia: uno de los más técnicos, con una capacidad para cobrar tiros libres, para disparar de fuera del área con el balón en movimiento, cómo también para driblar y dar asistencias. Andrea Pirlo confesó aprender a tirar tiros libres de Baggio. Zidane dijo "¿Baggio en la banca? Esto es algo que nunca podré entender en mi vida", refiriéndose a cómo algunos técnicos en su carrera llegaron a hacer a un lado a Baggio porque no entraba en sus planes ultradefensivos. La fantasía divina de Baggio rompía la jaula del catenaccio.

Baggio ha sido deificado en la mente de sus seguidores. Se le han compuesto poemas, canciones, operas e incluso un videojuego dedicado exclusivamente a él.

Este pasado 18 de febrero Roberto Baggio cumplió 50 años, y esta es la excusa perfecta para recordar su magnífica presencia en la cancha y fuera de ella. Ver sus goles es un atisbo de una gracia única, de uno de los jugadores más completos de la historia: uno de los más técnicos, con una capacidad para cobrar tiros libres, para disparar de fuera del área con el balón en movimiento, cómo también para driblar y dar asistencias. Andrea Pirlo confesó aprender a tirar tiros libres de Baggio. Zidane dijo "¿Baggio en la banca? Esto es algo que nunca podré entender en mi vida", refiriéndose a cómo algunos técnicos en su carrera llegaron a hacer a un lado a Baggio porque no entraba en sus planes ultradefensivos. La fantasía divina de Baggio rompía la jaula del catenaccio.

Aunque Baggio consiguió un Balón de Oro de la FIFA y anotó más de 300 goles en su carrera, siendo el cuatro goleador en todas las competencias entre jugadores italianos, las estadísticas poco le hacen justicia a su calidad. Luchó con la mentalidad cerrada de los técnicos de su país y con una gran cantidad de fuertes lesiones, de las cuales, sin embargo, siempre logró regresar con éxito. Baggio fue votado el cuarto mejor jugador del siglo XX en un sondeo de la FIFA en 1999, lo que demuestra su popularidad entre los fanáticos.

En 1987, cuando sufrió una fuerte lesión, jugando para la la Fiorentina, Baggio tuvo un episodio trascendental que lo llevó a acercarse al budismo, religión a la cual se convertiría desde esa fecha. En su biografía Una porta nel cielo (una alusión tal vez al penal que voló en el Rose Bowl en 1994) Baggio señala que este fue el momento capital en su vida y atribuye al budismo la capacidad para lidiar con lesiones las diferentes lesiones que asediaron su carrera de una manera positiva y a soportar el fracaso con serenidad. Pocos saben que Baggio jugó varios años bajo enorme dolor, sin nunca quejarse.

Baggio ha recibido el premio Hombre de Paz de los laureados del Premio Nobel de la Paz en el 2010. Práctica el budismo nichiren, parte del budismo mahayana, e incluso ha fundado un centro en las afueras de Milán. Vive al margen de las luces de la fama y el espectáculo que es el calcio en
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. Tuvo un breve paso en la Federación Italiana, como presidente del sector técnico, pero se hizo pronto un lado, luego de que la federación no escuchará sus recomendaciones sobre centrarse en el trabajo con jóvenes. Desde 1987 practica la meditación. Sólo se involucra en el futbol participando en partidos por una buena causa.


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