Juan tenía tres años cuando murió en medio de la balacera de un operativo montonero. Andrea tenía diez años cuando una bomba activada a distancia por Montoneros destrozó el auto en el que viajaba junto a sus padres, que murieron al instante.
Mario Alpern tenía tres hijos y una fábrica cuando un comando lo acribilló a tiros delante de su hijo.
María de los Ángeles todavía dormía cuando alguien llamó a la puerta de su casa y su marido Georgie, gerente de la empresa Chrysler, fue a ver quién era: vaciaron el cargador de una ametralladora sobre él.
Hugo tenía veintidós años cuando lo secuestraron por segunda vez; y pese a que su padre pagó un nuevo rescate, lo mataron y arrojaron su cuerpo al costado de una ruta. Héctor Saraspe tenía dos hijas y atendía el buffet de un club en Tucumán cuando un grupo del ERP lo mató en su lugar de trabajo. Estas son algunas de las historias de las 1.094 víctimas mortales del terrorismo en la Argentina. Familias a las que la Historia y la política de Derechos Humanos les han dado la espalda.
Ellos son los olvidados de los setenta. Este libro, que incluye la lista de muertos, heridos y asesinados,
, sino que además aparecen ante la política actual como moralmente irreprochables y hasta se consideran jueces del resto de la sociedad. Los otros muertos constituye un aporte invalorable para completar la memoria de nuestro pasado reciente y terminar con la conversión del crimen en arquetipo del bien.demuestra que las organizaciones armadas atacaron a la población civil y que muchos de quienes participaron de aquellos atentados no sólo cuentan con impunidad absoluta
Mas info... en http://victoriavillarruel.tumblr.com/
Vitoria Eugenia Villarruel nació el 13 de abril de 1975, once meses y once días antes del golpe militar de 1976. Es abogada, fundadora y presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas -Celtyv-, una iniciativa surgida hace ocho años y convertida en ONG hace cuatro, cuya finalidad es obtener el reconocimiento de los derechos de las víctimas del terrorismo y reconstruir sus historias, así como las de sus familias, asesorarlas legalmente y, lo más importante para ella, rescatarlas del olvido y de la exclusión. "Comprendí que escribir, relatar y sacar del olvido la otra historia, la que nunca se cuenta, habría de ser mi tarea a cumplir."