La política siempre ha sido un tema sensible. Tus viejos desde chico seguro te decían "de religión, de fútbol y de política no se habla en la mesa". Y es que son temas tan polémicos que nunca es posible ponerse de acuerdo. Muchas veces seguro has lidiado con una persona fanática. Aquel individuo que, por más que le hables con fundamentos, él va a defender de forma desmedida sus creencias y opiniones. Y es que el fanatismo ciega a las personas. Esto se manifiesta en el ámbito político en relación con los líderes. El fanático venera a uno y odia al otro. Está totalmente convencido de que uno es la respuesta a todos sus problemas y el otro es el enemigo que busca destruir al país. ¿Por qué está tan convencido de lo que dice? ¿Tan bueno es el líder en el que cree? Existen distintas clases de líderes, pero hay uno que me llama profundamente la atención. Aquel líder carismático, con una fuerte personalidad, que es elegido por la gente por su capacidad de seducción. La mejor herramienta de este líder es el discurso. En él, frecuentan varios clichés para llegar al pueblo. Los discursos se basan en: * La idea del cambio, de que los errores del pasado no se volverán a cometer: Luego todo sigue igual o peor. Pero bueno, la palabra "cambio" suena bonita. * La lucha contra la corrupción: Es curioso observar a un líder manifestarse de que todos son corruptos menos él. * La demonización de la oposición: “Vos querés vender y hundir el pueblo. Solo te interesa un sector de la población. Vos sos el culpable de todo lo que está mal en el mundo". * La manipulación de los medios: Cuando en la televisión o en los diarios sale un informe sobre el líder opositor, la fuente es palabra santa y una gran herramienta para desprestigiar su imagen pública. Sin embargo, cuando el informe se realiza sobre él, "ésta fuente no es confiable y fue manipulada". En base a un discurso repetido hasta el cansancio, el fanático se ilusiona y sueña con que éste líder hará grandes cosas por él. Además de que, con pequeños actos, compran su apoyo: visitar la casa de una persona humilde, una foto con gente trabajando o llevando a cabo un proyecto que, si bien no beneficia en nada al progreso del país, contenta a las masas. Poco a poco se va creando una glorificación hacia éste líder y hacia sus actos. Lo que conlleva a que sus errores sean perdonados ya que “hizo una cosa mal pero dos bien”. Es en este punto que perdiste toda noción de crítica objetiva y pasás a ser un fanático cegado por un discurso vacío. ¿Cómo evitar ser engañado por este tipo de líderes? En primer lugar dejar de creer que existen buenos y malos. Todos tienen sus aciertos, sus fallos y una contratapa oscura. Es por esto que hay que informarse e investigar a fondo sobre quién es esta persona. Hay que tener una visión crítica de absolutamente todo lo que te digan. Que no te vean la cara de tonto. Si sos militante de un partido político, con más razón tenés que exigir que no te mientan y que cumplan lo que te prometieron. Y por sobre todas las cosas, escuchá lo que el otro tiene para decir. Si te encerrás en tu pensamiento y atacás a todo aquel que no piensa como vos, lo único que lográs es dividir y aislarte. Porque pensá. Si tiramos todos para adelante y nos unimos para buscar el bienestar del país, ¿quién nos para? Resumen del post: * A través de un discurso repetido hasta el cansancio, los líderes políticos ganan apoyo y popularidad.No hay que seguir ciegamente a un líder. * Hay que exigir que cumpla sus promesas. Escuchá la opinión de la oposición. Por más que no tengan la misma ideología, lo que digan a vos te puede servir. Te invito a visitar mi otro post sobre feminismo y dejar un comentario http://www.taringa.net/posts/femme/19783967/Pese-a-sus-defectos-el-feminismo-es-clave.html
El discurso cliché y el fanatismo
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
60visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos: