Era el gran día, llevaba un año preparandome. De lunes a viernes durante un año fui todos los días al laboratorio a trabajar en mi tesis. No era algo mediocre sino todo lo contrario, mi detector servía hasta para test no invasivos de cáncer de pulmón.
Estuve una semana practicando lo que iba a decir. Planifique hasta los tiempos de asimilación de los que iban a escucharme para no ir muy rápido ni muy lento. Cuando mostrase el diseño del amplificador iba a tomar agua durante diez segundos, y luego seguir.
Después de desayunar estuve comiéndome las uñas dos horas antes de salir para la facu. Llego una hora antes y empiezo a preparar el lugar, le digo al portero que me ponga el aire en 18, ¡y que me chupe la pija Macri! yo necesito esta aula fría.
Cuando terminé de exponer y puse la última diapositiva mi director esperó a que termine de leer los agradecimientos y dijo <Impecable>. Listo clavé un diez como corresponde. Me llevan afuera, me cagan a huevasos me tiran levadura fermentada una semana y dos millones de cosas que no se que eran.
Alquilé una quinta para ese día, ni bien terminamos el primer festejo nos fuimos a la quinta. Desde las doce del medio día hasta las seis de la mañana del día siguiente esa quinta era mía. Diez y seis horas de joda papá!
Estaban mis viejos pero igual cuando no nos veían nos íbamos a algún lugar oscuro y no fumábamos alto porro. Y en algún momento mi vieja se enoja y se llevó todas las cervezas y los patys. Re ortiba pero la joda siguió igual, recién eran las doce de la noche. Cuestión que cuando se va me agarran y me tiran a la pileta con el frío que hacía los hijos de puta.
La pasé joya hasta que en un momento un estúpido y gran amigo que ingresó conmigo que estaba jugando con un piezo eléctrico y electrocutando a la gente no tiene mejor idea que dejar que corra el gas de un encendedor y prenderlo con el piezo eléctrico, al lado de una cortina, la cual se prende fuego instantáneamente, y con ella la pared de madera
y con esta todo el living y los muebles
y no encontraba el matafuego
- y LA RE PUTA QUE TE PARIÓ MIGUEL!
Estuve una semana practicando lo que iba a decir. Planifique hasta los tiempos de asimilación de los que iban a escucharme para no ir muy rápido ni muy lento. Cuando mostrase el diseño del amplificador iba a tomar agua durante diez segundos, y luego seguir.
Después de desayunar estuve comiéndome las uñas dos horas antes de salir para la facu. Llego una hora antes y empiezo a preparar el lugar, le digo al portero que me ponga el aire en 18, ¡y que me chupe la pija Macri! yo necesito esta aula fría.
Cuando terminé de exponer y puse la última diapositiva mi director esperó a que termine de leer los agradecimientos y dijo <Impecable>. Listo clavé un diez como corresponde. Me llevan afuera, me cagan a huevasos me tiran levadura fermentada una semana y dos millones de cosas que no se que eran.
Alquilé una quinta para ese día, ni bien terminamos el primer festejo nos fuimos a la quinta. Desde las doce del medio día hasta las seis de la mañana del día siguiente esa quinta era mía. Diez y seis horas de joda papá!
Estaban mis viejos pero igual cuando no nos veían nos íbamos a algún lugar oscuro y no fumábamos alto porro. Y en algún momento mi vieja se enoja y se llevó todas las cervezas y los patys. Re ortiba pero la joda siguió igual, recién eran las doce de la noche. Cuestión que cuando se va me agarran y me tiran a la pileta con el frío que hacía los hijos de puta.
La pasé joya hasta que en un momento un estúpido y gran amigo que ingresó conmigo que estaba jugando con un piezo eléctrico y electrocutando a la gente no tiene mejor idea que dejar que corra el gas de un encendedor y prenderlo con el piezo eléctrico, al lado de una cortina, la cual se prende fuego instantáneamente, y con ella la pared de madera
y con esta todo el living y los muebles
y no encontraba el matafuego
- y LA RE PUTA QUE TE PARIÓ MIGUEL!