Las nuevas tecnologías, además de facilitar muchas tareas, también puede estropear otras, incluyendo una buena oportunidad de trabajo. Una mujer nunca se imaginó que una fotografía que considera artística fuera la causa de perder una buena oferta de trabajo.
Samantha Chirichella, de Long Island, Nueva York, tenía una oferta de trabajo; sin embargo, después sus empleadores se la retiraron al descubrir una fotografía de ella subida de tono en su cuenta de Instagram.
Ella estaba a punto de empezar su trabajo de 53,000 dólares al año como staff de investigación en el Departamento de Servicios Legales de la compañía de energía Con Ed, antes de que sus futuros jefes encontraran la foto en una verificación de antecedentes.
La imagen, tomada hace tres años, muestra a Samantha, de 26 años de edad, acostada desnuda en su lado de otra mujer que está al revés mientras se besan el pezón una a otra.
En documentos presentados en la Corte Suprema de Manhattan, Samantha precisó que la imagen con su amiga es artística -no material para adultos- y se exhibe en una galería como parte de una muestra de arte.
Su abogado, Arthur Schwartz, dijo en documentos judiciales:
“El trabajo no era más sexualmente explícito que las obras de Da Vinci, Tiziano o Miguel Ángel, y menos explícita que las fotos publicadas en la revista Sports Illustrated”.
La demanda, presentada por Samantha, alega que la empresa la discriminó por su orientación sexual, ya que en la sección de comentarios del post, un amigo le había preguntado si era lesbiana, y Samantha respondió de nuevo que sí.
El abogado de 26 años de edad dijo que en realidad ConEd estaba ofendido por la discusión acerca de la orientación sexual de Chirichella -no la imagen- y la discriminó basándose en el hecho de que ella puede ser una lesbiana.
Un portavoz de Con Ed dijo que aún están revisando el caso.