El abandono de aquella ex novia fue terrible para mí. Era mi primera novia y yo todo un novato virgo en temas de relaciones de pareja. Había hecho todo bien, pero al mismo tiempo todo mal. ¿Como es eso? Lo que yo pensaba que era hacer todo bien es lo peor que podés hacer en una relación. Ser excesivamente transparente, pronunciar frases prohibidas a roletes, ser un entregado total, sin orgullo ni autoestima que solo vivía para la novia. Hasta una vez le regalé una artesanía que compré en la feria de Mar del Plata que era una especie de balanza con dos corazones con los nombres de ella y mío. Hace poco pasé por la misma feria y vi que todavía los vendían. Esta vez recordé la anécdota riéndome de mí mismo. Mirá si hice cagadas, que hasta la fui a visitar un día (sí, uno solo) mientras estaba de vacaciones con la familia. Hasta me dí el “gusto” de perder la billetera con documentos y casi medio sueldo ese día. Todo mal había hecho el chabón.
Contrariamente a lo que pasa en la mayoría de los casos, en una charla que tuve con mi ex antes de conocer y aplicar la técnica de la desaparición, me reconoció que le había empezado a gustar otro pibe. Básicamente le dije lo que intuía:
– ¿Te gusta fulanito, no?
– Sí -me contesta agachando la cabeza- ¿Como sabías?
– Era evidente que te gustaba -le dije sin dar mucho detalle sobre como llegué a la conclusión.
– Bueno pero por favor no se lo cuentes a nadie, no lo sabe ni Carolina -la mejor amiga.
Una vez adquirido e internalizado el gran conocimiento que me aportó el libro de Fabio (todavía no había salido “Mi ex novia”), apliqué desaparición a full y todas las técnicas.
A las dos semanas de adquirido el libro, me crucé a Agustina -mi ex- en el cumpleaños de un amigo mío. Seguí al pie de la letra el capítulo “Un encuentro inevitable” del libro “Mi novia: manual de instrucciones”. Caer tarde, irse temprano sin dar mucha información. Saludo sin más efusividad que al resto, actuar con naturalidad como si fuera una más. Retirada con saludo general. Bien arreglado, fachero, sonriente. Actuaba mejor que Darín. Todo bien había hecho el pibe. Y eso que la conchuda le metió a full con la artillería. Saludito con abrazo efusivo, meterse a charlar en cada grupo que charlaba yo, intentar quedarnos a solas y hasta un “¿no me das un beso a mi?” cuando tiré el saludo general al irme. Puedo asegurar que la pasó para el orto. J, mi amigo de confianza, me tiró después la data. Agustina se pasó el resto del cumpleaños sentada en la silla con la cabeza apoyada en la mesa como quien tiene sueño.
A la semana testeo en el Fotolog “Hace mucho que no se nada de vos”. No se contesta (ni se actualizó más el Fotolog, dicho sea de paso). Otra semanita más y SMS de testeo. “Hola, quería saber como estabas. Hace mucho no se nada de vos”. Tampoco le contesté. Podría haber tirado simplemente un “bien” y nada más.
Pasan dos semanas más y aquí se puso más insistente el testeo. Ella sabía que un día de la semana yo salía del laburo a la misma hora que ella salía de la facultad, lugares que quedaban MUY cerca y que podían generar un encuentro casual. Yo atento a esto salía 10 minutos mas temprano y rajaba como un condenado a tomar el tren no vaya a ser que me la cruce innecesariamente. Ese día me llama. Gasta crédito con lo rata que era en llamarme. La conversación fue según lo aprendido en el foro.
-Hola, ¿Cómo estás?
-Bien.
-Hace mucho que no hablamos y no sabía nada de vos. ¿Saliste ya del trabajo?
-Si, salí hace un rato ya. Bueno che, te dejo que estoy bajando al subte y me quedo sin señal. Chau.
Tiempo después otro cumpleaños de amigo en común (más mío que de ella). Esta vez el mismo Fabio me dice de una “No vayas un carajo. Tu amigo se caga y la invita al cumpleaños porque le gusta la amiguita, que amigo tenés. Mamita…”. Falté al cumpleaños con una excusa pelotuda y a la mierda.
Sigue otro testeo a la semana. Esta vez lo manda a mi amigo (sí, un pelotudo mi amigo) a mandarme un SMS “che, la internaron a Carolina”. Esta chica era la mejor amiga de Agustina y entiendo que la reacción esperada era que yo la llamara para darle alguna especie de apoyo o preguntarle como estaba. No hice nada, obviamente. Pero lo curioso de esto fue que varios meses después me enteré que esa internación fue voluntaria. La amiga era una flor de gorda que se fue a internar a la clinica de Cormillot a ver si de alguna manera le podía aflojar a los postres.
Pasaron otras semanas del SMS. Ella me encontró a mí en el tren y bueno, con unos huevos de toro banqué esos cuarenta minutos de viaje. Hasta hubo “reclamo” porque no fui al cumpleaños de mi amigo. Se me movió todo el piso, Agustina estaba hermosa y yo con terribles ganas de comerle la boca. Actuando para el Oscar me mantuve con la frialdad y distancia con la que trataría a una gordita que no me interesa, hasta que me bajé del tren. Posteriormente vino el bajón producto de verla, pero pasó.
Después de eso, como seis meses después y a pesar de que no le mandé saludo de cumpleaños, me manda un SMS para mi cumpleaños, contestado con un simple “grcias” (sin la A, buena técnica).
Aparentemente no iba a joder más, pero al otro año me volvió a saludar para mi cumpleaños, preguntando como me iba en la facultad y mandando saludos a la familia. La verdad para esa altura ya me chupaba bastante un huevo y le contesté un simple “Todo bien. Muchas gracias”.
Después de varios años, cuando ya me chupaba un huevo, me contaron que estuvo de novia bastante tiempo con ese fulanito que le gustaba cuando me dejó. Y también me enteré que el karma hizo lo suyo porque a ella el pibe la dejó por otra. No solo eso, si no que también se casó con esa otra y tuvo un hijo. Tomá mate.
Y miren lo que es saber retirarse con dignidad ante un abandono y hacer las cosas bien que muchos más años después (más de cinco años), estando yo ya de novio con Brenda, Agustina me empezó a buscar nuevamente. Por Facebook, Twitter y alguna red social más. Hasta se le escaparon varias mentions, favs y “me gusta” mientras me stalkeaba. Sí, me stalkeaba porque no me había agregado en ninguna red, hasta que un día finalmente me empezó a seguir en todas las redes y lindos ataques de celos los que tuvo mi nueva novia, pero eso ya es cosa para un futuro post…
¡¡¡VAAAAAAMO NEEENE!!!