Vince Gilligan consiguió con 'Breaking Bad' consagrarse como uno de los 'showrunners' intocables de la TV. Con 'Better call Saul', su precuela, sigue sacándole brillo a unos personajes inagotables. Hablamos con él sobre las series
El nombre de Vince Gilligan (Virginia, 1967) se asocia irremediablemente al icónico Heisenberg, ese dealer de metanfetamina improvisado que revolucionó la tele entre 2008 y 2013. Menos conocida fue su fallida propuesta Battle Creek, una comedia con dos polis antagónicos, y poco se ha hablado de su futuro proyecto para HBO, Raven, sobre el suicidio colectivo en 1978 de la secta El templo del pueblo, liderada por un loco llamado Jim Jones. En plena promoción de Better call Saul —coincide el lanzamiento en DVD de la segunda temporada y el rodaje de la tercera—, seguimos acudiendo a la enorme Breaking bad para entender su no menos excepcional precuela.
Barack Obama incluyó Breaking bad entre su Top 10 de series favoritas, admitiendo tener un gusto televisivo "más retorcido" que el de su familia. No puedo dejar de preguntártelo: ¿crees que Donald Trump también es tan retorcido como para ser fan de la serie?
Si te digo la verdad, prefiero no hablar de Donald Trump. Su victoria ha sido una sorpresa para todo el mundo, y para mí también. Pero, bueno, la vida continúa… hablemos de Better call Saul.
Diriges los dos primeros episodios de la tercera temporada de Better call Saul. Ya te reservaste la dirección de otros tan potentes como el piloto y el último de la segunda temporada. ¿Significa esto que habrá alguna sorpresa?
Es cierto que los fans de Better call Saul están esperando que Jimmy [McGill, interpretado por Bob Odenkirk] se transforme en Saul Goodman [el futuro abogado de Walter White, alias Heisenberg, en Breaking bad]. Como guionistas se nos ocurren ideas geniales que descartamos. Ahora mismo, es mejor para nosotros escribir sobre Jimmy que sobre Saul.
Pero no negarás que hay ganas de ver a Heisenberg y a Jesse Pinkman (Aaron Paul) en Better call Saul, al igual que ha ocurrido con otros secundarios de Breaking bad, como Hector y Tuco Salamanca… Los fans siguen amando a esos personajes.
Es cierto, pero ante todo queremos ser honestos con la historia que estamos mostrando, es algo de lo que estamos orgullosos cuando nos vamos a dormir cada noche. Contar una historia diferente, para un público diferente al de Breaking bad.