
Si decides marcarte con tinta, piensa que será para toda la vida y que debes confiar totalmente en el artista de la tinta. Una mujer austriaca de 21 años que sólo quería un tatuaje de Yin-Yang en su espalda quedó totalmente perturbada al percatarse de que el tatuador le dibujó un pene y la palabra “Fuc*k”.
El incidente sucedió en la ciudad de St. Pölten, en la Baja Austria, donde esta mujer al acudir al estudio del tatuador le mostró claramente el dibujo que quería.
Luego de terminarse esta “obra de arte” y llegar a casa, ella se dio cuenta de esta barbaridad al querer ver su nuevo tatuaje en el espejo, según se constató en su declaración en el tribunal.
Pese a que todo apuntaba a una fuerte responsabilidad, el tatuador se excusó con un simple: “simplemente porque sí!
Autoridades lo declararon culpable y lo procesaron por lesiones corporales, cargos anteriores por robo de mayor edad y peleas, lo que le valió una pena de tres años y medio de cárcel y ser enviado a una institución para enfermos mentales.