
Se llama Lorne Grabher, es de Nueva Escocia, Canadá, y está orgulloso de la placa personalizada que porta su automóvil, ya que fue un regalo que le dio a su padre en 1991. Desde entonces, tres generaciones de la familia han conducido los coches que llevaban las placas con su apellido.
Anteriormente no había representado ninguna anomalía, puesto que el apellido tiene siete letras y se adapta perfectamente a la matrícula cumpliendo los requisitos necesarios. Sin embargo, y por desgracia, el gobierno le está pidiendo que la retire de su auto porque representa un mensaje que va en contra de la moral, sobre todo con esta nueva ola feminista.
“Agarrala” es lo que se interpreta al descomponer el apellido en dos palabras, por su significado en inglés, derivante de: “Grab Her”.
Es por eso que en diciembre del año pasado, el gobierno del estado de Nueva Escocia recibió una queja de una mujer que vio la placa y encontró una ofensiva promoción de la violencia hacia las mujeres.
El hijo de Lorene Grabher, Troy, tiene la misma matrícula en la provincia de Alberta, y le preocupa que también él pierda su placa personalizada.
Lorene recibió una carta del Registro de Vehículos Motorizados de Nueva Escocia informándole que la matrícula sería cancelada. Un vocero del departamento de transporte de la provincia dijo a la cadena de televisión canadiense CBC:
“No hay manera de denotar que se trata de un apellido en la placa, el departamento determinó que era en el mejor retirarlo de la circulación en torno al interés del público “.
La denuncia se produjo después de la grabación en la que Donald Trump, entonces candidato presidencial de Estados Unidos, se jactó de la facilidad con que podía “agarrar” a las mujeres por sus genitales y salirse con la suya.
“Nunca he dicho que soy una persona perfecta, ni pretendo ser alguien que no soy … Lo dije, estaba equivocado, y me disculpo”, dijo Trump en respuesta a lo sucedido, adjuntando que eso sólo era una distracción de las cuestiones importantes que había que enfrentar.
Por otra partem Lorne Grabher dice que no tiene ninguna intensión de formar parte de esa misoginia, sino que solamente quiere mantener su placa, para lo cual está considerando proceder con una acción legal para conseguirlo, y en respuesta a lo ocurrido con Trump, Lorane dijo en la entrevista con CBC:
“Donald Trump es una persona totalmente diferente. Es ignorante. Él no se preocupa por nadie y no debería ser comparado con una clase de persona como él. Supongo que mi esposa tiene que cambiar el nombre de su empresa consultora, Grabher’s Consulting. ¿Eso tiene que ser cambiado? Supongo que voy a tener que cambiar mi certificado de nacimiento”. Concluyo de forma irónica
En su cuenta de
Facebook
publicó:
“Esta placa tiene más de 25 años. Se la regalé a mi padre en 1991, con motivo de su 65 cumpleaños. Cuando murió, decidí ponerla en mi coche como homenaje”.

Al parecer Grabher no es el único apellido que tiene un problema con la personalización en una placa vehicular, ya que hay otros más considerados al igual ofensivos.
El Departamento de Tráfico cuenta con una lista de hasta 67 páginas con palabras que no pueden ser colocadas en las matrículas, por lo que ahora éste polémico apellido formará parte de dicha lista.