El alto costo de la vida ha hecho que hacer las tres comidas al día en Venezuela sea realmente un lujo. 50% de los venezolanos, según la última encuesta de la firma Varianzas, no logra completar su dieta diaria, lo que obedece a que al tema de la escasez, y la baja efectividad de las cajas distribuidas por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), se ha sumado la dolarización de productos de la cesta básica.
El por años satanizado sector privado se ha ocupado de llenar los anaqueles que el control de precios dejó totalmente vacios. Por esta razón hoy, ante la ausencia de productos de la cesta básica producido por la industria nacional y cuya distribución está básicamente limitado a redes de bachaqueros, en los mercados se consiguen productos importados por los que, aunque se cancelen en bolívares, el venezolano termina pagando su valor en dólares (paralelos).
Un paquete de medio kilo de pasta que oscila entre los 4.000 y 6.000 bolívares, equivalente a 1 dólar con 50 centavos; la misma cantidad de leche en polvo valorada en Bs. 8.500, es decir, dos dólares; o un desodorante que marca en Bs. 12.600, el equivalente a tres dólares; son muestras de lo cuesta arriba que se hace para los venezolanos completar el mercado.
Expendios de alimentos convertidos en joyerías
Así como en algunos supermecados los productos importados logran bandear un poco la escasez, en algunos puntos de Caracas también se pueden adquirir alimentos, bebidas y golosinas al mismo precio que lo consumen en Estados Unidos. Por citar algunos ejemplos tenemos las tiendas por departamentos Traki y el bodegón Cine Citta.
En lo que a la franquicia Traki se refiere, por las redes sociales se han filtrado imágenes de frascos de shampoo Head & Shoulders valorados en Bs. 41.000; un tubo de pasta dental en Bs. 12.500; o una bolsa de jabón para lavar que cuesta Bs. 32.500. Si se hace el cálculo, en base al dólar paralelo, los precios serían 13, cuatro y 10 dólares, respectivamente.
Sobre el bodegón Cine Citta, según ha denunciado el portal LaIguana.tv, se comercializan paquetes de pañales en Bs. 120.000, los cuales en Amazon muestran un monto de 48,63 dólares. Sobre el mismo sitio de expendió, El Estimulo, ha revelado que los precios son más elevados que en la ciudad de Nueva York.
En Bicentenarios también cobran a precio de Dólar Today
Así como ocurre con los alimentos arriba señalados, José Valera, articulista del portal oficialista Aporrea, denuncia que también en Abastos Bicentenarios, red de supermercados del Estado, los precios están calculados al valor que mantiene Dólar Today, sin que la Superintendencia de Precios Justos (Sundee) hagan algo al respecto.
“Nuevamente fui testigo de los equipos de sonidos de mediana calidad a precios de casi Bs. 700.000, mientras el dólar oficial ronda los Bs. 700 bs. Estamos hablando de 1.000 dólares para un equipito que no pasa en cualquier parte del mundo de 200 a 250 dólares”, describe en su publicación el columnista rojo”.
¿Y los precios justos?
Con Hugo Chávez a la cabeza, el Gobierno puso en vigencia la Ley de Costos y Precios Justos el 22 de noviembre del 2011, dando potestad a la Superintendencia Nacional de Costos y Precios de establecer los precios de bienes y servicios.
Lo que en principio era para evitar, según reza la Gaceta Oficial Nº 39.715, de fecha lunes 18 de julio de 2011, “el alza constante de precios sin ninguna razón más que la explotación directa e indirecta del pueblo”; terminó convirtiéndose como ha venido advirtiendo sostenidamente, Roberto León Parilli, presidente de Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), en una disminución abrupta de la variedad de productos en el mercado local.
Nada distante parece ser los resultados de la Ley de Orgánica de Precios Justos, en vigencia desde enero de 2014. Poco se ha avanzado desde entonces en la meta socialista de estimular el “desarrollo armónico, equitativo, productivo y soberano, de la economía nacional a través de la determinación de precios de bienes y servicios mediante el análisis de las estructura de costos”.
Sobre este último reglamento de ley, el León Parilli sostuvo, en exclusiva a Venezuela Al Día que terminó desprotegiendo a los venezolanos. El portavoz que, en marzo de 2014, introdujo ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) un recurso de nulidad contra la misma ley, apuntó que ambas medidas lo que han hecho es poner contra la pared al productor, lo que se traduce en una profunda escasez como la que ha vivido en los últimos meses en el país.