El Candidato de los Rothschild, Emmanuel Macron, gana las Elecciones francesas
Francia 2050.
Bueno, como ya dije ayer, no me hacía muchas ilusiones con Le Pen. Sin embargo, pensé que la victoria de Macron sería con un pequeño margen de diferencia, en gran medida gracias a los votos de los “nuevos europeos”; pero no parece ser el caso. La realidad es que con apenas el 30% del escrutinio completado, y con tan sólo un 12,7% de votos inválidos, Macron ha conseguido ya el 60% de los votos.
Esto demuestra indudablemente que la mayoría de los franceses votantes desean el suicidio nacional; desearía tener a la mano estadísticas que mostrasen a los votantes divididos en los diferentes grupos que representan para poder saber con seguridad cuántos franceses tendremos que enviar a África a vivir con sus mascotas cuando recuperemos Europa.
RT
Con el 30% del escrutinio completado, Emmanuel Macron obtiene más de 60% de los votos. En estos comicios se ha registrado una abstención más alta que en las dos elecciones presidenciales anteriores, así como un 8,7% de votos en blanco y un 4% de estropeados, señala Reuters.
Los resultados de las encuestas a pie de urna publicadas por el grupo Ipsos al cierre de los colegios, a las 18:00 GMT, dan la victoria en las elecciones presidenciales al candidato del partido centrista En Marche! con el 65,5% de los votos. La candidata del partido nacionalista Frente nacional, Marine Le Pen, habría obtenido el 34,5 de los votos, según las mismas encuestas.
Marine Le Pen ha llamado a Macron para felicitarlo por la victoria y ha anunciado que empezará enseguida la campaña electoral para los comicios parlamentarios, informa RIA Novosti.
Por su parte, Macron ha declarado que su victoria representa “un gran honor y una inmensa responsabilidad” para él y ha prometido “proteger a los más débiles” y luchar contra “todas las formas de desigualdad y discriminación”.
Junto con el actual presidente de Francia, François Hollande, otros políticos han felicitado a Macron. El primer ministro de Bélgica, Charles Michel, ha instado al líder de En Marche! a trabajar juntos “para darle un nuevo impulso a Europa”, mientras que el portavoz de Angela Merkel, Steffen Seibert, ha señalado que la victoria de Macron “es una victoria para una Europa fuerte y unida”, así como para la “amistad franco-alemana”.
Alguien debería estar anotando el nombre de todas las ratas traidoras que felicitan al candidato de los Rothschild.
En resumen, lo que Macron quiso decir realmente al hablar sobre “proteger a los más débiles y luchar contra la desigualdad y discriminación” -una hermosa retórica que esconde las mas satánicas intenciones- y por lo que votaron los franceses con complejo suicida, es lo siguiente:
> Vender progresivamente sus fábricas a China.
> Destruir a la clase obrera blanca.
> Importar millones y millones y millones y millones de no-blancos desde las cuatro esquinas del mundo.
> Acción afirmativa (discriminación positiva) a favor de los “nuevos europeos” recién importados.
> Persecución a los nacionalistas.
> La incesante promoción de la homosexualidad, el aborto, travestismo, la adopción para parejas homosexuales, la prostitución, más sexo interracial en la televisión, etc.
> Desarrollar una versión suave del islam subsidiada con dinero público, como primer paso a la islamización completa de la nación.
> Más guerras en Oriente Medio bajo la excusa de combatir el mismo terrorismo que permiten circular libremente en las calles de Francia.
> Apoyo incondicional a Israel y a la Unión Europea.
> Consolidar aún más la dominación judía de todas las instituciones, a todos los niveles.
Y un muy largo etcétera, en pocas palabras: Los Valores Democráticos. La agenda antiblanca del judío avanza sin encontrar resistencia. A este paso haremos que el mundo imaginado por George Orwell en su novela titulada 1984, parezca un episodio de Barrio Sésamo.
Actualización I:
Ya es oficial, el candidato oficial de los Rothschild ha ganado las elecciones. Macron derrota a Marine Le Pen con un 65% de votos frente a un 35%.
El Nuevo Presidente de Francia.
El País
Y Francia dijo no. La victoria en las elecciones presidenciales de Emmanuel Macron, un ex-banquero europeísta y liberal, frena la ola de descontento populista que triunfó en noviembre en las presidenciales de Estados Unidos y, antes, en el referéndum europeo de Reino Unido. Al frente del nuevo movimiento En Marche!, derrotó con rotundidad a Marine Le Pen, alineada con el presidente estadounidense Donald Trumpler y el ruso Vladímir Putin.
Macron, que a los 39 años será el presidente más joven de la V República, conectó con las ansias de aire fresco y renovación moderada de millones de franceses, y se benefició de amplio rechazo que suscita el partido de su rival, el Frente Nacional. Macron consiguió un 65% de votos, frente a un 35% de Le Pen, según las primeras estimaciones. Después del Brexit y de Trumpler, no habrá Le Pen.
Nunca en la V República, con la excepción de Jacques Chirac en 2002, un presidente habrá llegado al poder con una victoria tan clara. Chirac derrotó al padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, con un 82% de votos. El nivel de abstención también se acerca a niveles récord, un 25%, la segunda más elevada desde 1969.
Al menos tenemos una buena noticia, el hecho de que haya habido un nivel de abstención tan elevado demuestra que hay una inmensa cantidad de personas que han perdido la fe en el sistema democrático. La otra buena noticia es que la gran mayoría de los que conforman esta abstención son de las generaciones más jóvenes.
Es más, de acuerdo a un estudio reciente la juventud de Europa no quiere votar, pero está lista para unirse a una revuelta masiva.
Quartz
Los jóvenes europeos están hartos del statu quo en Europa. Y están listos para tomar las calles para lograr el cambio, según una encuesta reciente.
A alrededor de 580.000 encuestados en 35 países se les preguntó: ¿Participarían activamente en un levantamiento a gran escala contra la generación en el poder si ocurriera en los próximos días o meses? Más de la mitad de los jóvenes de 18 a 34 años dijeron que sí.
[…]
Tal vez, como era de esperar, los encuestados de Francia, un país en medio de unas elecciones tensas, con una larga historia de disturbios, protestas y revoluciones, también estaban dispuestos a unirse a un levantamiento a gran escala.- 61% respondieron que sí.
Niveles récord de abstención e inconformidad en general entre las generaciones más jóvenes en Europa, demuestran que la democracia esta dando sus últimos pasos, largo ha sido su desastroso reino.
Sin embargo, no cometan el error de ser demasiado optimistas, ya que les aseguro que gran parte de la juventud europea no tiene ni idea de lo que sucede en política, o a lo sumo, tienen ideas muy simplistas dentro de un marco marxista. Y en cuanto al récord de abstención en estas elecciones de Francia, es seguro que la mayoría no votó por razones igual de simplistas y superfluas, es decir: “Muh capitalismo” en el caso de Macron, y “Muh racismo” en el caso de Le Pen.
La mayoría de la juventud europea está descontenta y frustrada con el status quo, los próximos años serán definidos por una guerra total entre el Establishment judío y los nacionalistas por el corazón y el alma de esta juventud. Esta lucha definirá el destino del mundo, la opción es entre una civilización sana y creativa regida por el orden natural o una Distopía judía… Nacionalsocialismo o extinción.
El País
La historia nunca se mueve en línea recta, ni sirven los relatos que todo lo abarcan, como demuestra la elección francesa de 2017. En el año del populismo y el nacionalismo, en unas sociedades marcadas por el hartazgo con las élites, en un momento de escepticismo con el capitalismo de libre mercado y el orden liberal internacional, de crisis de la integración europea y de miedo a los inmigrantes y refugiados, Francia emprende otro camino.
Si hace unos meses, en el mundo convulsionado por la irrupción de Trumpler y la salida de Reino Unido de UE, alguien hubiese pronosticado que los franceses elegirían un presidente europeísta y liberal, defensor de la globalización y partidario de la apertura de las fronteras a las personas y a las mercancías, habría pasado por un desinformado, o un incauto.
Sólo en nuestro mundo bizarro donde arriba es abajo y la diversidad es una fortaleza, puede alguien presentar a un apologista de la fuerza desintegradora que es el liberalismo y la erradicación de nuestras fronteras y hacerlo sonar como si estuviera presentando a un salvador mesiánico. Sólo en un mundo infectado por el virus judío convertir tu nación en nada más que un vulgar mercado, y a tu pueblo en meras unidades económicas destinadas a producir y consumir, constituye una virtud.
Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron (Amiens, 1977), sin renunciar a ninguna de estas ideas ni esconder su biografía, desafió todas las advertencias y se convertirá en el octavo presidente de la V República. La ceremonia de traspaso de poderes con el socialista François Hollande se celebrará esta misma semana y en los próximos días nombrará a un primer ministro. Nadie le esperaba, pocos creían en él cuando hace un año lanzó En Marche!, siendo aún ministro independiente de Hollande.
De Don Nadie a presidente en un año, semejantes ascensos meteóricos llevan las huellas de la judiada por doquier.
… El sistema de elecciones con dos vueltas es una diferencia clave de Francia respecto a otros países sometidos a la sacudida populista. En Francia, aunque la opción extremista se clasifique, como ocurrió en la primera vuelta del 23 de abril, en la segunda vuelta se forman mayorías que impiden su acceso al poder. Esta es la maldición del FN y Le Pen, que, pese a los avances, siguen cargando con el estigma de la ultraderecha de raíz racista, antisemita y colaboracionista. La derrota en el momento más dulce para sus ideas —excepcionalmente un candidato estaba en sintonía con Moscú y Washington, y era Marine Le Pen— abrirá una reflexión y puede hacer tambalear su liderazgo. Cuenta sin embargo con el aval de millones de votantes y la aspiración de transformarse en el primer partido de la oposición. Y la alta abstención, comparada con otras elecciones, y un resultado que dobla el de su padre, Jean-Marie, en 2002, son una señal: el frente anti-Le Pen muestra signos de debilidad.
Francia, pese a su menguante peso internacional y sus inseguridades existenciales, tiene en común con EEUU su vocación universal, la creencia de que la ‘idea francesa’ —los ideales de la Revolución, los derechos humanos— trasciende sus fronteras. El general De Gaulle hablaba en 1945 de “estos momentos de la historia en los que en el suelo de Francia se decidía la suerte de Europa y, a través de ella, incluso del mundo”. La elección de Emmanuel Macron es un mensaje global.
La típica tergiversación historia de los internacionalistas, invocar los nauseabundos y destructores valores judeo-masónicos y al mismo tiempo al General De Gaulle, quien afirmaba que Francia era una nación blanca de cultura greco latina y cristiana, y que debía permanecer así; y por si fuera poco, De Gaulle también afirmaba que los apologistas de la integración y el multiculturalismo eran unos estúpidos…
Bueno, De Gaulle sólo dijo que dichas personas tenían “Cerebro de colibrí”, pero es básicamente lo mismo a fin de cuentas.
Me pregunto si hubiera sido diferente con un Le Pen masculino; supongo que nunca lo sabremos, tendremos que conformarnos con una mala imitación de Juana de Arco.
Con o sin Le Pen, estamos ganando. El número y el poder de los movimientos nacionalistas no para de crecer, en la misma medida que la invasión y la corrupción aumentan. La división entre globalistas y nacionalistas aumentará y el contraste será más claro cada año. La próxima década será decisiva.
Nacionalismo o Globalismo.
Europa o ....
Raza o Extinción.
¡Salve Victoria!