«Negar el Holocausto en Alemania cuesta 10.000 euros
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Un tribunal de primera instancia de Ratisbona (sur de Alemania) impuso hoy una multa de 10.000 euros al obispo lefebvriano, Richar Williamson, por negar el Holocausto judío, un delito punible en Alemania.
Williamson, que también vaticinó recientemente una 'devastadora guerra mundial' puso en duda, en una entrevista concedida a la televisión sueca a finales de 2008 y grabada en Alemania, la matanza sistemática de judíos en las cámaras de gas del Tercer Reich.
El obispo británico, de 70 años y convertido en héroe para los neonazis, recurrió una primera multa impuesta por la fiscalía alemana de 12.000 euros, que la magistrada Karin Frahm fijó hoy en 10.000 euros.
La jueza rebaja en 2.000 euros la multa impuesta por la fiscalía
El defensor de Williamson, Matthias Lossmann reclamó la absolución de su cliente porque, pese a que sí puso en duda la matanza de judíos por parte del nazismo, lo hizo 'sin premeditación'.
Negó que el régimen nazi asesinara a seis millones de judíos
Según Lossmann, en la entrevista concedida a la televisión sueca, que se grabó en las inmediaciones de Ratisbona, el equipo preguntó 'por sorpresa' sobre ese tema a Williamson, quien, tras responder a la pregunta, solicitó que esa intervención no fuera emitida en Alemania.
El obispo británico no acudió al tribunal porque, según su defensor, se lo prohibió la Hermandad de Pío, seguidora del cismático francés Marcel Lefebvre. 'Si no, estaría aquí de buena gana', insistió.
Tampoco los tres periodistas suecos, llamados a declarar como testigos, acudieron al tribunal, al que el representante legal de la cadena sueca remitió una carta en la que recalca que el proceso contra Williamson contraviene la normativa sueca relativa a la libertad de expresión.
En la entrevista, el obispo británico negó que el régimen nazi asesinara a seis millones de judíos y aseguró que, como mucho, sólo perecieron entre 200.000 y 300.000 personas, y ninguna de ellas en las cámaras de gas de los campos de exterminio.
Las controvertidas declaraciones de Williamson, retransmitidas en Suecia a principios de 2009, provocaron un escándalo mayúsculo pues coincidieron casi simultáneamente con el levantamiento por parte del Vaticano de la excomunión que pesaba sobre él y otros tres seguidores del cismático francés Marcel Lefebvre, fundador de la Hermandad de Pio X.
La Conmemoración del Día del Holocausto (Iom Hashoa) en Israel y el mundo judío la semana pasada, fue una jornada que rememoró la muerte de más de seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial; la mayoría pereció como consecuencia de “la solución final” que dieron los nazis “al problema judío” en 1941 y que básicamente consistió en su deportación a campos de exterminio. Previo a la Segunda Guerra Mundial la población judía total sumaba 16.5 millones y en el presente escasamente rebasa 14 millones.
Asimismo, el 27 de enero de cada año, a partir del 2005, la ONU rinde tributo a las víctimas del Holocausto. En esta fecha se celebra la liberación, en 1945 por las tropas soviéticas del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, situado en Polonia, en donde de acuerdo a diferentes estimaciones fallecieron entre 1.5 millones y 4 millones de personas. Según documentos de los Juicios de Núremberg en Alemania, allí murieron 2.8 millones, el 90.0% eran judíos.
En la Resolución de la ONU que instituyó el día de la Conmemoración de las víctimas del Holocausto, se hizo un llamado a los Estados miembros para que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir genocidios. La historia del Holocausto no solo pertenece al pasado, “es una historia viva que nos concierne a todos, cualesquiera que sean nuestras distintas procedencias, culturas o religiones”. Después del Holocausto se han producido otros genocidios en varios continentes, en el presente el más evidente es el de Siria; resulta inaceptable que se pida eliminar a cualquier Estado o pueblo, y más aún negar que el Holocausto no existió, que solo es un mito. Se debe extraer las enseñanzas del pasado para evitar matanzas masivas en el futuro.
En este contexto, en su huida los nazis buscaron eliminar cualquier vestigio de sus inhumanas acciones contra los judíos; destruyeron cámaras de gas e incineraron documentos que los vincularan con el homicidio masivo. Sin embargo, las evidencias acusatorias contra los nazis son muchas: fosas con restos de huesos y cadáveres, testimonios de sobrevivientes y de poblaciones enteras en Europa que con sus propios ojos vieron la barbarie del nazismo y el de los propios acusados en los tribunales internacionales.
Conforme ha transcurrido el tiempo, el número de negacionistas se ha incrementado. En este sentido, los líderes árabes y musulmanes han sido un instrumento fundamental en el proceso de difusión de la negación del Holocausto. Eduard Yitzhak (EY), judío español, doctor en Filosofía y Medicina, elaboró tres extensos artículos entre octubre del 2006 y marzo del 2009 en los que presenta un conspicuo análisis del negacionismo en el mundo islámico, que en los siguientes párrafos sintetizó, a saber:
En la Segunda Guerra Mundial las victorias de los nazis fueron celebradas en el mundo árabe y/o musulmana, sus dirigentes apoyaron su filosofía, los de Baaz, del Partido Nacional – Socialista Panárabe: Nasser y Sadat en Egipto, Sadam Hussein de Iraq, Hafez al Assad de Siria, Rashid Ali de Irak, Amin Al Hussein (AAH) de Palestina. El Gran Mufti de Jerusalén (Jurisconsulto musulmán con autoridad pública), tío abuelo de Yasser Arafat (líder de la Organización para la Liberalización de Palestina, OLP), fundó la división Al-Hanzar, de 26 mil nazis bosnio – musulmanes que participaron muy activamente en el genocidio de serbios cristianos y judíos de Los Balcanes. AAH solicitó a Hitler, en el encuentro que tuvo con este último en Berlín en 1941, que no expulsara a ningún judío a Tierra Santa, que los exterminara a todos, no solo en Europa, sino en todas las tierras árabes y/o musulmanas. Hitler le hizo caso.
El 25 de abril de 1941 AAH fue el jefe de la ofensiva nazi en Bosnia; el alfabeto serbiocirílico fue proscrito, los serbios cristianos fueron obligados a llevar brazaletes azules y los judíos serbios amarillos. En 1943 creó la división Hanzar de musulmanes nazis en Bosnia y fue nombrado Primer Ministro del Gobierno – Panárabe, cuyo cuartel provincial estaba en Berlín.
De acuerdo a EY finalizada la Segunda Guerra Mundial, la opinión mayoritaria de la sociedad árabe y musulmana fue clara: nunca ocurrió el Holocausto. Varios países árabes acogieron a nazis que se convirtieron en jefes importantes en la Policía y en el Ejército de los mismos. AAH fue el líder de los Hermanos Musulmanes en Jerusalén en 1946; adoctrinó a su sobrino nieto Yasser Arafat de 17 años sobre un mundo árabe libre de judíos y los métodos nazis musulmanes que el Gran Mufti empleó. La nueva judeofobia devino en antiisraelismo y el Holocausto fue negado.
Las tesis negacionistas cuestionan o niegan el asesinato en masa del pueblo judío y de otras minorías bajo el Tercer Reich y en los países ocupados por el nazismo alemán entre 1933 y 1945; las cámaras de gas no existieron y la “solución final” no era la eliminación del pueblo judío, sino su desplazamiento hacia Europa del Este. Los negacionistas afirman que no fallecieron tantos judíos durante la guerra, y los que murieron no lo fueron en todos los casos por culpa de los nazis; el genocidio es una mentira de los aliados que fue desarrollada después de la guerra para favorecer a Israel. Al final de cuentas el negacionismo “es simplemente la expresión más contemporánea del más antiguo antijudaismo”. Las ideas negacionistas tuvieron eco en varias naciones de Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y con el tiempo se extendieron a todo el mundo; y están siendo bandera de partidos populistas de izquierda y de extrema derecha. Por lo demás, el negacionismo ha sido la tónica dominante en el ideario del mundo árabe y musulmán y países como Irán, grupos terroristas como Hesbolla, Hamas, y la Propia Autoridad Palestina (AP), pretenden “borrar a los judíos del mapa”. Incluso hay grupos que consideran que Israel es el que comete un Holocausto contra los palestinos.
En este ámbito, Abd Al-Aziz (AAA) un líder activista de Hamas escribió hace más de una década un artículo contra los sionistas a los que atribuye la difusión de una propaganda falsa engañando a los medios de comunicación y que han tenido un gran éxito cambiando los hechos “ya que los sionistas estuvieron detrás de muchos asesinatos de judíos por los nazis con el objetivo de intimidarlos y obligarlos a que inmigraran a Palestina en donde eran sentenciados a muerte y organizar una gran campaña de propaganda para sacarle provecho a su sangre”. AAA señala en su artículo que cuando a los sionistas se les compara con los nazis se insulta a estos últimos. Menciona que los crímenes perpetrados por los nazis contra la humanidad con todas sus atrocidades, no son más que una partícula comparada al terror de los sionistas contra el pueblo palestino y nadie niega los detestables crímenes sionistas.
