Se le llama teoría de los dos demonios a la concepción según la cual los actos de violencia y terrorismo perpetrados por las Fuerzas Armadas durante el Terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980 en la Argentina son de algún modo equiparables con los actos de violencia de las organizaciones guerrilleras, como Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo, tanto durante gobiernos democráticamente electos (1973-1976) como durante la propia dictadura cívico-militar (1976-1983).



“Finalmente la teoría de los dos demonios niega que los itinerarios de la dictadura militar permanezcan inconclusos. La reflexión sobre la dictadura gira alrededor de su posible retorno y de la necesidad de generar los mecanismos idóneos que acoten esa posibilidad: la apuesta fuerte a la consolidación del sistema institucional., la práctica activa de la memoria, una sana pedagogía que disponga a las nuevas generaciones a la posición del “nunca más”. De este modo, el problema se reduce a una cuestión de “educación cívica”. Tal fue la estrategia del radicalismo. El horror se congelaba y se transformaba en puro pasado. Solo se trataba de garantizar su irrepetibilidad, ignorando una forma de dominio que sólo difiere por sus atributos externos y formales.”




“Finalmente la teoría de los dos demonios niega que los itinerarios de la dictadura militar permanezcan inconclusos. La reflexión sobre la dictadura gira alrededor de su posible retorno y de la necesidad de generar los mecanismos idóneos que acoten esa posibilidad: la apuesta fuerte a la consolidación del sistema institucional., la práctica activa de la memoria, una sana pedagogía que disponga a las nuevas generaciones a la posición del “nunca más”. De este modo, el problema se reduce a una cuestión de “educación cívica”. Tal fue la estrategia del radicalismo. El horror se congelaba y se transformaba en puro pasado. Solo se trataba de garantizar su irrepetibilidad, ignorando una forma de dominio que sólo difiere por sus atributos externos y formales.”
