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Killer serial: el carnicero de Rostov

Offtopic9/16/2010


Serial Killer el carnicero de Rostov




El 22 de diciembre de 1978, Lena Zakotova, de 9 años, caminaba por una calle en la ciudad de Rostov, Rusia, cuando fue abordada por un hombre gentil, Andrei Chikatilo (42), quien la convenció para que fuera con él a una pequeña cabaña. Al llegar al lugar le arrancó la ropa con tal violencia que la hirió. La sangre de la niña le provocó una erección inmediata. Totalmente enajenado Chikatilo comenzó a apuñalarla en el estómago, hasta que logró la eyaculación. Eso marcó el vínculo fatal entre sangre y sexo que sellaría el destino de 53 niños.

¿Quién era Andrei Chikatilo?

El más cruel asesino serial ruso, en realidad había nacido en una pequeña aldea de Ucrania el 16 de octubre de 1936, época en que morían millones de personas por efecto de la hambruna y cuyos cadáveres se amontonaban en las calles y campos. Se crió junto a su hermana y su madre. Ella les contaba que al primogénito, Stepan, lo habían robado otros habitantes de la aldea y se lo habían comido. Si bien esto nunca se comprobó, en la década del 30 el régimen stalinista sometió al pueblo ucraniano a padecimientos sin límites, que llevaron a los pobladores, en muchos casos, al canibalismo.

Chikatilo sirvió en el ejército y luego se dedicó a los estudios de lengua y literatura rusa, ingeniería y marxismo-leninismo. En 1971 se graduó de maestro. Tenía 35 años y comenzaba a sentir una creciente atracción por las menores de doce años. Se escondía en los dormitorios para verlas cuando se cambiaban, mientras practicaba el onanismo. Con el tiempo, sus actitudes de acoso con las niñas, le costó su empleo.

Chikatilo tenía serias disfunciones sexuales (podía eyacular aunque no tenía erección), pero a pesar de su problema, pudo encontrar una esposa. Y logró dejarla embarazada y tener dos hijos. Era un marido de carácter estable y muy trabajador; nunca levantaba la voz ante sus hijos y era un respetado miembro del Partido Comunista que se mantenía al corriente de la actualidad. Pero el sexo, su gran problema, se transformó en una fijación que lo llevó a cruzar todos los límites.

La segunda víctima

Pasaron tres años hasta que Chikatilo asesinara por segunda vez. El 3 de septiembre de 1981 contrató los servicios de una pequeña prostituta llamada Larisa Tkachenko, de sólo 17 años. La llevó a un bosque e intentó tener sexo con ella, pero al fracasar, la joven se rió. Enfurecido, la estranguló y eyaculó sobre el cadáver, mordisqueó su garganta, le corto los pezones y se los comió.

“El Carnicero de Rostov”, asesinó a otras tres personas ese año. Entre ellas se encontraba su primera víctima masculina, Oleg Podzhivaev, de 9 años. El cuerpo no se encontró pero Chikatilo afirmó ser el responsable de su desaparición y muerte, y que le había arrancado los genitales. Luego vendrían otros varoncitos, a los que en general les hacía lo mismo, aún vivos, aunque inconscientes, según sus dichos.

Las víctimas siempre fueron halladas en los bosques, con indicios de gran violencia y sadismo. En reiteradas ocasiones les faltaban miembros. A la mayoría de los niños, niñas y adolescentes los ubicaba en la calle y en las estaciones de trenes. Muchos de ellos se habían escapado de su casa y otros tenían algún retardo mental que los hacía vulnerables al accionar del “monstruo”, como también lo catalogó la prensa de la época. Las autoridades recién se involucraron en el tema cuando ya eran seis los muertos.


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