Hay pequeñas cosas que tienen el don de alterar (un poco bastante) nuestra mente: básicamente, nos generan MUCHA ansiedad.
Pensamos... «¡¿Por qué pasa esto?! ¡¿Por qué es tan lento?!»
Para reírnos un poco de nuestra falta de paciencia, recopilamos 8 situaciones cotidianas que nos generan mucha ansiedad.
1. La espera en el cajero automático
¿Por qué siempre estoy atrás de alguien que tarda años (en realidad son minutos) en el cajero? ¡No es tan difícil: ponés la tarjeta, marcás extracciones, el monto, tu dni y listo!
Obviamente nosotros somos los únicos rápidos en el cajero, fuera de discusión.
2. Que tarden en pasarse archivos de una carpeta a otra
Qué buena idea es la de ordenar cada tanto nuestros archivos que tenemos desparramados en la computadora, pero qué momento desesperante cuando una carpeta tarda y tarda solo por pegarla en otra carpeta ¡¿Tanto vas a tardar?!
3. Que la fila de al lado avance más rápido
Al momento de comprar cosas en el supermercado, no es arbitrario en qué fila nos ponemos para finalmente pagar. Aunque la decisión nos tome solo segundos, en nuestra cabeza hacemos una compleja cuenta matemática para ubicarnos estratégicamente en la fila que creemos que va a avanzar más rápido.
La ansiedad aparece cuando ves que la fila de al lado -justo la que descartaste con completa convicción- avanza mucho más rápido que la tuya.
4. La gente que se queda adelante en el bondi
Me subo al bondi y veo que está lleno. LPM. Pero... esperá 1 minuto, en el fondo hay menos gente. ¿Llegar al fondo? Misión imposible por TODAS las personas que se quedaron paradas delante de todo. ¡¿Acaso la gente no sabe viajar en colectivo?!
5. El «escribiendo...» de WhatsApp
Nuestro fiel compañero del día a día a veces nos muestra cosas que no queremos ver. ¿Por qué tarda tanto en respoder? Recién marcaba escribiendo… ¡¡y no me llegó nada!! ¿Tanto vas a tardar?
Muchos mortales nos podrán tildar de impacientes, pero nosotros -los ansiosos- sabemos de qué se trata. Muchachos, a ver si se empiezan a mover y dejan atrás esa parsimonia y su forma de ser tan pero TAN extremadamente lenta.
Pensamos... «¡¿Por qué pasa esto?! ¡¿Por qué es tan lento?!»
Para reírnos un poco de nuestra falta de paciencia, recopilamos 8 situaciones cotidianas que nos generan mucha ansiedad.
1. La espera en el cajero automático
¿Por qué siempre estoy atrás de alguien que tarda años (en realidad son minutos) en el cajero? ¡No es tan difícil: ponés la tarjeta, marcás extracciones, el monto, tu dni y listo!
Obviamente nosotros somos los únicos rápidos en el cajero, fuera de discusión.
2. Que tarden en pasarse archivos de una carpeta a otra
Qué buena idea es la de ordenar cada tanto nuestros archivos que tenemos desparramados en la computadora, pero qué momento desesperante cuando una carpeta tarda y tarda solo por pegarla en otra carpeta ¡¿Tanto vas a tardar?!
3. Que la fila de al lado avance más rápido
Al momento de comprar cosas en el supermercado, no es arbitrario en qué fila nos ponemos para finalmente pagar. Aunque la decisión nos tome solo segundos, en nuestra cabeza hacemos una compleja cuenta matemática para ubicarnos estratégicamente en la fila que creemos que va a avanzar más rápido.
La ansiedad aparece cuando ves que la fila de al lado -justo la que descartaste con completa convicción- avanza mucho más rápido que la tuya.
4. La gente que se queda adelante en el bondi
Me subo al bondi y veo que está lleno. LPM. Pero... esperá 1 minuto, en el fondo hay menos gente. ¿Llegar al fondo? Misión imposible por TODAS las personas que se quedaron paradas delante de todo. ¡¿Acaso la gente no sabe viajar en colectivo?!
5. El «escribiendo...» de WhatsApp
Nuestro fiel compañero del día a día a veces nos muestra cosas que no queremos ver. ¿Por qué tarda tanto en respoder? Recién marcaba escribiendo… ¡¡y no me llegó nada!! ¿Tanto vas a tardar?
Muchos mortales nos podrán tildar de impacientes, pero nosotros -los ansiosos- sabemos de qué se trata. Muchachos, a ver si se empiezan a mover y dejan atrás esa parsimonia y su forma de ser tan pero TAN extremadamente lenta.