

92 FS - Beretta

Beretta (nombre oficial en italiano: Fabbric a D' Armi Pietro Beretta S.p.A.) es un fabricante de armas de fuego italiano. Sus armas son usadas en todo el mundo por civiles, policías y cuerpos militares.
Beretta fabricó rifles y pistolas para el ejército italiano hasta el armisticio de 1943 entre Italia y los aliados. Los alemanes nazis tomaron Beretta y continuaron produciendo armas hasta que en 1945 los alemanes se rindieron en Italia. El último envío de rifles del tipo I partió de Venecia hacia Japón en un "U-boot" (submarino en Alemán), hacia el año 1942.
Fue fundada en 1526 y es una de las empresas armamentísticas en activo más antiguas del mundo.

Esta es la Beretta 92 FS, famosa por su precisión, fiabilidad y su peso ligero. El secreto del peso pluma de la Beretta reside en su armazón. Se hace con una aleación de aluminio de aviación, super resistente pero más ligero que el acero tradicional contribuye a que solo pese 945 gramos al llegar a la báscula.
El armazón básico se fabrica en una factoría próxima a Milán.
Aquí un equipo de robots lo transforma en algo más parecido a un arma de verdad. En pocos minutos esculpen el guardamonte y convierten la forma basta de la pistola en el armazón final.

El siguiente componente clave es el cañón.

Lo malo es que cuando se hace un disparo, el cañón está sometido a una tremenda presión cuando la explosión propulsa la bala hacia adelante a casi 400 metros por segundo.

Esto supone 1400 kilómetros por hora. La solución es hacer el cañón con acero de alta resistencia.

Cada uno nace de un cilindro macizo de medio metro de longitud, ese cilindro hay que vaciarlo pero el acero es muy resistente...

Usan para ello entonces una broca de punta de carbono.

El cañón terminado debe cumplir dos objetivos vitales: Primero tiene que ser perfectamente simétrico, de lo contrario, afectaría a su precisión. Segundo, debe ser extremadamente resistente.

Ambos problemas se resuelven empleando la técnica de martillado en frío. A esta altura, el cañón es demasiado grande, más grueso de lo que debería. En una máquina, 4 martillos giratorios golpean el camión 1600 veces por minuto con una presión de 120 toneladas. Esto comprime el acero aumentando su resitencia y creando el diámetro del calibre final.

Ahora ya tienen un cañón resistente y preciso. Lo siguiente es garantizar la fiabilidad del arma, esta ha sido crucial en el éxito de Beretta.
En un test con 12 pistolas hecho por el ejercito de los Estados Unidos se dispararon 168.000 balas, sin un solo fallo de funcionamiento.

Para conseguir ese nivel de fiabilidad, el montaje final solo se confía a manos humanas y cada pistola se prueba rigurosamente.
Con un cargador estándar la semiautomática 92 FS puede disparar 15 balas antes de recargar.
Al apretar el gatillo la bala sale y al corredera mete otra bala en el cañón.
Para verificar que todas las piezas funcionan como deberían, cada arma se prueban 700 veces antes de salir de la fábrica.

Es un instrumento de precisión del que dependen vidas y cada pistola es sometida a centenares de controles de calidad.

Entre los cuales está el importantísimo teste de balística.

Un calibre electrónico pasa información como temperatura y niveles de vibración a una computadora para su análisis inmediato. Cualquier defecto se identificará al momento.

Esta es la última fase de las pruebas, y el responsable del test no tiene ninguna duda sobre el producto final.
