¿Has escuchado hablar de “El suicidio más hermoso del mundo”? Si lo decimos así, de buenas a primeras, cualquiera diría que estamos locos, pues no se le puede llamar hermoso a algo que haga alusión a quitarse la vida, sin embargo, el primero de mayo de 1947 ocurrió un suceso que “creó” este título.
El suceso:
El caso de una hermosa chica llamada Evelyn McHale, quien el 1º de mayo de 1947, se arrojara del piso Nº 86 del edificio Empire State de Nueva York, el cual era la edificación más representativa de la época, y al que varias personas elegían para quitarse la vida, arrojándose desde sus alturas.
Ese día Evelyn McHale adquirió un boleto para subir al mirador del Empire State y algunos testigos aseguraron que se le vio alegre, así que jamás imaginaron lo que haría minutos después.
Sorpresivamente la joven saltó al vacío, para terminar sobre el techo de una limusina que casualmente se encontraba estacionada frente al majestuoso edificio.
La foto:
Un fotógrafo llamado Robert Wiles logró captar en fotografía el cuerpo que yacía inerte. Dicha foto, publicada luego por la revista “Life” con el título “El Suicidio Más Hermoso”, pasaría a la historia por varias características algo insólitas, como que la chica estaba perfectamente maquillada y peinada, y su cuerpo tendido casi artísticamente sobre el techo de la limusina. En efecto, aunque el techo del automóvil había quedado completamente destrozado, el cuerpo de Evelyn parecía haberse tendido delicadamente sobre él, como posando.
A pesar del terrible impacto, su cuerpo no mostraba herida alguna, ni siquiera un sólo rasguño, y su rostro reflejaba la paz propia de un plácido sueño. Sus pies habían quedado cruzados y su mano izquierda tocaba delicadamente su collar.
Los motivos:
Al parecer Evelyn estaba a punto de casarse. El día anterior se había reunido con el que iba a ser su futuro esposo y el caballero declaró que no encontró nada en ella que mostrara algo fuera de lugar. Después de que se quitara la vida, encontraron una nota escrita por Evelyn que decía:
“No quiero que nadie de mi familia o amigos me vea así. ¿Podrían incinerar mi cuerpo? Les ruego a ustedes y a mi familia que no me hagan ningún funeral o ningún tipo de ceremonia para recordarme. Mi novio me había pedido matrimonio para casarnos en junio, pero no creo que yo pueda ser una buena esposa para nadie. Él estará mucho mejor sin mí. Díganle a mi padre que tengo muchas de las tendencias de mi madre”.
El resultado:
Tal como lo solicitara en su carta, el cuerpo de la joven fue incinerado, pero ella no consiguió ser olvidada, como pidió en su nota. Sino que por el contrario, la fotografía de su cuerpo exánime, sobre el techo destruido de una limusina, pasaría a la historia, como protagonista de una portada de la revista LIFE, con su apariencia hermosa y serena, más dormida que sin vida, como una poderosa y contradictoria imagen de la belleza más trágica.
NO TE VAYAS...
SIN COMENTAR!!!