Un futbolista profesional regresa al pueblo que lo vio crecer para visitar a sus padres, encuentra muchas personas conocidas y muchos recuerdos, este viaje inesperado quizás le cambie la vIda.
-Hola
-Ah, eres tú, justamente estaba tratando de recordar tu nombre.
-Oye pero... ¿a caso tanto tiempo ha pasado?
-¿Cuántos años fueron...3, 4, 5, 10? He perdido la cuenta.
-Oye, no seas tan sarcástica, ven aquí y dame un abrazo, regresé y ésta vez para quedarme.
-Eso espero amigo mío, eso espero, tus padres se han vuelto locos, no paran de hablar de ti y de las mil y un aventuras que les has contado, todos los fines de semana no se pierden tus partidos, mantienen la tele prendida por horas esperando a que empiece, eres su orgullo.
-¿En serio? ¿Y tu me veías? No sé, siento que han pasado siglos desde la última vez que hablamos.
-Es cierto, a pesar de que todas las noches me cuentas que tan aburrido estuvo tu día como una celebridad y cuantas cosas compraste con el dinero que te pagan por jugar, que divertido.
-Oye, ya basta, es verdad que me conocen muchas personas y que tengo la dicha de tener el mejor trabajo del mundo, pero a ver, dime ¿quien fue la que me regalo un par de zapatos de fútbol cuando acababa de romper los míos y los necesitaba para el sábado en la noche?
-Aún lo recuerdo, fue lindo verte llorar por haber roto tus zapatos jajajaja.
-Oye, estaba a punto de debutar y se despegó toda la suela, mi madre trato de componerlos pero ni el mejor zapatero del mundo hubiera podido, mi papá estaba llegando de trabajar, como siempre, sin un peso en la bolsa, yo podía notar en su cara la desesperación al verme llorar y no poder comprarme unos nuevos.
-Tu siempre has sido un llorón, no aguantas nada, tuve que tomar prestado un poco de la cartera de mi padre, lo sé, sé que soy rica y en realidad tus zapatos costaban menos que mi desayuno pero era una niña, no sabía cuanto costaba así que tome su cartera y tus zapatos rotos y me fui a comprarte unos nuevos.
-Eres una tonta, no tenías porque hacerlo, tuve que salirme de mi casa y subirme a un árbol a llorar porque mis sueños estaban rotos, aún más que mis zapatos.
-¿Estás loco? Ver a mi mejor amigo llorar porque sus sueño estaban rotos, era el peor castigo para una buena amiga.
-Fuiste a verme a mi casa y yo no estaba, pero tú ya sabias donde estaría, en el árbol donde solíamos ir a jugar, y ahí estaba, llorando porque aún no podía creer lo que estaba pasando.
Si quieres seguir leyendo la historia entra aquí https://www.wattpad.com/423538780-estar%C3%A9-listo-cuando-t%C3%BA-lo-est%C3%A9s-he-vuelto
-Hola
-Ah, eres tú, justamente estaba tratando de recordar tu nombre.
-Oye pero... ¿a caso tanto tiempo ha pasado?
-¿Cuántos años fueron...3, 4, 5, 10? He perdido la cuenta.
-Oye, no seas tan sarcástica, ven aquí y dame un abrazo, regresé y ésta vez para quedarme.
-Eso espero amigo mío, eso espero, tus padres se han vuelto locos, no paran de hablar de ti y de las mil y un aventuras que les has contado, todos los fines de semana no se pierden tus partidos, mantienen la tele prendida por horas esperando a que empiece, eres su orgullo.
-¿En serio? ¿Y tu me veías? No sé, siento que han pasado siglos desde la última vez que hablamos.
-Es cierto, a pesar de que todas las noches me cuentas que tan aburrido estuvo tu día como una celebridad y cuantas cosas compraste con el dinero que te pagan por jugar, que divertido.
-Oye, ya basta, es verdad que me conocen muchas personas y que tengo la dicha de tener el mejor trabajo del mundo, pero a ver, dime ¿quien fue la que me regalo un par de zapatos de fútbol cuando acababa de romper los míos y los necesitaba para el sábado en la noche?
-Aún lo recuerdo, fue lindo verte llorar por haber roto tus zapatos jajajaja.
-Oye, estaba a punto de debutar y se despegó toda la suela, mi madre trato de componerlos pero ni el mejor zapatero del mundo hubiera podido, mi papá estaba llegando de trabajar, como siempre, sin un peso en la bolsa, yo podía notar en su cara la desesperación al verme llorar y no poder comprarme unos nuevos.
-Tu siempre has sido un llorón, no aguantas nada, tuve que tomar prestado un poco de la cartera de mi padre, lo sé, sé que soy rica y en realidad tus zapatos costaban menos que mi desayuno pero era una niña, no sabía cuanto costaba así que tome su cartera y tus zapatos rotos y me fui a comprarte unos nuevos.
-Eres una tonta, no tenías porque hacerlo, tuve que salirme de mi casa y subirme a un árbol a llorar porque mis sueños estaban rotos, aún más que mis zapatos.
-¿Estás loco? Ver a mi mejor amigo llorar porque sus sueño estaban rotos, era el peor castigo para una buena amiga.
-Fuiste a verme a mi casa y yo no estaba, pero tú ya sabias donde estaría, en el árbol donde solíamos ir a jugar, y ahí estaba, llorando porque aún no podía creer lo que estaba pasando.
Si quieres seguir leyendo la historia entra aquí https://www.wattpad.com/423538780-estar%C3%A9-listo-cuando-t%C3%BA-lo-est%C3%A9s-he-vuelto