Varios adultos mayores en los Estados Unidos decidieron adoptar un tipo de vida que revolucionó el mercado inmobiliario local. Se trata de pequeñas unidades habitacionales de 30 metros cuadrados que se pueden adosar a su vehículo y rodar libremente por todo el país.
Así como lo oyes, estos viejitos se resistieron a la idea de ser internados por sus familiares en un ancianato, vendieron todas sus propiedades y compraron una de las casas que una compañía americana empezó a fabricar especialmente para esta sección del mercado.
Las casas están equipadas con todo lo que una pareja mayor pueda necesitar. Tienen un baño, una litera, cocina, electricidad, internet e incluso un pequeño living para recibir visitas. Es la mejor manera de evadir la ambición de familiares esperando heredar.