Todo ocurrió en verano del año 2002 en la localidad de Mason, Michigan, donde un pequeño grupo de amigos organizaba lan-parties de juegos como Counter-Strike, Comand and Conquer y Battlefield. Un día mientras ordenaban e instalaban sus cosas, dentro de esos momentos de idiotez de la juventud vieron el tubo gigante en el techo y pensaron "podríamos colgar a alguien de ahí con cinta adhesiva".
Lo que se ve en la imagen es el segundo intento de poner al sujeto, Drew, suspendido en el aire. Tuvieron que bajarlo cortando las cintas en el primer intento. Luego decidieron ponerlo sobre almohadas y repetir el proceso, esta vez con éxito. Lo más divertido de todo es que cuentan que después del arranque de locura sin sentido de colgar a su amigo al techo con cinta, recién ahí se les ocurrió la idea de montar unas mesas para que pueda alcanzar su computador y que pudiera jugar.