
Chalecos Antibalas
Un chaleco antibalas es una prenda protectora que absorbe el impacto de balas disparadas al torso y esquirlas provenientes de explosiones. Los chalecos están hechos de varias capas de fibras laminadas o de tejido sintético y protegen a la persona que lo usa de proyectiles disparados por armas de fuego y de la metralla de algunos artefactos explosivos como granadas de mano. Cuando se le agregan placas metálicas o cerámicas a un chaleco antibalas, este también puede proteger al usuario de proyectiles disparados por un fusil. En combinación con piezas metálicas o capas de tejidos sumamente densos, el chaleco antibalas ofrece al usuario cierta protección ante un ataque con cuchillo. Protegen hasta cierto punto, pero no son impenetrables debido a la gran variedad de calibres de las armas de fuego. Los chalecos antibalas son utilizados comúnmente por la policía, guardias de seguridad privada y civiles, mientras que los chalecos con componentes reforzados son llevados en combate por soldados de varias naciones, así como las unidades especiales de policía.
Una armadura moderna puede combinar un chaleco antibalas con otras prendas protectoras, como un casco. Los chalecos antibalas para policías y soldados también pueden incluir protecciones inguinales, hombreras, cuello y defensas laterales.
Para un militar un chaleco antibalas puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, fíjate con los materiales más modernos y con sabiduría científica.
Melbourne Australia sede de ADA a una empresa australiana de material de defensa. Aquí fabrican protección personal antibalas durante más de 10 años equipar a las tropas nacionales y a Soldados del Reino Unido y Asia.
Fabricar ropa antibalas para el campo de batalla requiere hacer malabares, máxima protección con el mínimo peso.
La solución son capaz de un plástico que absorbe la energía, realce cerámico y kevlar.
Hay que encontrar los materiales que funcionen correctamente contra algo como una bala que vuela 800 metros por segundo, la bala destrozará del material cerámico pero si la cerámica es buena convertir a la bala era un desperdicio. Se trata de que la energía se queden el material absorbente que se encuentra detrás de la cerámica.
Estos chalecos tienen 3 capas kevlar, ceramica y una almohadilla absorbedora de energía hecha de plástico polietileno.
La capa más resistente es la cerámica cómo se usa un material cerámico diseñado en la misma fábrica, aparte un material como el carburo de boro.
El carburo de Boro es casi tan duro como el diamante, bueno para frenar balas pero difícil de trabajar.
En la fábrica lo reducen a un pollo fino, lo moldean en baldosas y lo calientan a 2300 grados.
Esta temperatura está justo por debajo del punto de fusión del carburo y causa un extraño cambio molecular. Se forman vínculos entre las partículas de modo que el carburo de Boro adopta una estructura cristalina regular.
El resultado es una baldosa súper resistente, una vez la baldosa de carburo de Boro esta durísima Pero lo malo es que es quebradiza.
La solución es pegarla a una capa de un milímetro de grosor de kevlar, el kevlar evitará que la baldosa se rompa tras un impacto y así estará protegida impacto tras impacto.
2 minutos en una máquina de vacío eliminaran las partículas de aire y se obtendrá un mejor sellado entre capas.
Después 3 horas en el horno caliente para que seque la cola. Y ahora ya está súper resistente y no se romperá, uno puede salvar la vida de un soldado hora de poner la capa absorbente de energía.
Debe tener al menos 10 mm de grosor para absorber el impacto de una bala, debe ser lo bastante ligera para llevarla encima la solución es un polietileno de peso molecular Ultra alto.
Esto almohadilla blanca es tan ligera que flotaria en el agua. La cerámica sólo funciona si la capa absorbente de energía la está respaldando.
La baldosa envuelta en kevlar se coloca en una bolsa junto al polietileno y los tres materiales se unen al vacío, entran en un horno de alta presión bajo la atenta mirada de un operario.
Se controla la presión qué subirá hasta los 95 y 100 kilopascales y permanecer ahí hasta que suba a la temperatura deseada.
Cada plancha es examinada a través de rayos x en busca de defecto resultar letales en el campo de batalla, cualquier tipo de daño que haya podido sufrir la cerámica durante su fabricación Cómo se buscan grietas.
La máquina tiene una resolución que puede detectar defecto de 85 micras.
Por último una década 80 chalecos es sometido a la prueba en el campo de tiro. Para que para que los resultados de las pruebas sean precisos los expertos en balística necesitan conocer la velocidad a la que viaja La bala, y esos vuelve con un cronógrafo de alta tecnología.
El cronógrafo captura la velocidad del proyectil que pasa a través del pasillo.
El proyectil rompe Los Rayos de Luz que se dirigen a estos tres sensores, tiempo que la bala tarda en pasar por delante de estos huecos medido con extrema precisión para ver su velocidad.
Para asegurarse de que el chaleco pueda recibir el impacto de una bala de un francotirador a casi 3000 kilo aurora aquí los proyectiles se suelen disparar más rápidos de lo que lo hace un arma normal un arma especial hecha con acero de alta resistencia puede disparar balas a velocidades querían explotar el cañón de un rifle más de 4000 kilos. Si el chaleco resiste eso es que está listo para el servicio.
Lo que se busca es en primer lugar que no haya penetración del proyectil atrás del chaleco.
