Las fallas en la realidad son episodios que no se pueden explicar desde la lógica de la persona que los vive. Son experiencias que tuercen el tiempo, la realidad y hasta las leyes físicas, sugiriendo que algo salió mal en el algoritmo que procesa la realidad o en nuestro cerebro. Aca les traigo una seguda parte con mas relatos extraídos de un hilo en Reddit.
Cumpleaños sorpresa
En mi cumpleaños 12 o 13, mis padres planeaban una fiesta sorpresa mientras yo veía la televisión en su recamara (era una televisión a color antigua de esas que no tenían control remoto y que integraban un disco que había que girar para pasar entre los canales). Mamá estaba al teléfono hablando con mi tía (que la ayudaba con la fiesta).
En determinado momento, el programa que estaba viendo salió del aire y quedó la estática con el típico granulado gris que aparece cuando la señal se va. Sin embargo, empezó a escucharse audio en la televisión, era la conversación entre mi madre y su hermana (era un teléfono fijo cableado, sin antena). Las dos platicaban sobre los preparativos de mi fiesta. Yo empecé a gritar de felicidad por la noticia de la fiesta y mis padres fueron hasta la habitación para comprobar que la conversación realmente se estaba escuchando en la televisión.
La muerte que nunca sucedió
Estaba en casa leyendo un libro cuando mi padre se apareció en la sala diciendo que saldría para platicar con mi tía sobre la muerte de mi abuelo que había fallecido en el hospital, que aún estaban planeando la forma en que se lo comunicarían a mi abuela. Después de ese día nadie más habló sobre el incidente.
Algunos días después la abuela vino a casa, y después que se fue les dije a mis padres que se podría haber quedado más tiempo con nosotros, pero mamá me respondió que no podía estar mucho tiempo fuera pues tenía que hacerse cargo del abuelo. Cuando pregunté por lo que había pasado unos días antes, nadie supo explicarme.
Algunos días después, en mi cumpleaños, fuimos a casa de la abuela y adivinen: allí estaba mi abuelo aún con vida.
El perro de la vecina
Cierta vez fui a provincia a visitar a mi abuela y jugué con un perro extremadamente dócil que se comportaba como si me conociera. Le pregunté a mi prima de quién era aquel perro y me dijo que pertenecía a una niña que era vecina en el barrio.
Después de algunos meses regresé al mismo lugar con las mismas personas y pregunté sobre el perro. Nadie recordaba al perro del que yo hablaba, y me dijeron que aquella niña vecina de mi abuela nunca había tenido un perro. Hasta el día de hoy no sé lo que pasó. Era un perro grande parecido a un pastor alemán que se llamaba Mio. Pero para mis otros familiares, incluso la prima a quien pregunté, ese perro nunca existió.
El mismo día dos veces
Soy operadora en una empresa de telemarketing y recuerdo un día en que fui a trabajar como de costumbre, era viernes y estaba ansiosa por irme a descansar. Recuerdo perfectamente a todos los clientes con los que hablé ese día, pero el viaje de vuelta a casa no es más que un flash en mi memoria. No recuerdo haber dejado mi lugar de trabajo, solo recuerdo haber llegado a casa e irme a dormir.
Desperté con mi madre diciéndome que se me hacía tarde para ir a trabajar, quedé confundida creí que me había dormido todo el día y estaba convencida de que era sábado. Sin embargo, cuando miré el celular ahí mismo indicaba que era viernes a las 6:00 de la mañana. Y quedé más confundida aun cuando le pregunté a mi madre y me confirmó que era viernes. No sé si soñé o tuve una premonición, pero fue como si hubiera vivido el mismo día dos veces.
El mismo sueño
Hace algunos días fui a casa de mi novio y tenía la visita de unos amigos, había un chico (muy lindo) que me miró toda la noche. Después de regresar a casa fui a dormir, ya eran casi las cuatro de la mañana, pero desperté llorando al poco tiempo pues había soñado que mi novio me había traicionado en una “fiesta” como la que habíamos hecho.
Quedé bastante decaída pues el sueño pareció muy real, entonces le mandé un mensaje a él: “tuve un sueño muy malo, estoy llorando bastante”, pero no entré en detalles. En la mañana desperté con un mensaje de mi novio: “buen día, tuve un sueño muy malo también. Soñé que tuvimos una reunión como la de ayer aquí en mi casa y me traicionabas”.
Me quedé extrañada y le llamé, le conté mi sueño, y de broma le pregunté si al menos el chico estaba guapo, me dijo que era el mismo que había estado en su casa el día anterior, pero antes de decir quién era yo pensé “el rubio de ojos claros”. Precisamente era él, y aun estoy confundida sobre todo esto, es demasiada coincidencia.
Volviendo en el tiempo
Mi madre solía planchar ropa hasta muy tarde y aquel día tenía bastante para planchar, así que decidí quedarme despierta para hacerle compañía. Ella planchaba la ropa mientras yo jugaba con el celular. Ya pasaban las dos de la mañana, mi celular estaba con el 5% de batería y lo dejé en el sofá antes de que se apagara.
Mi madre miró al reloj, ya eran las 2:40 y me dijo “oye, ya van a dar las tres de la mañana. La hora de la muerte”. Ella también ha escuchado esa historia de que las tres de la mañana es la hora de los espíritus. Seguí sentada en el sofá conversando mientras ella planchaba la ropa, hasta que decidió ver el reloj de nuevo, y cuando vio eran las 2:40 de la madrugada otra vez. Se quedó con cara de “¿Qué brujería es esta?”, me levanté y fui a ver los otros relojes de la casa. Todos marcaban las 2:40. Tomé mi celular que había quedado en el sofá y la batería estaba al 5%. Nos asustamos mucho aquella noche.
Hay otra como yo viviendo en este mundo
Hace como cuatro meses me dirigí a una tienda departamental para hacer algunas compras. Cuando entré a la tienda para comprar un vestido, inmediatamente una de las encargadas se acercó corriendo hasta mí y preguntó: “¿Finalmente se decidió por el pantalón?”. Extrañada, le pregunté de qué pantalón hablaba. Me dijo que me había atendido hacía 40 minutos, que me había vendido un vestido, un cinturón y fundas para almohada, que además me había gustado mucho un pantalón, pero me quedé sin efectivo y decidí dejarlo para la próxima.
Le dije a la encargada que no había sido yo, pues había llegado a la tienda hacía apenas 15 minutos, pero ella me insistió, me dijo que estaba segura. Entonces le mostré el ticket del estacionamiento, donde confirmaba que había ingresado hacia tan solo 15 minutos a la tienda. La mujer se puso pálida y me llevó hasta la caja, donde otra vendedora confirmó que YO había estado en la tienda, incluso estaba procesando mis compras, pues habría mandado a envolver para regalo un vestido. Esta vez fui yo la que se puso pálida, y es que fui a esa tienda precisamente a comprar un vestido para mamá, pues ese día era su cumpleaños.
Sin poder creerlo le pedí a la primera vendedora que me mostrara el pantalón, y me llevé una sorpresa cuando lo vi, pues tengo uno exactamente igual, con el mismo diseño, del mismo color y talla. Salí de aquella tienda sin comprar nada. Hasta el día de hoy no puedo explicarme lo que sucedió. ¿Acaso tengo un doble, una hermana gemela, fue un caso de universo paralelo o, lo más probable, se trató de una falla en la Matrix?
Corrección en la Matrix
Un amigo y yo fuimos a un restaurante de comida china, él ordenó pollo General Tso y yo Lo Mein de camarón. Cuando nos sentamos, sacamos las cajas y las colocamos sobre una mesa a apenas unos centímetros de distancia. Mi amigo abre su caja y vemos una orden de Lo Mein de camarón. Claramente vimos los fideos, el camarón y arroz frito. Cierra la caja y entonces yo abro la otra, y ahí también hay otra orden de Lo Mein: los fideos, el camarón y arroz frito.
“Oh”, pensé. “Quizá mezclaron la orden”. Estaba a punto de decir esto cuando mi amigo dice en voz alta “creo que confundieron la orden y nos dieron lo mismo a los dos”… cuando abre la primera caja otra vez, allí dentro hay una orden de pollo General Tso: pollo cocido, arroz blanco y huevo enrollado. Se quedó inmóvil y me volteó a ver… mi primera reacción también fue regresar a verlo… nos sentamos y nos quedamos en silencio.
Nos llevó más de cinco minutos salir de la impresión. No tengo la menor idea de lo que pasó ese día.
Sueño de otra vida
No es nada espeluznante, pero fue algo tan vívido que todavía me hace pensar, incluso años después de que me sucedió. Tuve un sueño (subjetivamente) largo, era un sueño donde yo era un vendedor de pescado. Recuerdo haberme levantado por la madrugada, vestirme, hacer toda una rutina de aseo, ir a tomar té, salir a los muelles, comprar pescado, cargarlos en una camioneta e ir a comprar barras de hielo, regatear el precio del hielo, comprar algo de pescado menos fresco mientras estaba ahí e ir hasta mi puesto de mercado donde pasé todo el día. Fue algo tan real. Hablé con mis amigos, fumé unos cigarrillos muy desagradables, regateé con los clientes, almorcé, tomé té y simplemente viví mi rutina diaria. Cuando terminó el día limpié, conté el dinero, pagué el alquiler del local, fui a casa, cociné algunos de los peces que no vendí, freí algunas verduras y arroz que había cambiado por mi producto. Bebí más té, me relajé un poco, luego me di un baño caliente, envolví y fumé más tabaco y después me fui a la cama.
A la mañana siguiente, desperté como nuevo, listo para ir otra vez a trabajar a los muelles y comprar pescado fresco… excepto que estaba en mi casa, con mi esposa, con mi camioneta estacionada afuera y era sábado, no había que trabajar. Mi esposa y yo estábamos listos para ir a esquiar a Oregon y el vehículo estaba completamente cargado con el equipaje. Algo muy raro…
En el sueño era soltero. Y fumaba (nunca lo he hecho). Durante todo ese largo sueño hablé un mandarín muy fluido. Con una fluidez que solo puede alcanzar alguien que ha hablado ese idioma durante toda su vida. Además, tenía la apariencia de un chino promedio.
Pero soy un sujeto grande, peludo y blanco, tengo algo de fluidez con el inglés y hablo algo de ruso, pero no sé nada de mandarín. Simplemente fue algo raro. Jamás he trabajado en un mercado como vendedor de pescado.
Me pregunto quién era yo y qué fue todo eso.
Así no funciona la física
Tuve un accidente de motocicleta hace como seis años. Iba por la Carretera Federal 45 y una mujer, que no me vio, giró hacia la izquierda frente a mí. Quizá fueron unos cuantos milisegundos pero recuerdo haber ponderado mis opciones y pensar si intentaba pasar por encima del auto o por debajo derrapando la motocicleta en el pavimento.
Puse la moto en el suelo tan pronto como reaccioné. Fui directamente bajo el automóvil, en una línea diagonal. Me deslicé por el pavimento sin casco, pantalones vaqueros ni chamarra, lo único que llevaba era una sudadera barata de Walmart. En esas condiciones de arrastré por unos 25 metros (no estoy seguro de la distancia exacta, pero fue un camino bastante largo) sobre el pavimento, al detenerme me puse de pie y lo único malo que noté fue un pequeño agujero del tamaño de una moneda de diez centavos en la manga de la sudadera. No había ni un solo rasguño en mi cuerpo.
Recuerdo mirar aquel agujero en la ropa, después mi motocicleta hecha pedazos, y a alguien gritando en mi cabeza “LA FÍSICA NO FUNCIONA DE ESA FORMA”.
Escape temporal
Me pasó algo muy extraño en 1993. En esa época trabajaba en la Universidad, primero tomaba un autobús, después un tren y finalmente el transporte del trabajo me llevaba hasta el campus todos los días.
Me encontraba con el mismo conductor de la Universidad todos los días y siempre hablábamos de las cosas que habíamos hecho esa semana. Cuando me bajaba del autobús revisaba el reloj que colgaba del techo justo del otro lado de las puertas de entrada: siempre a las 9:05. Después hacia un camino de unos dos minutos por las oficinas de personal, el sindicato de estudiantes y la cafetería hasta que llegaba a la biblioteca.
Sin embargo, una mañana llegué a trabajar a la misma hora, pero el otro encargado de la biblioteca ya la había abierto. Se me quedó viendo muy extrañado, y me preguntó qué me había pasado. No sabía de qué diablos hablaba, y le respondí “nada, ¿por qué?”. “Porque nunca has llegado tarde, y ya son las 10:07”.
En algún punto entre el reloj de la entrada y ese recorrido de dos minutos entre cientos de estudiantes que no vieron nada, perdí una hora de mi vida. Siempre bromeo con que fueron extraterrestres, pero no sé qué diablos pasó.
El Baño
Hace algún tiempo, mientras esperaba que mis padres llegaran a casa, terminé durmiendo en su habitación. Tengo la certeza de haber mirado el reloj, eran las 22:16 cuando apagué la consola de videojuegos. Desperté dentro del baño, con la regadera abierta y completamente vestido. Cuando salí de allí me sequé y me puse ropa nueva, el reloj marcaba exactamente las 21:30.
Desayuno en familia
Es un caso no muy reciente (sucedió hace aproximadamente 3 años) fue una de las situaciones que más me han dado dolor de cabeza. Recuerdo que era un periodo vacacional y nuestra familia (integrada por 4 personas) estaba en casa. A las 7:30 de la mañana mi madre abrió la puerta de la habitación y preguntó a mi hermana y a mí si queríamos leche caliente para el desayuno. Todavía sentados en la cama, los dos respondimos que sí. Mi madre nos dijo que saldría a comprar el pan y que nos llamaría cuando el desayuno estuviera servido. Desperté aproximadamente a las 10 de la mañana con mi madre gritando y preguntando quién había dejado la estufa encendida. Le expliqué que ella misma había ido a preguntar si queríamos leche caliente, y mi hermana confirmó el hecho. Pero mi madre lo negó todo, nos dijo que no había despertado hasta ese momento debido al olor a quemado. Mi padre confirmó que no había salido de la cama hasta ese instante.
La criatura del ático
En estos días sucedió algo tenebroso con mi hermana y conmigo. Desde que tengo memoria experimento pesadillas con uno de los áticos que hay en casa, siempre sueño que hay algo escondido o dormido en ese lugar. La semana pasada soñé que me encontraba adentro del ático cuando aparecieron unas criaturas extrañas con ojos brillantes. No recuerdo todo lo que sucedió en el sueño, sé que fue algo malo y me sentí agradecido porque se tratara de una pesadilla más. Ese mismo día estaba perdiendo el tiempo en la computadora cuando mi hermana me dijo que había tenido una pesadilla con el ático. Me asusté y le pregunté cómo había sido su sueño. Me dijo que había soñado que estaba allí dentro y que había una criatura extraña que caminaba hacia atrás, y que la había mordido en la cintura, en ese instante se despertó con un dolor extraño en la cintura. Le conté lo que había soñado aquella misma noche con el mismo ático y se sorprendió, también le dije que toda la vida he soñado con el ático y me dijo que a ella le pasaba lo mismo, que siempre había sentido que existía algo dormido allí. ¿Habrá despertado finalmente?
El tiempo se detuvo
Anoche me estaba haciendo unas nebulizaciones en la habitación con mi padre y mi madre. Sin motivo aparente, mis padres se quedaron como unas estatuas, no se convirtieron en piedra, pero se quedaron congelados, detenidos en el tiempo. Lo único que podía escuchar era la máquina de nebulización que continuaba haciendo su trabajo. Entré en un estado de confusión y terror, miré a mi padre y después a mi madre pidiéndoles mentalmente que dejarán de bromear pues me estaban asustando, pero solicitarlo en mi mente resultó inútil. No sé cuánto tiempo duró aquello, para mí fue una eternidad muy incómoda. Parecía que yo era la única que no había sido afectada por aquella situación. Afortunadamente regresaron a la normalidad y empezaron a moverse como personas normales, como si nada hubiera pasado.
El espejo
Voy a contar algo que me sucedió cuando era muy pequeña. Cierta vez no tenía nada que hacer así que decidí mirar directamente al espejo para ver si sucedía algo. Tras algunos segundos empecé a preguntarme si aquello que estaba viendo era real, si yo no era el fruto de la imaginación de alguien, que en realidad no existía y esa clase de cosas. Después de esto empecé a sentir una extraña sensación, la vista se me nubló y no podía sentir nada. Era como si no estuviera ahí, tocaba mi rostro y no lo sentía. Parecía que había salido de mi cuerpo y ahora me estaba viendo, mirando al espejo, y que algo me había controlado. Me asusté mucho pero logré salir de ese estado y jamás lo volví a intentar. Mi abuelo, que estaba cerca de mí, me dijo que me quedé aproximadamente una hora viendo al espejo, sin moverme, aunque para mí parecieron unos pocos segundos. Nunca más lo volví a intentar, pero tengo curiosidad por saber a dónde va todo esto. Hasta hoy me sigo preguntando si realmente existo o simplemente soy una ilusión.
Falso despertar
Tengo serios problemas con los sueños. Durante un tiempo me volví adicto a los sueños lúcidos y en una época los tenía a diario. Cierta ocasión ya había tomado conciencia del sueño, pero todo sucedió de una forma tan real que me convencí de que lo era. El paso del tiempo, los acontecimientos, todo era muy convincente. Creo que en el sueño pasaron aproximadamente 5 años. Pero todo era muy real. Cuando desperté todo era muy raro y pasó un tiempo antes que pudiera acostumbrarme.
Y en otra ocasión tuve 5 capas de sueño. Cada una más extraña que la anterior. Lo raro es que en todas yo sabía que estaba soñando, pero siempre que hacía algo para despertar, solamente despertaba en otro sueño. Fue tan angustiante que cuando realmente desperté, me pasé el día entero intentando convencerme de que estaba en la realidad.
Les paso algo parecido alguna vez?
LINK DE LA PRIMERA PARTE:
Eso fue todo por ahora, gracias por visitar el post!!!
Cumpleaños sorpresa
En mi cumpleaños 12 o 13, mis padres planeaban una fiesta sorpresa mientras yo veía la televisión en su recamara (era una televisión a color antigua de esas que no tenían control remoto y que integraban un disco que había que girar para pasar entre los canales). Mamá estaba al teléfono hablando con mi tía (que la ayudaba con la fiesta).
En determinado momento, el programa que estaba viendo salió del aire y quedó la estática con el típico granulado gris que aparece cuando la señal se va. Sin embargo, empezó a escucharse audio en la televisión, era la conversación entre mi madre y su hermana (era un teléfono fijo cableado, sin antena). Las dos platicaban sobre los preparativos de mi fiesta. Yo empecé a gritar de felicidad por la noticia de la fiesta y mis padres fueron hasta la habitación para comprobar que la conversación realmente se estaba escuchando en la televisión.
La muerte que nunca sucedió
Estaba en casa leyendo un libro cuando mi padre se apareció en la sala diciendo que saldría para platicar con mi tía sobre la muerte de mi abuelo que había fallecido en el hospital, que aún estaban planeando la forma en que se lo comunicarían a mi abuela. Después de ese día nadie más habló sobre el incidente.
Algunos días después la abuela vino a casa, y después que se fue les dije a mis padres que se podría haber quedado más tiempo con nosotros, pero mamá me respondió que no podía estar mucho tiempo fuera pues tenía que hacerse cargo del abuelo. Cuando pregunté por lo que había pasado unos días antes, nadie supo explicarme.
Algunos días después, en mi cumpleaños, fuimos a casa de la abuela y adivinen: allí estaba mi abuelo aún con vida.
El perro de la vecina
Cierta vez fui a provincia a visitar a mi abuela y jugué con un perro extremadamente dócil que se comportaba como si me conociera. Le pregunté a mi prima de quién era aquel perro y me dijo que pertenecía a una niña que era vecina en el barrio.
Después de algunos meses regresé al mismo lugar con las mismas personas y pregunté sobre el perro. Nadie recordaba al perro del que yo hablaba, y me dijeron que aquella niña vecina de mi abuela nunca había tenido un perro. Hasta el día de hoy no sé lo que pasó. Era un perro grande parecido a un pastor alemán que se llamaba Mio. Pero para mis otros familiares, incluso la prima a quien pregunté, ese perro nunca existió.
El mismo día dos veces
Soy operadora en una empresa de telemarketing y recuerdo un día en que fui a trabajar como de costumbre, era viernes y estaba ansiosa por irme a descansar. Recuerdo perfectamente a todos los clientes con los que hablé ese día, pero el viaje de vuelta a casa no es más que un flash en mi memoria. No recuerdo haber dejado mi lugar de trabajo, solo recuerdo haber llegado a casa e irme a dormir.
Desperté con mi madre diciéndome que se me hacía tarde para ir a trabajar, quedé confundida creí que me había dormido todo el día y estaba convencida de que era sábado. Sin embargo, cuando miré el celular ahí mismo indicaba que era viernes a las 6:00 de la mañana. Y quedé más confundida aun cuando le pregunté a mi madre y me confirmó que era viernes. No sé si soñé o tuve una premonición, pero fue como si hubiera vivido el mismo día dos veces.
El mismo sueño
Hace algunos días fui a casa de mi novio y tenía la visita de unos amigos, había un chico (muy lindo) que me miró toda la noche. Después de regresar a casa fui a dormir, ya eran casi las cuatro de la mañana, pero desperté llorando al poco tiempo pues había soñado que mi novio me había traicionado en una “fiesta” como la que habíamos hecho.
Quedé bastante decaída pues el sueño pareció muy real, entonces le mandé un mensaje a él: “tuve un sueño muy malo, estoy llorando bastante”, pero no entré en detalles. En la mañana desperté con un mensaje de mi novio: “buen día, tuve un sueño muy malo también. Soñé que tuvimos una reunión como la de ayer aquí en mi casa y me traicionabas”.
Me quedé extrañada y le llamé, le conté mi sueño, y de broma le pregunté si al menos el chico estaba guapo, me dijo que era el mismo que había estado en su casa el día anterior, pero antes de decir quién era yo pensé “el rubio de ojos claros”. Precisamente era él, y aun estoy confundida sobre todo esto, es demasiada coincidencia.
Volviendo en el tiempo
Mi madre solía planchar ropa hasta muy tarde y aquel día tenía bastante para planchar, así que decidí quedarme despierta para hacerle compañía. Ella planchaba la ropa mientras yo jugaba con el celular. Ya pasaban las dos de la mañana, mi celular estaba con el 5% de batería y lo dejé en el sofá antes de que se apagara.
Mi madre miró al reloj, ya eran las 2:40 y me dijo “oye, ya van a dar las tres de la mañana. La hora de la muerte”. Ella también ha escuchado esa historia de que las tres de la mañana es la hora de los espíritus. Seguí sentada en el sofá conversando mientras ella planchaba la ropa, hasta que decidió ver el reloj de nuevo, y cuando vio eran las 2:40 de la madrugada otra vez. Se quedó con cara de “¿Qué brujería es esta?”, me levanté y fui a ver los otros relojes de la casa. Todos marcaban las 2:40. Tomé mi celular que había quedado en el sofá y la batería estaba al 5%. Nos asustamos mucho aquella noche.
Hay otra como yo viviendo en este mundo
Hace como cuatro meses me dirigí a una tienda departamental para hacer algunas compras. Cuando entré a la tienda para comprar un vestido, inmediatamente una de las encargadas se acercó corriendo hasta mí y preguntó: “¿Finalmente se decidió por el pantalón?”. Extrañada, le pregunté de qué pantalón hablaba. Me dijo que me había atendido hacía 40 minutos, que me había vendido un vestido, un cinturón y fundas para almohada, que además me había gustado mucho un pantalón, pero me quedé sin efectivo y decidí dejarlo para la próxima.
Le dije a la encargada que no había sido yo, pues había llegado a la tienda hacía apenas 15 minutos, pero ella me insistió, me dijo que estaba segura. Entonces le mostré el ticket del estacionamiento, donde confirmaba que había ingresado hacia tan solo 15 minutos a la tienda. La mujer se puso pálida y me llevó hasta la caja, donde otra vendedora confirmó que YO había estado en la tienda, incluso estaba procesando mis compras, pues habría mandado a envolver para regalo un vestido. Esta vez fui yo la que se puso pálida, y es que fui a esa tienda precisamente a comprar un vestido para mamá, pues ese día era su cumpleaños.
Sin poder creerlo le pedí a la primera vendedora que me mostrara el pantalón, y me llevé una sorpresa cuando lo vi, pues tengo uno exactamente igual, con el mismo diseño, del mismo color y talla. Salí de aquella tienda sin comprar nada. Hasta el día de hoy no puedo explicarme lo que sucedió. ¿Acaso tengo un doble, una hermana gemela, fue un caso de universo paralelo o, lo más probable, se trató de una falla en la Matrix?
Corrección en la Matrix
Un amigo y yo fuimos a un restaurante de comida china, él ordenó pollo General Tso y yo Lo Mein de camarón. Cuando nos sentamos, sacamos las cajas y las colocamos sobre una mesa a apenas unos centímetros de distancia. Mi amigo abre su caja y vemos una orden de Lo Mein de camarón. Claramente vimos los fideos, el camarón y arroz frito. Cierra la caja y entonces yo abro la otra, y ahí también hay otra orden de Lo Mein: los fideos, el camarón y arroz frito.
“Oh”, pensé. “Quizá mezclaron la orden”. Estaba a punto de decir esto cuando mi amigo dice en voz alta “creo que confundieron la orden y nos dieron lo mismo a los dos”… cuando abre la primera caja otra vez, allí dentro hay una orden de pollo General Tso: pollo cocido, arroz blanco y huevo enrollado. Se quedó inmóvil y me volteó a ver… mi primera reacción también fue regresar a verlo… nos sentamos y nos quedamos en silencio.
Nos llevó más de cinco minutos salir de la impresión. No tengo la menor idea de lo que pasó ese día.
Sueño de otra vida
No es nada espeluznante, pero fue algo tan vívido que todavía me hace pensar, incluso años después de que me sucedió. Tuve un sueño (subjetivamente) largo, era un sueño donde yo era un vendedor de pescado. Recuerdo haberme levantado por la madrugada, vestirme, hacer toda una rutina de aseo, ir a tomar té, salir a los muelles, comprar pescado, cargarlos en una camioneta e ir a comprar barras de hielo, regatear el precio del hielo, comprar algo de pescado menos fresco mientras estaba ahí e ir hasta mi puesto de mercado donde pasé todo el día. Fue algo tan real. Hablé con mis amigos, fumé unos cigarrillos muy desagradables, regateé con los clientes, almorcé, tomé té y simplemente viví mi rutina diaria. Cuando terminó el día limpié, conté el dinero, pagué el alquiler del local, fui a casa, cociné algunos de los peces que no vendí, freí algunas verduras y arroz que había cambiado por mi producto. Bebí más té, me relajé un poco, luego me di un baño caliente, envolví y fumé más tabaco y después me fui a la cama.
A la mañana siguiente, desperté como nuevo, listo para ir otra vez a trabajar a los muelles y comprar pescado fresco… excepto que estaba en mi casa, con mi esposa, con mi camioneta estacionada afuera y era sábado, no había que trabajar. Mi esposa y yo estábamos listos para ir a esquiar a Oregon y el vehículo estaba completamente cargado con el equipaje. Algo muy raro…
En el sueño era soltero. Y fumaba (nunca lo he hecho). Durante todo ese largo sueño hablé un mandarín muy fluido. Con una fluidez que solo puede alcanzar alguien que ha hablado ese idioma durante toda su vida. Además, tenía la apariencia de un chino promedio.
Pero soy un sujeto grande, peludo y blanco, tengo algo de fluidez con el inglés y hablo algo de ruso, pero no sé nada de mandarín. Simplemente fue algo raro. Jamás he trabajado en un mercado como vendedor de pescado.
Me pregunto quién era yo y qué fue todo eso.
Así no funciona la física
Tuve un accidente de motocicleta hace como seis años. Iba por la Carretera Federal 45 y una mujer, que no me vio, giró hacia la izquierda frente a mí. Quizá fueron unos cuantos milisegundos pero recuerdo haber ponderado mis opciones y pensar si intentaba pasar por encima del auto o por debajo derrapando la motocicleta en el pavimento.
Puse la moto en el suelo tan pronto como reaccioné. Fui directamente bajo el automóvil, en una línea diagonal. Me deslicé por el pavimento sin casco, pantalones vaqueros ni chamarra, lo único que llevaba era una sudadera barata de Walmart. En esas condiciones de arrastré por unos 25 metros (no estoy seguro de la distancia exacta, pero fue un camino bastante largo) sobre el pavimento, al detenerme me puse de pie y lo único malo que noté fue un pequeño agujero del tamaño de una moneda de diez centavos en la manga de la sudadera. No había ni un solo rasguño en mi cuerpo.
Recuerdo mirar aquel agujero en la ropa, después mi motocicleta hecha pedazos, y a alguien gritando en mi cabeza “LA FÍSICA NO FUNCIONA DE ESA FORMA”.
Escape temporal
Me pasó algo muy extraño en 1993. En esa época trabajaba en la Universidad, primero tomaba un autobús, después un tren y finalmente el transporte del trabajo me llevaba hasta el campus todos los días.
Me encontraba con el mismo conductor de la Universidad todos los días y siempre hablábamos de las cosas que habíamos hecho esa semana. Cuando me bajaba del autobús revisaba el reloj que colgaba del techo justo del otro lado de las puertas de entrada: siempre a las 9:05. Después hacia un camino de unos dos minutos por las oficinas de personal, el sindicato de estudiantes y la cafetería hasta que llegaba a la biblioteca.
Sin embargo, una mañana llegué a trabajar a la misma hora, pero el otro encargado de la biblioteca ya la había abierto. Se me quedó viendo muy extrañado, y me preguntó qué me había pasado. No sabía de qué diablos hablaba, y le respondí “nada, ¿por qué?”. “Porque nunca has llegado tarde, y ya son las 10:07”.
En algún punto entre el reloj de la entrada y ese recorrido de dos minutos entre cientos de estudiantes que no vieron nada, perdí una hora de mi vida. Siempre bromeo con que fueron extraterrestres, pero no sé qué diablos pasó.
El Baño
Hace algún tiempo, mientras esperaba que mis padres llegaran a casa, terminé durmiendo en su habitación. Tengo la certeza de haber mirado el reloj, eran las 22:16 cuando apagué la consola de videojuegos. Desperté dentro del baño, con la regadera abierta y completamente vestido. Cuando salí de allí me sequé y me puse ropa nueva, el reloj marcaba exactamente las 21:30.
Desayuno en familia
Es un caso no muy reciente (sucedió hace aproximadamente 3 años) fue una de las situaciones que más me han dado dolor de cabeza. Recuerdo que era un periodo vacacional y nuestra familia (integrada por 4 personas) estaba en casa. A las 7:30 de la mañana mi madre abrió la puerta de la habitación y preguntó a mi hermana y a mí si queríamos leche caliente para el desayuno. Todavía sentados en la cama, los dos respondimos que sí. Mi madre nos dijo que saldría a comprar el pan y que nos llamaría cuando el desayuno estuviera servido. Desperté aproximadamente a las 10 de la mañana con mi madre gritando y preguntando quién había dejado la estufa encendida. Le expliqué que ella misma había ido a preguntar si queríamos leche caliente, y mi hermana confirmó el hecho. Pero mi madre lo negó todo, nos dijo que no había despertado hasta ese momento debido al olor a quemado. Mi padre confirmó que no había salido de la cama hasta ese instante.
La criatura del ático
En estos días sucedió algo tenebroso con mi hermana y conmigo. Desde que tengo memoria experimento pesadillas con uno de los áticos que hay en casa, siempre sueño que hay algo escondido o dormido en ese lugar. La semana pasada soñé que me encontraba adentro del ático cuando aparecieron unas criaturas extrañas con ojos brillantes. No recuerdo todo lo que sucedió en el sueño, sé que fue algo malo y me sentí agradecido porque se tratara de una pesadilla más. Ese mismo día estaba perdiendo el tiempo en la computadora cuando mi hermana me dijo que había tenido una pesadilla con el ático. Me asusté y le pregunté cómo había sido su sueño. Me dijo que había soñado que estaba allí dentro y que había una criatura extraña que caminaba hacia atrás, y que la había mordido en la cintura, en ese instante se despertó con un dolor extraño en la cintura. Le conté lo que había soñado aquella misma noche con el mismo ático y se sorprendió, también le dije que toda la vida he soñado con el ático y me dijo que a ella le pasaba lo mismo, que siempre había sentido que existía algo dormido allí. ¿Habrá despertado finalmente?
El tiempo se detuvo
Anoche me estaba haciendo unas nebulizaciones en la habitación con mi padre y mi madre. Sin motivo aparente, mis padres se quedaron como unas estatuas, no se convirtieron en piedra, pero se quedaron congelados, detenidos en el tiempo. Lo único que podía escuchar era la máquina de nebulización que continuaba haciendo su trabajo. Entré en un estado de confusión y terror, miré a mi padre y después a mi madre pidiéndoles mentalmente que dejarán de bromear pues me estaban asustando, pero solicitarlo en mi mente resultó inútil. No sé cuánto tiempo duró aquello, para mí fue una eternidad muy incómoda. Parecía que yo era la única que no había sido afectada por aquella situación. Afortunadamente regresaron a la normalidad y empezaron a moverse como personas normales, como si nada hubiera pasado.
El espejo
Voy a contar algo que me sucedió cuando era muy pequeña. Cierta vez no tenía nada que hacer así que decidí mirar directamente al espejo para ver si sucedía algo. Tras algunos segundos empecé a preguntarme si aquello que estaba viendo era real, si yo no era el fruto de la imaginación de alguien, que en realidad no existía y esa clase de cosas. Después de esto empecé a sentir una extraña sensación, la vista se me nubló y no podía sentir nada. Era como si no estuviera ahí, tocaba mi rostro y no lo sentía. Parecía que había salido de mi cuerpo y ahora me estaba viendo, mirando al espejo, y que algo me había controlado. Me asusté mucho pero logré salir de ese estado y jamás lo volví a intentar. Mi abuelo, que estaba cerca de mí, me dijo que me quedé aproximadamente una hora viendo al espejo, sin moverme, aunque para mí parecieron unos pocos segundos. Nunca más lo volví a intentar, pero tengo curiosidad por saber a dónde va todo esto. Hasta hoy me sigo preguntando si realmente existo o simplemente soy una ilusión.
Falso despertar
Tengo serios problemas con los sueños. Durante un tiempo me volví adicto a los sueños lúcidos y en una época los tenía a diario. Cierta ocasión ya había tomado conciencia del sueño, pero todo sucedió de una forma tan real que me convencí de que lo era. El paso del tiempo, los acontecimientos, todo era muy convincente. Creo que en el sueño pasaron aproximadamente 5 años. Pero todo era muy real. Cuando desperté todo era muy raro y pasó un tiempo antes que pudiera acostumbrarme.
Y en otra ocasión tuve 5 capas de sueño. Cada una más extraña que la anterior. Lo raro es que en todas yo sabía que estaba soñando, pero siempre que hacía algo para despertar, solamente despertaba en otro sueño. Fue tan angustiante que cuando realmente desperté, me pasé el día entero intentando convencerme de que estaba en la realidad.
Les paso algo parecido alguna vez?
LINK DE LA PRIMERA PARTE:
Eso fue todo por ahora, gracias por visitar el post!!!