Lobos BUAP es un equipo que recien ascendio al maximo circuito por primera vez en su historia. Dirigido por un entrenador mexicano hijo de un importante ex jugador y comentarista de la cadena ESPN en la cual estuvo durante un tiempo tambien.
Este equipo ha logrado lo que pocos equipo recien ascendidos hacen y es tener un gran arranque con 2 triunfos y un empate en la liga, además de 1 triunfo y 1 empate en la Copa.
Solo que hace unos dias 2 jugadores activos de la escuadra se vieron envueltos en una trifulca donde salio herido el ahora mayor goleador del equipo Julian Quiñones y William Palacios este ultimo despedido del equipo.
Aca un poco de la historia:
William Palacios, delantero colombiano de Lobos BUAP, está molesto por las versiones periodísticas que surgieron por la pelea que protagonizó con Julián Quiñones y aseguró en exclusiva para ESPN Digital que si bien se pelearon tras beber esa noche, nunca lo agredió con un cuchillo y tampoco tuvo un altercado físico con su esposa.
De acuerdo al ahora exdelantero del conjunto poblano, llegó a su casa alrededor de las 3 de la mañana del domingo, entró por la casa de Julián (vivían en el mismo condominio) y este último lo acompañó a su hogar, donde residía junto con su esposa Manuela Romero y su hija.
Ambos estaban tomados y tras llegar a la casa de Palacios, este último le pidió a Julián que se retirara e hizo caso omiso, lo cual molestó a William y soltó el primer puñetazo, para después desencadenar una trifulca. Tras esto, Quiñones volvió a su casa para, supuestamente, tomar un cuchillo, que le provocó una herida arriba del oído izquierdo y después Julián se cortó solo los dedos.

“Yo no tenía las llaves de mi portón y me tocó entrar por la casa de él. Estuve en su casa un ratito, estábamos muy tomados prácticamente todos y él vino detrás de mí, como que él me traía. Luego llegué a mi casa, mi señora estaba brava, enojada porque no llegué a la hora que me había dicho. En ningún momento le pegué. Yo quería que él se fuera y le decía, ‘vete, vete y vete’ y no se quería ir. De ahí empezamos a pelear, son cosas normales y cosas que pueden pasar.
“Empezamos a pelear aquí en mi casa, porque yo respeto el espacio de mi señora y de mi hija. Como a las 3 o 4 empezamos a pelear, peleamos, le pegué un puño y lo lastimé. Con todo el derecho de defenderse, porque tampoco lo juzgó, fue y buscó su cuchillo, vino, me lastimó en la cabeza y después de eso, él mismo se cortó los dedos. Pero no fue como dice la gente, que por defenderme agarré un cuchillo. Luego él fue al hospital. Vinieron los profesores, vieron todo el desorden, les explicamos todo lo mismo que le estoy explicando a ustedes y después salieron todas estas declaraciones”.
Incluso, el delantero cafetalero mostró un mensaje de voz de WhatsApp de Quiñones en el que dice: “No pasa nada, sabes que eso se queda entre los dos y tiene que salir aquí la verdad. Yo sé que me corté solo. La verdad, no pasa nada”. Y aunque dice tener más pruebas, comentó que no las expondrá: “Son cosas muy personales entre Julián y yo. Peleamos, discutimos, fue a buscar el cuchillo, me lastimó y se lastimó solo”.
Una de las versiones indicó que Palacios le habría querido pegar a su esposa o a una mujer, cosa que negó e incluso Manuela Romero, su cónyuge, lo reiteró, aunque ella dijo que no está de acuerdo en que tome: “Ese día salió y yo no salí porque yo no tomo. Yo me quedé en la casa con la niña y en la casa tampoco estaban haciendo ninguna fiesta. Mi disgusto fue porque llegó con Julián porque no quería que hicieran bulla porque estábamos tranquilas durmiendo y no tenían que quitar esa calma que teníamos acá”.
“Pasó tal cual (lo contó William Palacios). Maltrato físico en ningún momento hubo. No estaban en condiciones porque tenían tragos, mal entendieron las cosas y cada vez aumentó mucho más el problema. En lo que a mí respecta, en ningún momento me golpeó, ni hubo intento de maltrato que están diciendo”, respondió a los cuestionamientos Romero.
Posterior a la trifulca, el primero que fue al hospital fue Quiñones, ya que de sus dedos “chorreaba mucha sangre” y a las 9 de la mañana llegó Palacios, quien, de acuerdo a su versión, incluso le pagó la operación a Julián de los tendones, pero ya la directiva se lo reembolsó.
William aseguró que respeta la decisión de la directiva al darlo de baja, pues cuando firmó su contrato aceptó la cláusula de disciplina “que incluía que me tenía que portar bien, que no podía tener escándalos y prácticamente por eso estoy aceptando las cosas”, pero “como persona y ser humano tengo derecho de salvar mi dignidad porque está quedando por los suelos, que le estoy pegando a las mujeres”.
Ahora lo único que quiere hacer es “limpiar mi imagen porque no le pego a ninguna mujer, no le he pegado a mi mujer” y afirmó que no tiene problema alguno con Quiñones e incluso deseó que triunfe en México.
William Palacios viajará a Colombia para buscar equipo, ya que Tigres, club al que pertenece, no le ha hablado y algún día quiere volver a México para triunfar, aunque aseguró que después de su segundo escándalo así, si vuelve a tener otro, se retirará.
“Sí tengo (el potencial) pero he tenido problemas en mi vida personal que me han perjudicado. Tengo mucho potencial aunque la gente no lo crea. Por algo llegué al futbol mexicano, por algo me compró Tigres. Tengo que aprender. Si hay una tercera decidiré retirarme del futbol porque (demostraré que) no estoy preparado en esto”, concluyó.