Siempre he dicho que entre la gente religiosa fanática (no soy el tipo de ateo que odia y desprecia a los creyentes, solo me fijo en las metidas de pata de los fanáticos) hay mucha ignorancia y cerrazón mental. Hay un problema grande con el que crean seriamente que la Biblia es un libro mágico que con solo leerlo te hará sabio. La Biblia en realidad tiene muchas contradicciones morales (dice no robarás pero Jacob era un ladrón y un mentiroso, por ejemplo) y está escrita en un 75% en sentido figurado que los lectores no entienden (Cantares es un largo poema de contenido sexual, con poses sexuales y descripciones de orgasmos, y las viejitas ni se enteran).
Con este pobre marco cultural, gente que está acostumbrada a leer UN SOLO libro que además está acostumbrada no solo a no entender sino a respetar ciegamente, tenemos estas perlas de psicología tóxica adornada con palabras elegantes. Básicamente todo se basa en hacer sentir culpable e inútil al creyente, ¿sabe usted para qué? ¡Para que Dios cumpla su plan perfecto en él! Es broma, es para que se vuelva más manipulable.
Antes de empezar a leer, veamos un pequeño glosario de jerga cristiana evangélica:
Pecado: cualquier tipo de sexualidad que no sea estrictamente orientada a concebir.
Hipócritas: cristiano A, que le cae mal a cristiano B.
Gracia: don mágico que te hace único y diferente. Se hace grande o chico según convenga, así mismo es muy flexible. La gracia te perdona de todo pecado o te condena por la menor falta, depende del animo de quien te esté juzgando.
Palabra de Dios: propia opinión del cristiano sustentada en parafrasear trozos de la Biblia a su conveniencia, disfrazada de conjuro mágico que debes obedecer y respetar a fuerza bajo amenaza de arder eternamente en el Seol.
Jesucristo: divinidad distorsionada a imagen y semejanza del cristiano. Si el cristiano tiene tendencias a la promiscuidad, Jesús es comprensivo y perdonador con estas faltas. Si por el contrario odia el sexo porque no garcha con nadie, Jesús es intolerante con la fornicación, etc.
Mundano: tú, yo, cualquiera que no sea un fanático religioso. Se supone siempre estamos pensando en hacer el mal, odiamos a todos, no sabemos amar y nos divertimos haciendo sufrir a otros y organizando orgías.
En fin, empecemos a leer. Tomemos en cuenta que NO TODOS los creyentes piensan así, también es un error ponerse a llamar estúpido a cualquiera que cree en una divinidad. Es fanatismo en el otro extremo. Y por favor paciencia, esta sarta de contradicciones, desprecio a la lógica e incoherencias son un reto a la cordura:
Con este pobre marco cultural, gente que está acostumbrada a leer UN SOLO libro que además está acostumbrada no solo a no entender sino a respetar ciegamente, tenemos estas perlas de psicología tóxica adornada con palabras elegantes. Básicamente todo se basa en hacer sentir culpable e inútil al creyente, ¿sabe usted para qué? ¡Para que Dios cumpla su plan perfecto en él! Es broma, es para que se vuelva más manipulable.
Antes de empezar a leer, veamos un pequeño glosario de jerga cristiana evangélica:
Pecado: cualquier tipo de sexualidad que no sea estrictamente orientada a concebir.
Hipócritas: cristiano A, que le cae mal a cristiano B.
Gracia: don mágico que te hace único y diferente. Se hace grande o chico según convenga, así mismo es muy flexible. La gracia te perdona de todo pecado o te condena por la menor falta, depende del animo de quien te esté juzgando.
Palabra de Dios: propia opinión del cristiano sustentada en parafrasear trozos de la Biblia a su conveniencia, disfrazada de conjuro mágico que debes obedecer y respetar a fuerza bajo amenaza de arder eternamente en el Seol.
Jesucristo: divinidad distorsionada a imagen y semejanza del cristiano. Si el cristiano tiene tendencias a la promiscuidad, Jesús es comprensivo y perdonador con estas faltas. Si por el contrario odia el sexo porque no garcha con nadie, Jesús es intolerante con la fornicación, etc.
Mundano: tú, yo, cualquiera que no sea un fanático religioso. Se supone siempre estamos pensando en hacer el mal, odiamos a todos, no sabemos amar y nos divertimos haciendo sufrir a otros y organizando orgías.
En fin, empecemos a leer. Tomemos en cuenta que NO TODOS los creyentes piensan así, también es un error ponerse a llamar estúpido a cualquiera que cree en una divinidad. Es fanatismo en el otro extremo. Y por favor paciencia, esta sarta de contradicciones, desprecio a la lógica e incoherencias son un reto a la cordura: