Adam West murió el pasado domingo, a los 80 años, era conocido no sólo por ser el primer Batman, sino por ser el hombre murciélago más genial de todos los tiempos.
Y ahora, y a partir de esa lamentable noticia, un artículo publicado por Page Six revela que no solo era gracioso y carismático, sino que era el que más se divertía, antes, entre y después de las grabaciones.
Al final de cuentas el murciélago si tenía uno que otro poder muy importante, y esto lo corrobora West, quien luego de que la serie fuera cancelada, declaró que llegó a tener sexo hasta con ocho mujeres al mismo tiempo.
Hay que recordar que, eran los sesentas, época del amor libre, de la revolución sexual y la popularidad del primer Batman era tal que había largas filas de groopies, actrices, amigas y compañeras del actor tocando a su puerta desde muy temprano, para obtener un poco de batipoder.
Antes de morir, el actor confesó que durante algún descanso de las grabaciones aprovechaba para tener sexo en su camerino; aunque claro, debido a las limitaciones de su traje, lo mejor era hacerlo de rapidín.
Tanto para él como su coestrella Burt Ward (Robin), se divirtieron mucho durante las grabaciones de las dos temporadas de esta serie:
Burt y yo éramos como unos niños en una dulcería. Eran los sesentas del swing, con el amor libre y las mujeres se nos lanzaban. Recuerdo una noche con ocho diferentes mujeres. Orgía es una palabra muy dura, pero eran ocho a la vez. Tenía a mis jóvenes coestrellas femeninas en mi camerino desde las 7:45 de la mañana.
¡Santas revelaciones! Pues como lo leen, sin duda West tuvo una fascinante (y muy muy envidiable) vida y lo mejor de todo es que, Robin no sólo era su sidekick en la pantalla chica, sino también era su compañero de juerga en las fiestas sexuales.
Según las declaraciones hechas por Burt Ward, de 71 años de edad, la filmación de Batman fue una revelación para él y Adam West, que pronto se convirtió en su mentor durante este despertar sexual:
Cuando inicié en ‘Batman’ era un veinteañero inocente que sólo había salido con un par de chicas, conocí a Adam West, quien inmediatamente me introdujo al libertinaje sexual más salvaje que ustedes puedan imaginar. Muy regularmente encontrábamos a mujeres tocando nuestra ventana, mientra estábamos encamados con otra mujer. Hablamos de los momentos más locos en los camerinos, en el set, entre filmaciones, en la camioneta del catering, y claro, haciendo fiestas especiales los fines de semana, esas eran las que en verdad se ponían locas. Tengo que ser honesto con ustedes, éramos una especie de vampiros sexuales.
Y quieres saber cuál era el éxito detrás de su vida sexual, pues aunque te parezca increíble, eran sus trajes, que según Ward volvía locas a las mujeres:
“Si ustedes vieron nuestro programa, se darán cuenta que siempre nos parábamos con las piernas abiertas y nuestros puños en las caderas, marcando paquete, esto tenía un gran efecto en las mujeres”.
(Hombres corriendo a comprarse un disfraz de superhéroe en 3, 2,1…)
Sin duda, los sesentas fueron muy buenos años para Adam West, pero después de que se terminara el programa, su fama fue en picada, hasta que tocó fondo al presentarse en un carnaval en indiana vestido de Batman, o claro, aquella otra vez que se presentó en Los Simpsons:
Después de conocer las aventuras del Hombre Murciélago y el Chico Maravilla en su misión por salvar la Ciudad Gótica de los villanos y acostarse con muchas mujeres en el proceso, podemos asegurar que West tuvo una de las mejores vidas posibles.
Ahora sabemos porque se la pasaban bailando todo el tiempo: