Dicen por ahí que “por ver no se paga”, pero a final de cuentas todo tiene un costo y este hombre es la prueba de ello, aunque también hay que reconocer que la tentación era mucha.
Si vas circulando por una calle y de pronto te das cuenta de que hay un grupo de sensuales edecanes en bikini… ¿cuál sería tu reacción inmediata? Voltear a verlas, aunque si vas conduciendo un vehículo puede que no sea tan buena idea.
Siempre hay que tener precaución al conducir, eso es claro, pero hay ocasiones en las que es difícil controlarse y, como decíamos al principio, todo tiene un precio y en este caso, aunque era gratis mirar a las edecanes, el costo será pagar los desperfectos que el hombre causó al chocar por verlas.
Tanto las chicas como la gente que estaba alrededor, en lugar de alarmarse, terminaron riéndose de este pobre mirón. Afortunadamente el choque no fue grave, pero le servirá de lección para la próxima vez que quiera observar detenidamente a alguien mientras conduce.
Que también te sirva de ejemplo a ti…