Hola taringos, este viernes volvi de mi tan ansiado viaje de egresados y solo puedo decirles que a pesar de esta dolorosa anécdota fue la mejor experiencia de mi corta y triste vida
Soy taringuero hasta la médula lo cual implica que a mis 17 años soy virgen, estoy en un grupo de amigos igual de virgos los cuales piensan que yo ya la puse, debido a que hace unos años tuve una noviecita en el colegio y les dije eso pero la verdad es que no la puse ni en remojo
Terminando con la introducción pasamos a Bariloche, era la penúltima noche y yo me sentía medio mal, al borde de enfermarme (cosa por la cual no salí en la última noche), fuimos a Grisu y todo marchaba a la normalidad, yo en un rincón acompañado de mi grupo de amigos, todos absolutamente resignados a que ninguna hembra nos iba a pasar cabida.
Eran poco más de las 2 de la mañana cuando decidí tomarme el palo porque no daba más del dolor de cabeza, me despedí de la banda, salí del boliche y entre al micro que estaba en la puerta, los cuales cada cierto tiempo emprenden viaje hacia los hoteles.
Estaba casi vacío si no fuera por otro estudiante liquidado sentaos en el fondo, dispongo a sentarme, acto seguido apoyo mi cabeza en el vidrio hasta que escuche una voz femenina, una piba parada en el pasillo del colectivo preguntándome si el micro pasaba por todos los hoteles, a lo que respondo que si, que hace el recorrido para dejar a los estudiantes, joya me dice, y se sienta apresuradamente al lado mío, notaba que no está del todo sobria, "no daba más del dolor de cabeza" me dice, le respondo que yo también y de ahí en adelante entablamos una conversación completamente despoblada de cualquier silencio incomodo, cosa habitual en mis charlas con chicas
Curiosamente no logro recordarla con claridad, era hermosa si, pelo castaño, completamente vestida de negro y los labios pintados de violeta, me dijo que era de Vicente López, yo de Entre Ríos, que había llegado hace 3 días, yo estaba a 2 de irme, anécdotas, risas, todo espontáneo, en más de una ocasión aprovechando el movimiento del colectivo que ya estaba en marcha, me abrazaba
Hasta que llegó la primera puñalada, me pregunto de que hotel era, Sol Bariloche respondí, "que cagada" me dice, era de otro hotel cuyo nombre no recuerdo, para los desentendidos, Travel Rock tiene una estricta política acerca de los hoteles, cada estudiante tenía una pulsera que decía a cual pertenecía, y por ninguna ocasión están permitido que ingresé a otro diferente
Menti sobre los silencios incómodos, después de ese momento se formó uno, habran sido no más de 5 pero parecieron eternos.
"Me re gusto hablar con vos, pásame tu número" me dijo, hice eso, el micro llegó primero a su hotel, bajo y la perdí de vista para siempre
La 2da puñalada y tal vez más dolorosa que la primera, es que hoy a poco menos de una semana de lo ocurrido, nunca me mandó un mensaje
Soy taringuero hasta la médula lo cual implica que a mis 17 años soy virgen, estoy en un grupo de amigos igual de virgos los cuales piensan que yo ya la puse, debido a que hace unos años tuve una noviecita en el colegio y les dije eso pero la verdad es que no la puse ni en remojo
Terminando con la introducción pasamos a Bariloche, era la penúltima noche y yo me sentía medio mal, al borde de enfermarme (cosa por la cual no salí en la última noche), fuimos a Grisu y todo marchaba a la normalidad, yo en un rincón acompañado de mi grupo de amigos, todos absolutamente resignados a que ninguna hembra nos iba a pasar cabida.
Eran poco más de las 2 de la mañana cuando decidí tomarme el palo porque no daba más del dolor de cabeza, me despedí de la banda, salí del boliche y entre al micro que estaba en la puerta, los cuales cada cierto tiempo emprenden viaje hacia los hoteles.
Estaba casi vacío si no fuera por otro estudiante liquidado sentaos en el fondo, dispongo a sentarme, acto seguido apoyo mi cabeza en el vidrio hasta que escuche una voz femenina, una piba parada en el pasillo del colectivo preguntándome si el micro pasaba por todos los hoteles, a lo que respondo que si, que hace el recorrido para dejar a los estudiantes, joya me dice, y se sienta apresuradamente al lado mío, notaba que no está del todo sobria, "no daba más del dolor de cabeza" me dice, le respondo que yo también y de ahí en adelante entablamos una conversación completamente despoblada de cualquier silencio incomodo, cosa habitual en mis charlas con chicas
Curiosamente no logro recordarla con claridad, era hermosa si, pelo castaño, completamente vestida de negro y los labios pintados de violeta, me dijo que era de Vicente López, yo de Entre Ríos, que había llegado hace 3 días, yo estaba a 2 de irme, anécdotas, risas, todo espontáneo, en más de una ocasión aprovechando el movimiento del colectivo que ya estaba en marcha, me abrazaba
Hasta que llegó la primera puñalada, me pregunto de que hotel era, Sol Bariloche respondí, "que cagada" me dice, era de otro hotel cuyo nombre no recuerdo, para los desentendidos, Travel Rock tiene una estricta política acerca de los hoteles, cada estudiante tenía una pulsera que decía a cual pertenecía, y por ninguna ocasión están permitido que ingresé a otro diferente
Menti sobre los silencios incómodos, después de ese momento se formó uno, habran sido no más de 5 pero parecieron eternos.
"Me re gusto hablar con vos, pásame tu número" me dijo, hice eso, el micro llegó primero a su hotel, bajo y la perdí de vista para siempre
La 2da puñalada y tal vez más dolorosa que la primera, es que hoy a poco menos de una semana de lo ocurrido, nunca me mandó un mensaje