Muchas mujeres acuden a tratamientos estéticos para rejuvenecer su rostro. Sin embargo, en muchas ocasiones estos terminan perjudicándolas en lugar de beneficiarlas. Fue así como le pasó a Carol Bryan, una mujer de 54 años que relató su experiencia en el programa The Doctors de CBS.
Su apariencia física era su fuente de ingresos debido a que tenía un hermoso rostro que le abrió las puertas en la industria de la belleza. Carol empezó a modelar a la edad de 16 años. Después de un tiempo se casó y formó una familia.
Fue ahí cuando la pesadilla comenzó. Semanas después de aplicarse la primer inyección, Bryan notó que su frente comenzaba a hincharse. Esos procedimientos provocaron que su cara se expandiera, se contrajera y distorsionara. Incluso, llegó un momento en el que perdió la visión de un ojo.
Un amigo y ella se acercaron a varios hospitales alrededor de todo el país pero solo uno tomó el caso. El doctor Reza Jarrahy, codirector de la Clínica Craneofacial de UCLA del Programa de Transplante Facial de UCLA y profesor Asociado de UCLA.
El médico estuvo totalmente dispuesto a ayudarla no sin antes advertirle que existían cierto tipo de riesgos que hasta él desconocía debido a que nunca se le había presentado un caso igual.
Se le extirparon todos los músculos y tejidos y parte de hueso. Gran parte de sección de piel se eliminó y se reemplazó con tejido de su espalda. Los médicos nunca habían realizado algo similar y no estaban seguros si la vasculatura sería suficiente para mantener viva la piel trasplantada. Afortunadamente, ella se encuentra mejor en este momento.