Alejandro Vilca: De basurero a diputado, humildad al poder
Alejandro Vilca nació en San Salvador de Jujuy tiene 38 años. Se crió en un hogar muy humilde sostenido por su madre, que sola a cargo de 5 hijos dio su vida al trabajo, como empleada doméstica y como mucama en un importante Sanatorio Privado de la ciudad. Es el menor de sus hermanos. Su niñez y adolescencia vivió en un barrio obrero de la zona sur de S. S. de Jujuy, San Isidro. Esos años de la hiperinflación, despidos y convertibilidad lo fue embebiendo con los problemas sociales, mientras estaba en la escuela secundaria como muchos otros adolescente fue influenciado por la convulsionada Jujuy de los 90 y la lucha de los trabajadores estatales.
Terminada la secundaria, con muchísimo esfuerzo tuvo la suerte de poder estudiar arquitectura en la provincia de San Juan.
A mediados de los 90 confluyo con la lucha contra la reforma educativa que impulsaba por Menem y participó en algunas movilizaciones, ligándose a la agrupación estudiantil impulsado por el PTS “En Clave Roja”. Al poco tiempo estallaron los piquetes de Cutral-Co, en Tartagal y al mes en Jujuy. En esa época, ’96-’97 ya militaba en el Partido de los Trabajadores Socialista (PTS), y cubrió como corresponsal lo que sucedía. A partir de eso tomo la decidió en quedarse en Jujuy y dejar su vida a la construcción del trotskismo en la provincia.
En Jujuy como joven trabajador precarizado en el municipio capitalino, fue uno de los dirigente de la lucha de los precarizados en el año 2006, que puso en pie una Coordinadora Provincial de Trabajadores en Negro, que agrupo y unió a miles de trabajadores precarizados de la Salud, Educación, etc., Con ese proceso logra que lo blanqueen como trabajador municipal. A partir del mismo, la patronal como escarmiento lo transfiere a él y a un grupo de activistas que dirigieron el proceso de lucha, al sector más duro y precario de trabajo, la recolección de residuos en el popular Barrio Alto Comedero, para tenerlo alejado de las mayores concentraciones de trabajadores municipales, allí, junto a sus compañeros, organizó la lucha de los trabajadores recolectores contra la precarización laboral, además de otras reivindicaciones que le devolvieron la moral y la dignidad a uno de los sectores más postergados de los municipales, y que lograron hace unos meses el pase a planta permanente de todo el sector.